Reimaginando a Hayao Miyazaki

Fuente: filmin

No es nada nuevo, la industria de cine japonesa está plagada de versiones live-action de reputados animes que, en su defecto, probablemente también fueron mangas. Un mundo que puede estar plagado de sorpresas como la jugosa adaptación de Death Note, películas de la envergadura de “Kenshin: El Guerrero Samurai”, aquella aberración llamada “Dragon Ball” (vale, seamos justos, los japoneses no tuvieron nada que ver con “eso”) o uno de nuestros estrenos destacados de la semana, "Nicky, la aprenidz de bruja", que aterriza en filmin tras su reciente paso por la Sección Oficial del Festival de Sitges

Los live-action pueden ser una oportunidad maravillosa para reimaginar un universo que estaba pintado en un amplio espectro de colores para trasladarlos a la solidez visual de la imagen real. MediaTres Estudio ha demostrado tener buen olfato para importar estas pequeñas joyas que se producen en el lejano reino nipón. Si “Kenshin: El Guerrero Samurai” obtuvo tanto el beneplácito de la crítica como del exigente público, con “Nicky, la aprendiz de bruja” intentarán que por una hora y media olvidemos una de las obras maestras y más recordadas del maestro Hayao Miyazaki para volver a sumergirnos en el mundo de Nicky. ¿Lo han conseguido? Por supuesto.

¿De qué va?

Como manda la tradición de las brujas, al cumplir los 13 años Nicky se ve obligada a abandonar su hogar durante un año entero para desarrollar al completo sus poderes y aprender a usarlos para ayudar a los demás. Montada en su escoba voladora y acompañada por su fiel gato Jiji, Nicky pondrá rumbo a Koriko, un pequeño pueblo costero donde vivirá increíbles aventuras y hará grandes amistades, pero también tendrá que hacer frente a las dificultades de ser una bruja y tener poderes que la hacen diferente del resto de personas.

¿Quién está detrás?

Esto sí que es un cambio de género radical. Tras parir "El Grito", una de las sagas de terror japonés más reputadas e importadas de los últimos años (con permiso de “The Ring”), Takashi Shimizu decide aparcar lo macabro para substituirlo con el dulce universo imaginado por la escritora Eiko Kadono. Para ello, se ha inspirado profundamente en la estética y el diseño de personajes creados por Studio Ghibli allá en el año 1989.

¿Quién sale?

La desconocida Fuka Koshiba se pone en la piel de la revoltosa y entusiasta Nicky, o Kiki, en su versión original. Un trabajo que resuelve con una simpatía inmensa dotando de vida a un personaje tan carismático como inolvidable. Lo único que echamos en falta que no hayan utilizado más a Jiji, el gato, como el contrapunto ácido y realista de la inocente aprendiz de bruja. 

¿Qué es?

Una encantadora puesta al día del clásico de la animación japonesa.

¿Qué ofrece?

A primera vista, aquellos que ya disfrutaran en su día con la versión de “Nicky, la aprendiz de bruja” del legendario Hayao Miyazaki quizá vean una pérdida de tiempo plantarse ante esta nueva adaptación. Y no mentiremos, era muy díficil superar la obra de un genio, pero a pesar de que las comparaciones son odiosas, Shimizu ha salido victorioso en aquello que muchos considerarían imposible. Para conseguirlo se ha aliado con el guionista Satoko Okudera ("Wolf Children") para ir hasta la fuente original, el libro infantil ideado por la escritora Eiko Kadano. La Nicky de Shizumi se nos muestra mucho más adolescente, y lejos de ser un problema, esto plantea situaciones que no habíamos podido ver con anterioridad y que explotan el potencial de un personaje que ya se ha instaurado en el imaginario popular para siempre. Una aventura para toda la familia que inaugura la renovada cara de filminKIDS.

 

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