"Milestones" el gran underground americano
El inicio de la caída de Saigón, un 29 de abril de hace 40 años, marcaba el anunciado final para la inadmisible Guerra de Vietnam. Tras el escándalo de Watergate y la posterior dimisión de Nixon, las fuerzas americanas empezaron una paulativa retirada que acabó culminando en este mismo día. Para entender la psicología de la sociedad americana de la época y cómo el conflicto fracturó al país para siempre, recuperamos este artículo sobre "Milestone", un titánico trabajo documental puramente antibelicista sobre la América de los 70.
"Milestones", obra cumbre del documental independiente estadounidense, una odisea multiprismática centrada, entre otras cosas, en encargarse de documentar las trayectorias vitales de la juventud que allá por el 69 dio la vuelta a las constantes de la sociedad norteamericana, haciendo que lo que se había dado en llamar contracultura se asentase definitivamente en los imaginarios globales. Lejos de romantizar el verano del amor, "Milestones" traslada a la gran pantalla el desencanto de sus directores seis años después de la revolución sexual, en la forma de decenas de personajes, escenarios y tramas. Estrenamos el auténtico Gran Documental Underground Americano.
Fue Stendhal quien acuñó la inmortal máxima acerca de lo que debería ser una novela: "un espejo que se pasea a lo largo de un camino". "Milestones", documental masivo de más de tres horas de duración, seguramente recorra con su espejo todos los caminos habidos y por haber de los Estados Unidos de principios de los setenta, los de su historia y los de su futuro. Viaje que es a la vez colectivo e individual, perlado de historias muy dispares pero al fin y al cabo similares en su fondo: las vicisitudes de una juventud que ya no lo es tanto, y que debe empezar a reconciliar sus ideales con la obligada madurez.
Robert Kramer y John Douglas, sus responsables, que ponen su ojo y sus ideales en cada fotograma, ya en los sesenta habían fundado Newsreel, colectivo empeñado en utilizar la capacidad de transformación social del documental (asunto muy vigente hoy en día, cuando "Ciutat Morta" y la gente de Metromuster han permitido que estas consignas suenen más potentes que nunca). Después de documentar exhaustivamente los trabajos y los días de la Generación del Amor, "Milestones" se antoja como el epílogo a sus esfuerzos, la última piedra en el camino del cambio social justo antes de que Kramer marchase a Europa para dedicarse a otros asuntos.
Proyectada en su día en la Quincena de Realizadores de Cannes, quizás injustamente olvidada en nuestro país quién sabe si por su duración, su amargura o básicamente porque sólo en tiempos recientes ha tenido una edición como Dios manda, "Milestones" nos enfrenta a tantos conceptos, modos de entender la vida y grandes preocupaciones norteamericanas que hemos decidido desbrozarlas para ofreceros una lista con algunas de sus virtudes inmediatas. Esperamos que nuestras palabras os animen a visitar un documental único, apabullante, enorme, multifacético.
Los Paisajes Americanos
Se confrontan en el documental una larga serie de conceptos enfrentados, esencialmente organizados alrededor de la eterna lucha entre las costumbres y el progreso. Pero si hay un choque es el que se da entre el retrato de las grandes llanuras del Medio Oeste y las oscuras avenidas de Nueva York, las antiguas comunidades indias y los guetos de Detroit. Filmando personajes pero también sus entornos, encuadrando el paisaje, la ciudad y las evoluciones del día de manera que recuerda por momentos al western y por otros a Cassavettes o a Wenders, Kramer y Douglas nos hacen viajar por la geografía estadounidense de manera alternativamente poética y costumbrista.
La(s) Guerra(s)
El conflicto de Vietnam es una de las grandes fracturas de la historia estadounidense reciente, el punto de no retorno social y moral que hizo que las masas se echasen a las calles. "Milestones" se pone indudablemente del lado de los vietnamitas, como buenos izquierdistas que son sus responsables, partiendo ya del hecho de que su propio título está sacado de unos versos de Ho Chi Minh. Entre ex-combatientes y protestantes, guerras del presente y guerras del pasado (como la sangrienta batalla de Wounded Knee, uno de los últimos conflictos contra los nativos americanos) se desarrolla el documental, que aboga, sin ambages, por el antibelicismo y el uso de la palabra como forma de resolución de los conflictos.
La Cuestión Racial
La historia de Norteamérica es, entre otras cosas, la del conflicto entre nativos y extranjeros, entre lo conocido y la otredad. Irónicamente, los ingleses llegaron para desplazar a los indios y convertirse en los nuevos americanos, que posteriormente se definirían a sí mismo en oposición a las oleadas de inmigración: el esclavismo, la lucha por los derechos civiles, la abolición de las diferencias por motivo de raza... hemos hablado de las tribus americanas, pero podríamos incluir también a los negros. "Milestones" se enfrenta a esta cuestión mediante el diálogo entre sus personajes, el recurso a los materiales de archivo y la atención a los miembros de la comunidad negra.
Sentar la Cabeza
Como decíamos, el tema principal del documental será, aparte de definir el estado en el que se encuentra Estados Unidos a mediados de los setenta, la constatación del abismo entre expectativas y realidad con respecto a aquellos que participaron del movimiento contracultural a finales de los sesenta. Más mayores, y empezando a enfrentarse a la maternidad y a la necesidad de ganarse la vida, el documental nos los presenta en distintos estados, todos ellos cargados de una profunda melancolía por el pasado: aquellos que decidieron olvidar su juventud y asentarse, aquellos otros que se debaten entre los deberes para con su comunidad y la necesidad de empezar una nueva vida individual, y finalmente todos los que jamás crecieron y siguen viviendo entre árboles, ríos, días y noches.
Son ellos la verdadera alma de este enorme documental, y en sus pequeñas historias cotidianas, telar de individualidades que acaba por formar la colectividad estadounidense, se reflejan las distintas visiones del ya mítico sueño americano.
Definiendo lo Real
Por último, la realidad directa a la que nos enfrenta "Milestones", si lo analizamos detenidamente, acaba por no ser tal: Kramer y Douglas admiten, en entrevista, que gran parte de su obra magna estaba guionizada de antemano, forzando ciertas situaciones y animando a sus personajes a que expresasen lo que los cineastas querían oir. No entendamos todo esto como una falta de honestidad, o como un alejamiento de lo real: la realidad no es más que una convención, y quizás encontremos mucho más arte y verdad en este estilo, que combina lo mejor de lo conceptual y lo práctico, de la ficción y lo real.
Las interpretaciones acerca de lo que significa ser fiel al mundo se disparan gracias a obras monumentales como esta: valientes, arriesgadas, épicas, transversales en su intento por atrapar en tres horas y pico toda una cultura, una forma de entender el mundo, una geografía característica. Pero, volviendo a frases antediluvianas, una imagen vale más que mil palabras: "Milestones" os está esperando, y con él una experiencia apabullante de esas que le cambian a uno la vida. Nos vemos a la vuelta.