IFFR Live 2015: "Speed Walking" los Aquellos Maravillosos Años que rodaría Xavier Dolan

Fuente: Joan Sala (filmin)

Como si de una coming of age rodada por Xavier Dolan se tratara, como si "C.R.A.Z.Y" encapsulado en la adolescencia se quedara, la descarada y libertaria "Speed Walking"  bucea en el particular tono agridulce que le imprime su director, responsable también de la originaria adaptación cinematográfica de la saga "Millennium", Niels Arden Oplev, quien en este caso retrata a Martin, un niño de 14 años que de una forma intensa, humorística y evocadora, debe descubrir, en pleno despertar sexual, como la vida y la muerte piden una transición en cada uno de nosotros.

¿De qué va?

En un pequeño pueblo de la periferia, Martin de 14 años se prepara para la transición de niño a hombre: la comunión. Es 1976: la música impregna el ambiente y las hormonas florecen. Pero en medio de todo, la repentina y trágica muerte de la madre de Martin desencadena una serie de eventos que no solo cambiarán su vida para siempre, sino que también afectarán al resto de la comunidad.

¿Quién esta detrás?

El director responsable de la originaria adaptación de la saga "Millennium", Niels Arden Oplev.

¿Quién sale?

Esto es en parte gracias a la cara aparentemente impasiva de su protagonista, Villads Bøye, así como de los solventes roles secundarios de Sidse Babett Knudsen y Pilou Asbæk

¿Qué es?

Los "Aquellos maravillosos años" que rodaría Xavier Dolan

¿Qué ofrece?

Tan sutil como irreverente, tan traviesa y jocosa como emocionante y sensible, "Speed Walking" bascula sobre un iniciático triángulo amoroso que cuenta con momentos conmovedores pero también desgarradores, a pesar de que su tono general es sorprendentemente vivaz, distinguiéndose principalmente por su alegre y diferenciada aproximación al sexo, rehuyendo de toda posible etiqueta o encasillamiento, mostrando con encomiable descaro y valiente naturalidad a los adolescentes como personas totalmente libres de explorar y experimentar sus preferencias sexuales. En ella se retrata de forma absolutamente desprejuiciada, pero ante todo honesta y creíble, un trío adolescente, una primera experiencia homosexual entre dos jóvenes, o incluso el sexo entre adultos y menores. Y es que hablamos de una dramedy en toda regla, que además de los pantalones de campana y su halo setentero, directamente nos lleva a "C.R.A.Z.Y" por el maravilloso empleo de una evocadora banda sonora que va desde el Love Hurts de Nazareth hasta el This is My Life de Gasolin. Imagínense lo que suena (y cabe) entre medio. A por ello.

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios