IFFR Live 2015: "Atlantic" la aventura (y poesía) de la inmigración en aguas de Malick

Fuente: Joan Sala (filmin)

"Atlantic" navega en aguas trascendentes cámara en mano, con su susurrada voz en off y rostros contemplativos, con sus arrebatadores jump-cuts, o sus impresionantes imágenes de fenómenos naturales. Virtudes que inevitablemente nos llevan a la estética embriagadora y espíritu existencialista de Terrence Malick

Para ello, su director, Jan-Willem van Ewijk, windsurfista experiementado, exterioriza su sabio conocimiento interior y lo transforma en asombrosas e inauditas imágenes de mar abierto jamás vistas. En resumidas cuentas, un inmejorable responsable para inaugurar la pionera iniciativa que supone el IFFR Live 2015. Nos echamos a la mar.

¿De qué va?

Un joven de un pequeño pueblo de la costa marroquí emprende un viaje épico por la costa del Atlántico más cercana a Europa. Con el viento desplazándolo hacia al norte y en medio del vasto océano, se dará cuenta que ningún sueño llega sin sacrificio.

¿Quién está detrás?

Ingeniero aerospacial, experimentado windsufista y emergente cineasta, pero ante todo apasionado aventurero. Para su segunda película como director, el holandés Jan-Willem van Ewijk hace aquello que mejor sabe: windsurf.

¿Quién sale?

Fettah Lamar se interpreta así mismo con absoluta naturalidad y credibilidad, al igual que el propio director, Jan-Willem van Ewijk, quién se reserva un papel secundario.

¿Qué es?

El "Welcome" que rodaría Malick

¿Qué ofrece?

Una mirada poética y aventurera, pero ante todo sutil y arrojada, al trillado conflicto de la inmigración, o más bien a los anhelos de ella. Mezclando de forma tan libre como homogénea, ficción y realidad, dejando fuera de campo y obviando, o más bien sugiriendo, todo aquello que ya intuímos, que ya hemos visto denunciado de todas las formas y todos los colores en pantalla, y por lo tanto, ya sabemos, van Ewijk tiene la virtuosa habilidad, o más bien la reveladora sensibilidad, de mostrar una embriagadora capacidad para condensar y denunciar todo este dramático y devastador espectro social a través de una película íntima, emocionante y tremendamente personal. Y es que, su valiente forma de hacerse escuchar, no es otra que echándose a la mar. Si es por algo que destaca "Atlantic", además del incontestable poderío atmosférico que emanan sus hermosas panorámicas, imponentes imágenes y envolvente banda sonora, es por la espiritualidad y armonía con la que se zambulle en ellas, suspendiéndose en el tiempo, mezclando de forma apasionante aventura y realismo social, incidiendo en esa otra cara de Marruecos, aquella en la que convergen la naturaleza mas hermosa con la miseria intrínsecamente existencial, para evocar el espíritu romántico de la memorable "Welcome", pero también el halo aventurero de las épicas "Kon-Tiki", "Cuando todo está perdido" o todo en uno: Terrence Malick.

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios