"Heaven Knows What" Báilame el agua en la Gran Manzana (pero a lo Cassavetes y Garrel)
Lo último de la aclamada pareja formada por los hermanos Josh y Benny Safdie combina ficción y documental con un formalismo hermosamente crudo. Un "Baílame el Agua" en la Gran Manzana que evoca las figuras de John Cassavetes y Philippe Garrel. Si ya nos arrebató el corazón en el Festival de Sevilla y en Venecia, ahora estrenamos en exclusiva "Heaven Knows What", una arebatadora elegía indie.
¿De qué va?
Los hermanos Safdie adaptan en forma de ficción las memorias de Arielle Holmes (que pronto serán publicadas bajo el título "Mad Love in New York City"), homeless adicta a la heroína de 19 años, que también es protagonista del film. Harley es el nombre de su alter ego, incapaz de librarse de su adicción por la droga, y de su enganche a un amor destructivo. Sus días transcurren así, por calles grises y estrechos apartamentos neoyorquinos, entre el frenesí de la búsqueda del chute que alivia todos los males, y los episodios de una tormentosa relación que los agudiza.

¿Quién está detrás?
Con tan solo tres películas en su haber, es hora de que los Josh y Benny Safdie sean internacional y mundialmente tan reconocidos como ya lo son dentro del panorama indie. Tótems del cine indie cuyo segundo film podéis descubrir también en Filmin.
¿Quién sale?
Maravillosamente protagonizada por la propia escritora del libro, Arielle Holmes, acompañada por la desgarradora interpretación de Caleb Landry Jones, a quien descubrimos en "Antiviral". Una promesa que "Heaven Knows What" ha hecho realidad. Ha nacido una estrella.

¿Qué es?
Un "Baílame el Agua" en la Gran Manzana que se mueve entre el espíritu de John Cassavetes y Philippe Garrel.
¿Qué ofrece?
Nacidos y criados en Nueva York, entre Queens y Manhattan, los hermanos Safdie llevan filmando desde que su padre les compró una cámara Hi-8, y en el 2001 fundaron con algunos amigos el colectivo Red Bucket Films, dedicada a captar momentos de la vida cotidiana neoyorquina con los métodos menos ortodoxos. Dos datos que se antojan necesarios para comprender en su totalidad, tanto la forma como el fondo de esta pequeño gran tesoro. Sin caer nunca en el dramatismo obsceno ni en el romance burdo, “Heaven Knows What” se mueve a medio camino entre la tristeza y la felicidad de sus personajes, destacando así por su transgresora sutilidad, su enorme frescura y un demoledor contexto que la convierte sin duda alguna en uno de los mejores ejemplos actuales (que por desgracia son pocos) de auténtico cine independiente americano. Una love-story de carácter tan devastador como singular que sin embargo, se vive y se siente desde el afectuoso cariño y no desde el manipulador sufrimiento al que su carta de presentación bien podría apuntar. De hecho, la suya es una narrativa circular cuyo destino no es el juicio ni la redención de sus personajes, más bien su más fiel y sincero retrato. Cámara al hombro, los hermanos Safdie imprimen su inconfundible aura a través de un trabajo de fotografía celestial que se palpa y te empapa y el empleo de una banda sonora electrónicamente hablando, bruta y rompedora, cuyas detalladas apariciones elevan "Heaven Knows What" a unas cotas insospechadas de prodigio y honestidad formal. Con el corazón en un puño, y en el mejor sentido posible. Joya.
