Europa tiene nombre propio: "Toni Erdmann"
Un año más volvemos a reinar en Europa. Como ya viene siendo tradición, películas excelentes con destino Filmin han hecho suyos los Premios del Cine Europeo. Es el caso de la vencedora absoluta, la que probablemente suponga el más sincero, conmovedor y revelador estudio sobre las relaciones paterno-filiales que hemos disfrutado desde tiempos de Ozu. En efecto, nos referimos a esa inapelable obra maestra que es por ejemplo "Toni Erdmann", vencedora absoluta con 5 galardones entre los que se incluyen película, director, actor, actriz y guión.
Pero también tienen destino Filmin títulos imperdibles como "Un Hombre llamado Ove" (Mejor Comedia), "El día más feliz en la vida de Olli Mäki" (FIPRESCI), "Fuego en el Mar" (Mejor Documental), "La Comuna" (Mejor Montaje) o por supuesto, una de las grandes favoritas a estar entre las 5 nominadas al Oscar de Habla no Inglesa como apunta que estará "Land of Mine" (con 3 galardones). Ellas son las grandes triunfadoras de los Premios del Cine Europeo, galardones de renombre cuya relevante magnitud, lamentablemente, no ha logrado en los últimos tiempos lograr el impacto que se les presupone y bien merecen.
Los Premios del Cine Europeo han premiado año tras año a films de incuestionable calidad, son galardones que no catapultan películas a lo más alto de taquilla alguna pero su contribución -aunque menor de lo que nos gustaría- existe. En cualquier caso son Premios que tienen margen para refundarse y reformularse (ayudando, por ejemplo, a quien debuta), para cambiar sus fórmulas de funcionamiento (otra forma de nominar, otra manera de entregar premios, pensar en Internet) y/o para dotarlos de un mayor prestigio (o, porque no, de dinero: director ganador, director que tiene, automáticamente, ayuda en la financiación de su nuevo film). Podría ser el camino a seguir. Veamos de momento si los excelentes títulos aquí premiados obtienen la resonancia comercial que bien merecen. Ojala así sea.