Entrevista a Lluís Miñarro, director de "Family Strip" y "Blow Horn"

Luis Miñarro desde su productora Eddie Saeta defiende su arriesgada apuesta por títulos de calidad mostrando el mundo a través de la mirada de realizadores punteros, siendo máximo responsable de una compañía de producción audiovisual que, desde que inició su andadura en 1989, ha producido diversos títulos  que siempre obtienen presencia y reconocimiento en festivales internacionales y tienen en común su interés por el cine de autor. Por ejemplo, El Cant Dels Ocells de Albert Serra y Liverpool de Lisandro Alonso, participaron en la última edición del Festival de Cannes dentro de la Quincena de los Realizadores. Recientemente ha estrenado también el documental El Somni (2008) de Christophe Farnarier, que participó en el Festival de Locarno. Ahota da el salto al campo de la realización. Tras debutar con "Familystrip" rueda una road-movie del alma titulada "Blow-Horrn" sobre la cual tuvimos oportunidad de hablar durante neustra estancia en el Festival de Las Palmas.

 

1.- ¿Como surge la idea de rodar una película de unas características tan concretas como Blow Horn?

 

Yo simplemente quería hablar de algo que está muy cerca mío. Muchas veces, aunque haya gente que no se de cuenta, tus compañeros te permiten que puedas contar algo. En mi caso, no he pretendido en ningún momento hacer una película pro-elitista, sino todo lo contrario. Únicamente he querido retratar el retiro voluntario que ciertas personas, en mi caso amigos míos, realizan durante un periodo de tres años con el objetivo de buscar el sentido de la vida. Durante este periodo se aislan completamente del mundo exterior, tanto de familiares como de amigos y seres queridos, donde su único contacto es con los maestros. Basándose en un programa muy específico de reflexión e introspección descubren cual es nuestra verdadera esencia. Hablamos de una búsqueda personal de nuevas enseñanzas que permiten tomar un camino concreto. A lo largo de esos tres años el organismo regenera todas las células y regeneran también a la persona. Hablamos de un ciclo de renovación de 3 años y 7 meses de duración que me pareció lo suficientemente interesante para rodarlo y comunicarlo.

 

2.- ¿Podríamos definir Blow-Horn como una road-movie del alma?

 

Podría ser. De todas formas, he de señalar que lo que ocurre durante la película es en todo momento lo que me pasó a mí. Mi nivel de implicación no pasó nunca de la de simple observador, manteniéndome siempre al margen, dedicándome únicamente a captar todo lo que pasaba. En este sentido, estoy de acuerdo en que parece una road-movie, pero se diferencia sobre todo de este concepto en el hecho de que muchas veces ocurrieron cosas que no estaban previstas. Yo simplemente reproduzco todo aquello que sucede en ese periodo.

 

3.- Opino que Blow-Horn se diferencia principalmente de un documental más convencional gracias a su alto nivel de abstracción. ¿Estás de acuerdo?

 

Esta abstracción de la que hablas se da principalmente en el tramo final de la película y es debido principalmente a que era en los momentos que más impregnados estábamos por una corriente y una atmósfera tan particular. En efecto, a la hora de realizar el montaje sobre más de 30 horas de grabación, tuve que seleccionar, y mucho, el material, centrándome únicamente en todo aquello que más me había impactado como es la meditación, la exploración de los sonidos, los silencios...etc. Mi idea era la de reflexionar sobre quienes somos y adonde vamos bajo un prisma donde es precisamente  en el silencio donde transcurre el bullicio de la vida mundana. “Blow Horn” cuestiona hasta que punto estamos nosotros también implicados bajo este magma. Se trata de una película a ver con actitud abierta y sin ideas preconcebidas. Es a su misma vez algo tan coherente como difícil de describir y es en este punto donde trato de incidir.

 

4.-¿Hasta que punto llega tu vinculación con el budismo?

 

Estoy familiarizado y soy cercano a su filosofía. Es un ideal que lo acepta todo y no pone condicionante alguno. Todo es fruto de la mente y la reflexión por lo que opino que en este sentido estoy mucho más cercano al budismo que al cristianismo, pero en ningún momento estamos aquí para comparar religiones. Yo soy un mal practicante, ya que no tengo constancia. Salgo y entro. En cambio son varios los amigos que tengo que se han aventurado a entrar en este retiro y es ahí donde de verdad quiero incidir.

 

7.- ¿Cual es exactamente el perfil de la gente que puede permitirse dejarlo para desaparecer durante tres años?

 

Hay de todo. En su gran mayoría se preparan durante varios años. Algunos obtienen ayudas para lograr el dinero, otros ya lo tienen, algunos rompen literalmente con todo, otros piden excendencias. Unos recuperan el trabajo, otros se jubilan. Todo depende de la situación de la persona.

 

8. -¿Que es exactamente un mandala?

 

Un mandala es una figura representada geométricamente. Es un símbolo de protección en las cuatro direcciones que establece una forma circular en la cual siempre hay un centro y un entorno. El centro representa la búsqueda interior, refiriéndose principalmente a la conciencia. En cambio, el entorno serían todas las percepciones sensoriales que tienen lugar a nuestro alrededor. Siempre llega un momento en el que esto se destruye siendo así el indicador de que en esta vida estamos de paso.

 

9.-En Blow-Horn se habla también de un segundo retiro en la India. ¿Son muchos los que después de estar 3 años repiten?

 

La verdad, es muy poco habitual y únicamente se da en casos muy excepcionales. Esta segunda etapa está enfocada para todos aquellos que quieran profundizar más si cabe en su propia búsqueda personal.

 

10.- ¿Como fue la producción de semejante viaje?

 

Lo realizamos sin ninguna ayuda o financiación. Si la hubiéramos solicitado aún estaríamos esperando. Afortunadamente, hoy día la tecnología nos permite a todos tener una cámara a mano y rodar y comunicar lo que cada uno sienta o quiera. En este sentido reivindico enérgicamente que cada uno pueda hacer y rodar lo que quiera. En mi caso fuimos únicamente un equipo compuesto por dos personas y una cámara. Suficiente para rodar una película de las características que yo quería. Además era básico nuestro papel de meros observadores sin incidir ni condicionar en ningún momento su actividad por lo que lo ideal era que el equipo fuera reducido.

 

11.-¿A que se refiere el título Blow-Horn?

 

Son las letras que llevan los coches detrás en la India. Curiosamente, estas indican a los demás conductores que les toquen la bocina para que les puedan adelantar. Es una señal de despertar, y sobre todo, de ir más allá.

 

12.-¿Esperas estrenarla en salas?

 

Me haría ilusión pero soy consciente de que es muy complicado. De momento estrenaremos en Junio “Familystrip” en Madrid, Barcelona y Valencia. En cuanto a Blow-Horn, se la he pasado a muchos distribuidores pero todos la ven como un perro verde. Si que saldrá seguro su edición en DVD.

 

13.-¿Estamos ante una nueva carrera como director de Luis Miñarro?

 

 

Yo ante todo soy productor y no quiero dejar esta vertiente. Nuestras capacidades financieras son limitadas y nuestro equipo reducido, aún y así en estos momentos tenemos pendiente de estreno dos producciones. Una de José Luis de Orbe, otra de Agustí Vila. Además produciremos también la siguiente película de Oliveira, “El extraño caso de Angélica” y la próxima de Apichatpong Weerastakhul, que habla sobre la reencarnación. Aparte, si es verdad que tengo intención de seguir dirigiendo. Mi próximo proyecto será una ficción para la cual, esta vez si, espero lograr la ayuda del Ministerio y realizarla para el 2011. Seguiré en las dos direcciones.

 

 

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