El cautivador mundo de Miranda July

Autor: Filmin Fuente: Filmin

El cautivador mundo de Miranda July

Jamás fue a la escuela de cine, se ganó su puesto en el celuloide gracias a un workshop en Sundance para posteriormente alzarse con la Cámara de Oro en Cannes y es una de las voces femeninas más aclamadas de nuestra generación. Miranda July, a la que no vemos en las grandes pantallas desde 2011 con "El Futuro", lanza ahora su primera novela, "El primer hombre malo", editada en España por Penguin Random House, un viaje apasionante a la mente y alma de los personajes que pueblan el universo July y a la que Lena Dunham ha dado su beneplácito diciendo que: "Jamás una novela me ha hablado de manera tan profunda acerca de mi sexualidad, mi espiritualidad y mi intimidad". Desde Filmin, con el deseo de que os adentréis en el maravilloso mundo de Miranda July, si es que no lo habéis hecho ya, os ofrecemos la posibilidad de ganar su primera novela a través de un concurso de Facebook, y que revisitéis la filmografía de esta joven estadounidense de ojos claros que nos tiene a todos cautivados.

La vida de Miranda July siempre ha sido peculiar, una peculiaridad que ha sabido impregnar a todas sus películas y ahora también a su novela. Nacida en un hogar de padres escritores que la inculcaron tanto a ella como a su hermano a crear su propio entretenimiento, la vida de July constantemente ha gritado arte. Cuando creció, siguiendo el camino lógico al que parecen abocados todos los jóvenes de su generación, fue a la Universidad de California donde se unió a un grupo feminista llamado Riot Grrrls. Haciendo un poco de esto y otro poco de aquello, la joven July, que hasta entonces se llamaba Miranda Grossinger, vio que eso de los estudios superiores no era lo suyo y decidió marcarse su propio ritmo. “Para mi, la universidad me estaba alejando de empezar. Nunca he sido académica. Lucho contra todas las convenciones hasta que me son útiles", explicó. Eso la llevó a participar en alguna película menor como actriz y en un workshop en el Festival de Sundance que le garantizaría la financiación para su primera película, "Tú, yo y todos los demás", todo un éxito que la llevaría a alzarse con la Cámara de Oro en el Festival de Cannes.

A partir de aquí, una explosión de fama y reconocimiento que le han permitido alcanzar su cénit como artista multidisciplinar. No contenta con ganarse al mundo del cine, ha expuesto sus propias esculturas en Venecia, organizó diversas performances en el MoMA y también ha probado suerte en el mundo de la literatura. Un culo inquieto, como vulgarmente diríamos, de difícil satisfacción. Y es que si July se encalla con algo, no duda en dar rienda suelta a su procrastinación para hacer de ello algo productivo. De uno de estos momentos de frustración creativa nació la premisa de otro de sus libros más aclamados, esta vez de no-ficción, donde entrevistaba a muchos residentes de Los Angeles que habían decidido publicar anuncios en las páginas de segunda mano. Algo que también utilizaría en "El Futuro".

Aunque ya había publicado una serie de relatos cortos, ganadores por cierto del Premio Frank O'Connor, y una novela de no-ficción, "El primer hombre malo" es la ópera prima literaria de la incansable July, que hizo su debut con 31 años y a la que hemos visto madurar artísticamente a través de su obra. Si con "Tú, yo y todos los demás" relataba la constante soledad a la que nos vemos abocados en un mundo hiperconectado, en "El Futuro" acotaba terreno y nos ofrecía su personal visión de la pareja moderna, aquella que se encuentra pérdida tanto a nivel emocional como existencial.

Con "El primer hombre malo" da un salto más allá para meterse en la piel de la neurótica Cheryl Glickman, una californiana que vive una existencia vacía con un relativo éxito profesional e yerma vida sentimental. Enamorada de un hombre treinta años mayor y con el que apenas intercambia un par de vocablos al año, su monótona vida pasa sin pena ni gloria hasta que una veinteañera se instala forzosamente en su hogar. Y es entonces cuando Miranda July, literalmente, te mete un puñetazo en la cara y se marca un "Club de la lucha" en clave femenina donde desfilan los miedos, pasiones y traumas de su protagonista, que cae en una espiral de dependencia, descontrol y desenfreno masturbatorio. Una lectura profundamente amena que si bien no cambiará tu concepción de la vida, o sí, seguro que te hace pasar un buen rato. Pues si algo tiene "El primer hombre malo" es un inusitado humor y una facilidad pasmosa para las situaciones inverosimiles, que sin duda nos recordarán a algunas de las pequeñas historias de "Tú, yo y todos los demás". El complemento perfecto para aquellos que disfrutaron del cine de Miranda July y quieran profundizar en las mentes y peculiares pensamientos y formas de vida de sus personajes. E incluso para los que no la conozcan, es la mejor antesala posible al que sigue siendo su arte magno, el cine.

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