"Dheepan" un Audiard de Palma de Oro
Jacques Audiard tenía la difícil misión de insuflar de necesario cuerpo, de un imprescindible toque cualitativo, a la mediocre participación francesa que este año fue seleccionada para competir en Sección Oficial del Festival de Cannes. Y vaya si lo hizo, tanto es así que la anhelada Palma de Oro fue a parar a su "Dheepan", un thriller dramático sólido y carismático, rodado en absoluto secretismo, que vuelve a demostrar la capacidad que el director de "De Óxido y Hueso" atesora para adaptar la convención melodramática a su particular sensibilidad propia, y brindarnos así un cuento potentísimo filmado con brutal nervio y apabullante pulso.
¿De qué va?
La guerra civil está a punto de terminar en Sri Lanka y la derrota está cerca. Dheepan decide huir. Parte con una mujer y una niña a las que no conoce, haciéndolas pasar por su familia, con la esperanza de lograr asilo político en Europa. Al llegar a París, la “familia” va de hogar de acogida en hogar de acogida, hasta que Dheepan consigue trabajo la como conserje en un edificio de los suburbios. La suerte está echada.
¿Quién está detrás?
Valores seguros. Jacques Audiard y Thomas Bidegain, director y guionista de "Un Profeta" y "De Óxido y Hueso", vuelven a unir fuerzas en "Dheepan".
¿Quién sale?
Bien hubiera podido ser el mejor actor del pasado Festival de Cannes. Vincent Rottiers se pone en el mapa con una tour de force interpretativo que revela infinidad de matices, pasando de la más opresiva contención al registro más visceral y desgarrador de forma tan pasmosa como explosiva.

¿Qué es?
"The Invader" + 1a temporada de "The Wire"
¿Qué ofrece?
Un drama de cocción tan lenta como de carácter visceral que, coqueteando con el cine de género y profundizando en la denuncia sociopolítica, se revela tan febril como desgarrador, tan contundente como feroz, tal y como marcan los cánones del inconfundible sello que imprime a toda su obra su padre y autor. "Dheepan" es una muestra más de la capacidad que el director de "De Óxido y Hueso" atesora para adaptar la convención melodramática a su particular sensibilidad propia, y brindarnos así un potentísimo cuento filmado con brutal nervio y apabullante pulso. Su capacidad para aunar la denuncia política y social con el relato íntimo y familiar partiendo de la problemática de la inmigración, ensamblando finalmente así, un suerte de thriller demoledor, es digna de venerar. Y en este caso lo ha hecho encima, incidiendo en el espectro íntimo y (pseudo)familiar, haciéndonos testigos directos de la violencia que se cuece en la periferia parisina desde la sugerente distancia que marca la mirada de su hermético y hastiado protagonista. Difícil misión la suya, que no contento de cumplirla con creces, nos brinda una de las mejores escenas de acción que probablemente disfrutaremos a lo largo de este año (blockbusters y superhéroes incluidos), y que directamente nos evoca a su magistral "Un Profeta". Cuando la vean la entenderán.
