Crónica Las Palmas 2019: "Mother, I Am Suffocating. This Is My Last Film About You" saeta africana

Autor: Gerard Cassadó

Crónica Las Palmas 2019: "Mother, I Am Suffocating. This Is My Last Film About You" saeta africana

Lesoto, un pequeño país al sur del continente negro, irrumpe en la sección oficial con la propuesta más radical de toda la selección, una cruda alegoría en blanco y negro furioso, un lamento africano filmado con enorme personalidad por uno de los alumnos aventajados de la Berlinale: Lemohang Jeremiah Mosese.

¿De qué va?:

Una temblorosa silueta emerge en pantalla. Pronto descubrimos que se trata del reflejo en el agua de una mujer que carga con una pesada cruz a la espalda. Recita en voz alta una carta, herida y rencorosa, dirigida a su madre. O quizás a su país, o a todo su continente. O incluso a su raza. La mujer pasea por las calles de Lesoto, cruz al hombro, bajo la custodia de un ángel de la guarda transexual y ante la mirada, entre curiosa y asombrada, de la gente que la rodea. África, como condena eterna.

¿Quién está detrás?

Lemohang Jeremiah Mosese, un cineasta autodidacta de Lesoto que ha sido uno de los grandes descubrimientos de este Festival de Las Palmas. Pese a que esta película, que es su segundo largo tras "For Those Whose God Is Dead" (2013), se proyectó en el Festival de Berlín en una proyección especial, es el certamen canario el que se ha atrevido a incluirla en su sección oficial a competición, pese a la radicalidad de la propuesta. Mosese fue alumno del Campus Talent de la Berlinale en 2012, y del programa Final Cut del Festival de Venecia en 2017.

¿Quién sale?

La modelo y actriz lesotense Thato Khobotle (@mapokathe) se convierte en la Maria Falconetti de esta pasión de una mártir anónima africana.

¿Qué es?

Un via crucis africano filmado al alimón por F.J. Ossang y el Mauro Herce de "Dead Slow Ahead".

¿Qué ofrece?

Hay al menos dos aspectos por los que "Mother, I Am Suffocating. This Is My Last Film About You" es una película realmente singular. El primero apunta a su procedencia. Esta es una producción fijada en Lesoto, la anterior Basutolandia, un pequeño reino enclavado dentro de los límites de Sudáfrica con una actividad cinematográfica irrelevante e inexistente. De hecho, sólo hay 12 títulos en IMDB (la mayor base de datos de cine en Internet) que cuenten con Lesoto entre sus países de producción, y solo dos son largometrajes. 

El otro factor diferencial es que este canto doliente desde el interior de África incluye, más allá de la queja, una dura crítica hacia un continente al que se responsabiliza, en parte, de sus penurias. La protagonista, una hija africana hastiada, se dirige a una madre simbólica, la madre patria, en una carta nada complaciente en la que un verso resuena con fuerza inusitada: "Madre, te he visto con los ojos del hombre blanco. Te mereces tu guerra".

Con todo, el mayor impacto de este insobornable film lo provoca su granulada fotografía en blanco y negro contrastado, sobre la que se construyen imágenes de enorme belleza. Una pulcritud que, en contraste con una banda sonora distorsionada, de sonidos lejanos, melodías eclesiásticas y esa voz protagonista que parece emerger de una antigua grabación fonográfica, configuran un metraje hipnótico. "Mother, I Am Suffocating, This is My Last Film About You" suena como una saeta africana en un reino sin Dios que adopta el arquetipo de la Pasión de Cristo para representar otro sacrificio inútil, el de un continente desolado por la hambruna, las guerras civiles y la explotación colonial. La omnipresente voz en off de la película es la voz del propio director quien, afincado en Berlín, exige responsabilidades a África por haberse convertido en lo que es: una esclava de occidente sumida en baldías luchas internas y desvalijada desde dentro por déspotas y corruptos dirigentes. Su colección de imágenes imborrables concluye con el primer plano de un niño y una confesión que estremece: "Llevo una hora frente al espejo, Y, ¿sabes lo que he visto Madre? Te he visto a ti".


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