Crónica del Festival de Cine Mudo de Pordenone (Día 2)

Fuente: Ariel Fernández Verba

La XXXII edición de la Giornate del Cinema Muto de Pordenone ofrece una retrospectiva del director de cine alemán Gerhardt Lamprecht.

Hijo de la clase obrera berlinesa de finales del S. XIX, Lamprencht dedicó gran parte de su obra cinematográfica a dejar constancia de un estilo de vida, o mejor dicho, de un modo de supervivencia. Sus películas insisten una y otra vez en retratar esa extraña invitación del destino a lo imposible, a esa permanente seducción de lo que no se tiene o no se puede o no se permite. Sus personajes viven en la grieta, se alimentan de los que otros olvidan en el plato, zigzaguean entre dos mundos en constante fricción, el espejismo de la riqueza y la soberana pobreza. Presentado el escenario, las estrategias de bajos fondos no serán más que puentes para llegar al final del día, maquillando la derrota innata con un trozo de pan, un trabajo esclavo o una cerveza mal digerida.

En "Los Ilegítimos" ("Die Unehelichen", 1926) nos encontramos con lo que veinte años más tarde Roberto Rossellini llamó "Alemania, año cero" (1946). La infancia víctima del deterioro ajeno, un padrastro opresor, un estómago hambriento y un destino que juega con ellos cual perros sin nombre. La infancia siempre tuvo en las películas de Lamprecht un protagonismo necesario, ya que en su búsqueda de la empatia con el publico vio el sufrimiento humano pintado en los niños como un cuadro de difícil digestión. Aun así, su calidad narrativa lo exime del sensacionalismo con el que hoy nos manipulan diversas campañas solidarias, programas de televisión y captadores callejeros.

Con "Bajo la linterna" ("Unter der laterne", 1928) vemos otra de las herramientas con las que el cine nos fue acostumbrando a la documentada injusticia en clave ficcional: la vida mal parida de la prostitución, el delirio de un sueño imposible de alcanzar, primero porque uno no elige dónde nacer, y luego porque son otros los que eligen como vas a morir. Con este guión ya podemos confirmar la influencia de Lamprecht en el cine posterior. Si "Los ilegítimos" se anticipaba a la gran obra de Rossellini, con "Bajo la linterna" es a Godard a quien se le velan las fuentes. En efecto,"Vivre sa vie"(1962) es, quiebres pop aparte, una aproximación a este tipo de cine alemán.

Finalmente, en "El infame" ("Die verrufenen", 1925) nos encontramos con la historia de un ex convicto incapaz de readaptarse a la vida fuera de la cárcel. Rechazado por su padre (otro tema recurrente de Lamprecht), abandonado por su prometida, solo encuentra calor humano en los brazos de una prostituta que ahuyenta el suicidio de sus opciones, para luego redimirse en un ser no del todo realizado pero de felicidades a media asta. 

Hoy estas temáticas nos pueden resultar bastante trilladas, llevándonos de la constancia a la normalidad, pero por los años '20 podían suponer una denuncia certera de la vida invivible en la Europa de entreguerras, generando conciencia allá donde antes solo se ofrecía ocio, es decir, en el cinematógrafo.

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