Crónica Cannes 2014: "White God" la ganadora de Un Certain Regard está que muerde

Fuente: Joan Sala (filmin)

Su incursión final en Un Certain Regard llegó sobre la bocina. La nueva película del húngaro Kornél Mundruczó era anunciada entre los títulos que desvelaron, no en el comunicado oficial, si no en la repesca final, apenas a escasa semana y media de comenzar el festival. Y menos mal, "White God" no solo es la Mejor Película de Un Certain Regard, también de todo el festival.

¿De qué va?

Una nueva ley da preferencia a los perros de raza e impone un tributo considerable por las razas cruzadas. Rápidamente, los refugios caninos se llenan con perros abandonados. Lili, 13 años, lucha por proteger a su perro, Hagen, pero su padre lo suelta en la calle. Hagen y su ama se buscan por todos los medios, hasta que un día Lili baja los brazos. Por su parte, Hagen lucha por sobrevivir y rápidamente se da cuenta de que no todo el mundo es el mejor amigo del perro. Se une a un grupo de peros errantes, es capturado y enviado a la perrera. Entonces, los perros aprovechan para escapar y hacer una revolución contra los seres humanos. Su venganza será despiadada. 

¿Quién está detrás?

Habitual de Cannes, el húngaro Kornél Mundruczó triunfa este año en Un Certain Regard, tras competir con su anterior "Semilla de Maldad" en 2010 en Sección Oficial.

¿Quién sale?

Precisamente el pobre trabajo de los actores es lo menos destacable de "White God". Todos ellos son desplazados a un segundo plano por una demoledora jauría de perros. Ellos son quienes literalmente devoran la pantalla. Amos y señores.

¿Qué es?

El planeta de los simios (canes en este caso) + George Orwell

¿Qué ofrece?

Presentada por su propio director como un melodrama político, "White God" es también un cuento visionario y decididamente orwelliano sobre una especie (supuestamente) superior y sus congéneres caídos en desgracia. Una (no tan) distópica alegoría social sobre la que Kornél Mundruczó se sustenta para sacudirnos  con un portentoso ejercicio de cámara y dejarnos sin respiro a través de tan intenso y acongojante viaje cinemático. Rodada con pulso firme, montada con pasmosa agilidad y articulada a base de imponentes encuadres y prodigiosos movimientos de cámara, la gran sensación de Un Certain Regard tiene el descaro de sacudirnos con un discurso que bien podría significar la arrolladora y devastadora secuela del "Adieu au Language" de Jean-Luc Godard. Es tal la crueldad aliena de la monstruosa raza humana que somos capaz de convertir en implacables 'bestias' de presa al ser vivo más fiel y noble del universo entero. El mejor amigo del hombre, aquel que no es de raza, es traicionado, vapuleado y clama venganza. Apestados según su pedigree, tal y como pasa entre los seres humanos, ¿inmigrantes podríamos decir?). Nosotros nos lo hemos buscado, la culpa es del amo. "White God" muerde tanto como asombra con una maravillosa lección de cine (y humanidad). Una entretenidísima película rebosante de arrojo y riesgo, de discurso abierto y complejo, que se antoja imprescindible de experimentar. La cuestión es atreverse.

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