Crónica Cannes 2014: "Sils María" Eva al Desnudo y Persona se dan cita por obra y gracia de Assayas
Juliette Binoche junto una sorprendente Kristen Stewart y la siempre agradecida participación de Chloë Moretz, invoca "Persona" y "Eva al Desnduo" de la mano de Olivier Assayas. Nos moríamos de ganas por disfrutar lo nuevo del director de "Carlos" y "Las horas del verano" y por fin llegó la hora. "Sils María", última película en entrar en competición, no defrauda. Colofón.
¿De qué va?
A los dieciocho años, la reconocida actriz Maria Enders, tuvo éxito en el teatro interpretando a Sigrid, una chica ambiciosa y encantadora que provoca el suicidio de una mujer madura, Helena. Veinte años más tarde, le ofrecen interpretar nuevamente la pieza, pero esta vez encarnando a Helena.
¿Quién está detrás?
Olivier Assyas vuleve a tirar de metacine tras hacerlo por última vez con la mítica e inolvidable "Irma Vep" allá por 1996. Es su gran debilidad, y también la nuestra hacia él.
¿Quién sale?
Olivier Assayas cuenta con uno de los repartos más atractivos (nunca mejor dicho) de su entera filmografía. Juliette Binoche y Kirsten Stewart acaparan todo el protagonismo con el permiso de Chlöe Moretz, el personaje que en todo momento asoma la cabeza pero no irrumpe en escena hasta la aprte final de la película. Binoche como siempre, elegante y excepcional. Stewart sorprendentemente, cumplidora y sin desentonar. Moretz pone la guinda con sus iempre agradecida y JOCOSA presencia.
¿Qué es?
"Eva al Desnudo" + "Persona"
¿Qué ofrece?
Un sofisticado cruce entre "Eva al desnudo" y "Persona" pasado por el seductor filtro cinéfilo de Olivier Assayas. "Sils María"se envuelve de la naturaleza más hermosa, imponente y remota para penetrar en la crisis existencial que atraviesa su pareja protagonista. Una, por enfrentarse a la recta final de su carrera mientras atisba la señal inevitable de que la cuesta abajo es ya un hecho. La otra, por nos saber lidiar con sus sentimientos de amor hacia la estrella a la que se dedica en cuerpo y alma. Dos personas en una, la misma persona en ambas. Un conflicto tan aplicable a la situación personal que unidas atraviesan, como a la obra de teatro para la que se preparan. Dualidad, misterio, mind-blowing. Evocando un apasionante homenaje a la escena del cine clásico, homenajeando directamente las emblemáticas películas de Ingmar Bergman y Joseph L. Mankiewicz, Olivier Assayas vuelve a obsequiarnos con un ejercicio sublime de metacine tan hermético, sutil y aletargado, como frágil, pomposo y estilizado. Tan ambiguo y sugerente, como cautivadoramente hipnótico. La elegancia ante cámara de Juliette Binoche, la clase tras ella de su director, y el valor añadido que aportan la inimaginable mejor versión posible de Kirsten Stewart ,o esa gracia única que carcteriza a Chlöe Moretz, acaba por desembocar en un refinado y exquisito delicatessen cinéfilo para ser deleitado y difrutado por los paladares más exigentes.