Crónica Berlinale 2015: "Body" levitando entre los vivos, caminando entre los muertos
Habitual de la Berlinale, donde este pasado febrero volvía por tercer año consecutivo, la realizadora polaca Małgorzata Szumowska se hizo con el Premio a la Mejor Directora con su película más particular, interesante y definitivamente original hasta la fecha. A camino entre el drama más hiriente y la comedia más inclasificable, "Body" se destaca por un tono cómico tan genuino como prácticamente insólito.
¿De qué va?
Janusz no es un hombre fácil de sorprender. Como juez de instrucción debe realizar precisas investigaciones, analizando la escena del crimen minuciosamente. A pesar de las situaciones extremas ante las que se encuentra, trabaja duro. Demasiado duro quizá. Sin embargo, cuando se enfrenta a su hija anoréxica Olga, todavía de luto por su madre, se siente impotente. Temiendo que pueda suicidarse, la interna en una clínica donde Ana, una psicóloga que tras perder un bebé vive aislada junto a su perro en un edificio donde conjura a los espíritus del más allá.
¿Quién está detrás?
Habitual de la Berlinale, la polaca Małgorzata Szumowska compitió el pasado año en Sección Oficial con "Amáras al Prójimo" y hace dos en Panorama con "Ellas", de la mano de Juliette Binoche.

¿Quién sale?
Janusz Gajos, Maja Ostaszewska y Justyna Suwała mantienen el equiilibrio perfecto, moviéndose al límite, con garbo y solidez, entre la caracterización cómica, dramática, incluso terrorífica.
¿Qué ofrece?
Una meditación extrañamente esótérica, inclasificablemente cómica, dramáticamente reflexiva, sobre la aguda crisis personal y existencial que conlleva la pérdida de los seres queridos. Coqueteando con el género fantástico sobrenatural, Małgorzata Szumowska se aleja de la escuela austríaca, de la frontalidad de Seidl a la que de buenas a primeras podría sugerir su personalísima propuesta, para abrazar el humor deadpan más cercano al cine nórdico. A camino entre el dolor más hermético e impenetrable y el humor negro más imprevisto y absurdo, la directora polaca ha rodado sin duda, su mejor película hasta la fecha. Una destacable muestra de cine de autor mucho más enfocada a disfrutarse en un Festival de Sitges que mismamente en San Sebastián. No se si me explico, pero cuando la vean me entenderán. Y es que tiene su juego.