AFF 2014: "Baratometrajes 2.0", cinco claves de futuro para el Nuevo Cine Low Cost español
Como prometimos a principios de semana, los responsables del documental "Baratometrajes 2.0", perteneciente al Ciclo Reflejos del Atlántida Film Fest, han vuelto a ponerse tras las letras para ofrecernos cinco claves sobre el futuro del nuevo cine low cost en nuestro país, pero que también se sienten extrapolables un panorama global. De nuevo, os dejamos con ellos.
En filmin nos plantearon el reto de escribir cuál es la opinión de los responsables de "BARATOmetrajes 2.0" sobre el futuro del cine. Y lo asumimos, por una lado en forma de conclusiones de nuestro documental (que también nos reclamaban ciertos críticos) y por otro haciendo una apuesta de lo que puede llegar a pasar (y que leeremos y comentaremos en unos años, con todos los que hayais visto el documental, que tiene esta vocación de perdurar y mantener el debate abierto y vivo). Aquí van nuestros 5 puntos:
1. SEGUIRÁ HABIENDO MILAGROS Y EL ÉXITO SEGUIRÁ SIENDO LA EXCEPCIÓN
Todos los que nos consideramos cineastas haremos miles de películas al año, de todo tipo de formatos, géneros y formas. Se irá diluyendo la frontera entre las industriales y las más "personales". Seguirán llamando la atención las que mejor enfoquen y hagan su promoción o las que encuentren un público ó un nicho claro de seguidores que la "hagan suya". Pero sea cual fuere el tamaño o la procedencia, si lo vemos como una competición nos canibalizaremos como siempre, por ese exceso de oferta.
Las películas compiten siempre contra el resto de películas (por ver), contra todos los contenidos (que se pueden consumir a tiro de un clic, de encender una TV, de coger un libro o revista, de ir a un concierto) y contra el "ocio del mundo" (que mejor que seguir tomando algo en una terraza, al sol, con unos amigos, por ejemplo). Por tanto y como siempre ha pasado: Los grandes éxitos (comerciales) seguirán siendo inesperados y una excepción. Los fracasos (comerciales) seguirán siendo cotidianos. Los indies tendremos otras formas de medir nuestros éxitos y/o fracasos, no sólo están los fríos datos de una taquilla.
2. LA CORTA DURACIÓN SE IMPONDRÁ COMO FORMATO
Todos los días, alguien seguirá descubriendo el cine o el formato audiovisual (como lo queramos llamar si nos modernizamos). Los hábitos de consumo actuales está creando una tendencia a reducir el tiempo de atención para las historias. Cada vez tenemos (o decimos que tenemos) menos tiempo, o somos más impacientes cuando nos ponemos delante de la pantalla (sea la grande -y aun mágica- de la sala ó la mediana/pequeña de nuestros dispositivos), así que creemos que ocurrirá un fenómeno de mayor producción y consumo de cortometrajes, pequeñas historias, capítulos de series, capsulitas de Youtube y demás envoltorios de corta duración que poco a poco irán ganando más terreno a las películas de duración estándar. Ya está pasando e irá a más.
3. LA EMOCIÓN Y EL BUEN RELATO NO CADUCARÁ NUNCA
Hagamos como hagamos el nuevo cine del futuro, seguirá habiendo algo que no cambie: Si lo que cuentas emociona, habrá un impacto, habrá un film que perdurará y merecerá la pena (siempre subjetivamente, porque los criterios y gustos ya sabemos lo que pueden variar). Tendremos que vencer a la inercia de la inmediatez, tener más paciencia que nunca, aprender de siglos y siglos de difusión de la cultura en sus diferentes ramas y tomar conciencia de que hace falta tiempo para "propagar" los mensajes, así como hacerlos llegar fuera de unas fronteras que sólo están, a veces, en nuestra cabeza. Por eso, preparémonos siempre para traducir y subtitular en un buen ramillete de idiomas nuestras obras, porque nuestro público está "en el mundo". Y autodistribuirse internacionalmente está a nuestro alcance. El cine siempre ha sido internacional.
4. BAJARÁN LOS PRECIOS DE LAS ENTRADAS (Y HASTA DE LAS PALOMITAS)
El gran cambio que pide a gritos mucha gente en esta industria pasa sobre todo por los exhibidores, los dueños y gestores de los grandes complejos donde aun se parte la pana del negocio del cine. Hablando de nuestros queridos baratometrajes, que para lo bueno y para lo malo, no se juegan en su explotación grandes cantidades de dinero, creemos que podrán tener un precio menor en la entrada si llega el momento de convivir en un mismo complejo de salas que las pelis "grandes". Los exhibidores tendrán que hacer la prueba definitiva (ya ocurre en paises como China) y poner un precio distinto a cada película, dependiendo de una serie de factores, de modo que no cueste lo mismo ver una superproducción de Hollywood que una película verdaderamente independiente. Sin llegar al precio de la "Fiesta del Cine" todos los días del año (ojalá, pero quizá sí que no es viable), con más y más iniciativas de precios bajos, bonos y ofertas, mantendremos las salas con buena salud durante años, antes de dejar de ir al cine definitivamente y ser unos autómatas que solo hablemos y conectemos con nuestros sistemas operativos (como en "Her"). En nuestra predicción (más bien deseo), las salas empezarán por bajar los precios de las palomitas y refrescos (porque un combo con bebida vale más que una entrada en otro cine). Y además ese dinero es su verdadero negocio, que no comparten con los films y es absolutamente demencial ahora mismo.
Del IVA y las posibles apuestas gubernamentales de apoyo al cine, ni hablamos (quién se atreve a saber qué harán nuestros poco cinéfilos políticos del pasado, presente y futuro), aunque sí que nuestro "abrazo al optimismo" supone que algunos reflexionen si ven estos nuevos documentales, que se lo explican de manera muy clara y directa.
5. SIEMPRE NOS REIREMOS CON CHAPLIN
Que hayamos incluido a Chaplin en el documental no es casualidad. Es una especie de reivindicación de un personaje necesario, de un humor atemporal, de un recuerdo a los orígenes del cine. Desde que apareció esta forma de contar historias, los grandes temas (el público, las ayudas públicas -o el cine como cultura de un pais-, los problemas y complejidad de la distribución...), se repiten, florecen y son objeto de estudio. También aparecen otros "temazos" como la piratería, que es más de nuestros tecnológicos tiempos modermos. Por eso también son los temas que articulan el documental, que no solo habla de dinero, pese a su curioso título.
Lo que sigue ocurriendo y esperamos que no perdamos nunca es la capacidad de reirnos (sobre todo de nosotros mismos), de hacer un poco el gamberro (como fórmula de llamar la atención y no ser tan políticamente correctos, que vaya aburrimiento) y de transmitir historias para aprender. En cuanto tengamos hijos reales (no fílmicos, como el documental), les pondremos a Chaplin. Será la mejor forma de que sepamos si están preparados para el complejo mundo que les espera.
¡Ah, nos acabamos de dar cuenta que este punto habla a la vez del futuro y sí del pasado! ¿Regreso al futuro? ¿Viaje al pasado? ¿Cuando estás leyendo ésto? ¿Has tenido un deja-vu? ¿Habrá un Baratometrajes 3.33? Una conclusión si que sacamos: Cine y espectadores habrá siempre. Dale al click y visiona a continuación la película, si aun no lo hiciste, para que no nos equivoquemos.
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