10 consejos para cineastas de Richard Linklater
"La manipulación del tiempo, su percepción, su control. El tiempo es uno de los principales pilares del cine, un personaje realmente poderoso que también lo es en nuestras vidas reales. Mira una foto de cuando tenías 10 años o mírate ahora en el espejo. Esa es una poderosa conexión. Yo creo que es más una percepción, como tu cerebro percibe el cambio, identificar si estás despertando o por lo contrario, sigues soñando".
Richard Linklater encarna las nociones históricas y contemporáneas de América, sus locuras y sus esplendores. Más allá de la engañosa superficialidad genérica que transita su cine (del romance a la comedia pasando incluso por la ciencia ficción rotoscópica) la reconstrucción del tiempo y la memoria, las estructuras matemáticas, las tradiciones cinematográficas y la representación de la historia pasada y presente son sus principales pilares: "partiendo de la mente humana, exploramos cosas que desconocemos, y lo hacemos a través de esta suerte de saltos locos de lógica paterna. Así que en su mayoría, mi cine trata sobre las experiencias vividas por todos nosotros". Un fin análogo que en su mayoría pivota sobre paisajes americanos, artefactos culturales (música, obras de arte, etc) y figuras humanas. De los 18 años que transita su magistral trilogía romántica, o los 12 que dura el proceso de rodaje de "Boyhood" pasando, claro está, por los nostálgicos años 80 a los que nos transporta su última comedia, "Todos queremos algo", el cine de Linklater emana una personalísima mirada, aquella que trata de alejarse de los parámetros a los que se reduce el cine de los tres actos, aquella que desprende un halo de su propia experiencia o concepto de vida: "el tiempo...siempre lo he pensado en términos de cine. Es lo que manipulamos, grabamos, capturamos. Como lo percibimos. Cada uno de nosotros esculpe el tiempo a su propia y diferente manera. Si el cine fuera una pintura, el tiempo sería la pintura en si".
Hablamos de un icono del cine norteamericano contemporáneo que sin embargo, no vive en New York ni ni tampoco en Los Ángeles. Al no disponer del dinero suficiente para mudarse, Linklater creó sus propias oportunidades en su ciudad más cercana: Austin, Texas. De hecho, fue uno de los pioneros de su carismática y reconocida comunidad cinematográfica: "Siempre he tenido la idea de que uno puede crear su propio mundo allá donde esté".
Lecciones de cine y vida que desde Filmin plasmamos sobre este fabuloso montaje editado por Eric Monteagudo. Os dejamos con 10 consejos para cineastas de Richard Linklater. Tomen nota.