"Wonderstruck: El museo de las maravillas" el tarro de las esencias
De Patricia Highsmith a Brian Selznick, de "Carol" a "Wonderstruck: El museo de las maravillas". Todd Haynes sigue destapando el tarro de sus esencias, y lo hace abrazando la adaptación literaria desde un genuino clasicismo, desde una puesta en escena de corte sofisticadamente académico que, sin embargo, emana un amor y una atención por el detalle prácticamente inaudito. Y encima, en este caso, para dedicar una sentida carta de amor al cine mudo. Visto lo visto, uno se queda sin palabras, nunca mejor dicho. Todd Haynes regresa a nuestras pantallas de la mano de Diamond Films, y a nosotros no nos toca otra que celebrarlo.
¿De qué va?
"Wonderstruck: El museo de las maravillas" narra dos historias entrelazadas: una ambientada en 1977 y contada con palabras sobre un chico que anhela al padre que nunca conoció, y la otra contada con imágenes en blanco y negro y ambientada medio siglo antes, sobre una chica que sueña con una misteriosa actriz. Dos relatos paralelos finalmente destinados a ser unidos.
¿Quién está detrás?
El director de "Lejos del cielo" y "Carol" adapta una novela de Brian Selznick, el mismo autor que inspiró "La invención de Hugo" de Martin Scorsese.
¿Quien sale?
Todd Haynes vuelve a contar con Julianne Moore, a quien ahora se le suma en una breve aparición Michelle Williams. Un genio para dos divas que sin embargo, dejan todo el protagonismo a los niños Oakes Fegley (a quien en breve veremos protagonizando "Peter's Lean" de Andrew Haigh) y la debutante Millicent Simmonds. Con el permiso, por supuesto, de la omnipresente banda sonora de Cartell Burell, que guarda incluso un homenaje impagable a 2001: odisea en el espacio. Y ahí lo dejo.


¿Qué es?
La quintaesencia de la artesanía fílmica.
¿Qué ofrece?
La literatura siempre ha sido una de las mayores fuentes de inspiración del cine, muchas veces respondiendo a la ambición de llevar obras ya de por sí magnificentes a un nivel todavía superior. El riesgo de este tipo de apuestas es evidente, y muchas producciones se han estrellado en intentos casi impensables, mientras tantas otras has salido victoriosas y reconocidas. Entre éstas últimas, que tan solo llegan a ser unas pocas elegidas, están las que logran el éxito siendo completamente fieles a la obra, tanto en lo referente a estructura narrativa como artística. Pero también hay una segunda terna, y son aquellas adaptaciones que el material literario en el que se sustentan, sirve ante todo de mera inspiración para dotar al relato de una dimensión cinematográfica innovadora y novedosa. Pues bien, en el caso de Todd Haynes y su excepcional "Wonderstruck: El museo de las maravillas" podríamos englobarla dentro del primer grupo tanto como del segundo. Y es que, el director de "Lejos del Cielo" es absolutamente fiel a la obra de Brian Selznick, tanto a nivel formal como narrativo, con la pequeña gran diferencia que decide emplearla como vehículo para brindar un sentido homenaje al cine mudo. La música se antepone a la palabra, la imagen al texto (algo que ya sucede en la novela homónima de Selznick) para relatarnos un melodrama de corte eminentemente clásico y académico, aunque no por ello deje de ser absolutamente distinguido y exquisito. Es lo que provoca que "Wonderstruck: El museo de las maravillas" sea una genialidad, un sublime trabajo de orfebrería cinemática que resulta profundamente emocionante y conmovedora. Una obra destinada a ser disfrutada por todos los públicos que, no por ello, deja de ser intrínsecamente autoral a todos los niveles. Deliciosa.
