"Selfie" Sí se PPuede

Autor: Filmin Fuente: Vertigo

Tras triunfar en el Festival de Málaga y ganarse el cariño de crítica y público, llega a nuestras salas gracias a Vertigo Films, "Selfie", una de las mejores comedias nacionales que podremos ver este año en cartelera. Una delirante utopía en la que se encarcelan a ministros por corrupción, un pijo de la Moraleja acaba viviendo en Lavapiés y Esperanza Aguirre se presta a un involuntario cameo. No os la perdáis.

¿De qué va?

A un ministro del gobierno le acaba de detener la policía, imputado por corrupción, malversación de fondos públicos, blanqueo de capitales y otros dieciocho delitos económicos. Esta es la historia de su hijo Bosco. Sus andanzas desde que es expulsado de su lujoso chalet en la Moraleja hasta que entra a “okupar” una casa en Lavapiés; sus angustias sentimentales desde que le deja su novia de dentadura perfecta y labio indolente hasta que le acepta una trabajadora social ciega, educadora en un colegio de discapacitados; sus miserias desde que le expulsan de su exclusivo máster de dirección de empresas hasta que pasea asustado por las calles de su nuevo barrio. 

Si esta fuera una comedia romántica Bosco aprendería una lección, la vida le enseñaría algo… y al final, vería un rayo de luz y una esperanza de cambio. Encontraría a la mujer de su vida, mostraría empatía con los más desfavorecidos o estimularía su amor por los animales. Lamentablemente, ésta no es una comedia romántica.

¿Quién está detrás?

Victor García León, quien ya tiene mucha maña para retratar a treintañeros desamapardos lejos del ala paterna, regresa al cine tras más de 10 años desde la que fue su última película, "Vete de mí". Y lo hace con un formato pequeño, de bajo presupuesto pero grandes ideas que ya ha cautivado a crítica y público por su capacidad todoterreno para meterse con todos y con todo, y aún así, salir airoso. 

¿Quién sale?

Santiago Alverú es Bosco. Puede que este sea su debut en el cine, pero Alverú es todo un nervio en lo que se refiere al audiovisual. Monologuista de corazón, siente devoción por cómicos estadounidenses de la talla de Louie C.K o Bill Blurr; es también es el creador y principal impulsor de los Premios Yago así como crítico en revistas como Cinemanía. Su insobornable sentido del humor queda irremediablemente ligado a ese aspecto de pijo de Vallecas, de flequillo imposible y camisas con caspa, todo un cuñado neoliberal que engañó hasta a Esperanza Aguirre para protagonizar un increíble e involuntario cameo en la película. 

¿Qué es?

El humor y mala hostia de Ricky Gervais pasado por el filtro 15-M. La comedia que hubiese rodado Berlanga de ser millenial. 

¿Qué ofrece?

Una comedia de ciencia ficción, una utopía que contempla una España donde un ministro puede ser encarcelado y la justicia realmente funciona. "Selfie" no podría haber aparecido en mejor momento. Una vez sacudidos de la seriedad de la crisis económica, es momento de hacer humor y mucha crítica con el legado que nos han dejado todos nuestros partidos políticos. Es posible que "Selfie" le guste más a Pablo Iglesias que a Mariano Rajoy, pero eso no significa que la película de García León no tenga tortas para repartir a ambos bandos. Con un humor irreverente heredero del mejor Ricky Gervais, referente obligatorio una vez se establece el formato falso documental y el personaje socialmente despreciable, la película nos cuenta las desventuras de Bosco, un pijo madrileño, hijo de ministro, que se ve desposeído de todos sus privilegios de clase una vez encarcelan a su padre. 

Repudiado por su familia, rechazado por su novia y obviado por los muchos amigos del partido de su padre, que no es otro que el PP, Bosco es seguido por un misterioso grupo que graba todos sus movimientos sin ningún motivo aparente pero con la complicidad de su protagonista. De esta manera le seguiremos en su particular via crucis por la vida humilde, una que empieza en Lavapiés, se recorre en trenes regionales y acaba en un centro de acogida para discapacitados en el cual acabará trabajando gracias al altruismo ciego de su novia, una chica invidente que parece ser la única que no ve a Bosco por cómo es, lógicamente y sin ningún punch intended. A través de gags de situación y un fantástico uso del montaje, la supuesta catársis a la que debería enfrentarse Bosco nunca llega, y ni falta que le hace. En "Selfie" hay caña para todos, pero especialmente para el PP, que atraviesa uno de sus momentos más difíciles debido a los constantes y sonantes casos de corrupción que acechan al partido, ya lejos de ser situaciones excepcionales. Una baza de la que se aprovecha García León para retratar esta realidad alternativa que tiene demasiado de verdad. No os la perdáis. 

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