"Relatos Salvajes" el mundo está loco, loco, loco
Entre sus múltiples credenciales no solo cuenta estar nominada al Oscar tras arrasar en su país natal, también por erigirse en la gran sensación del circuito festivalero y taquilla del mundo entero. Alternando el suspense, la comedia y la violencia, teniendo como principal reto aplicar los "Cuentos asombrosos" de Spielberg a la hastiada crisis socioeconómica que a nivel mundial hoy día padecemos, "Relatos Salvajes", hoy estreno en filmin, empuja a sus personajes hacia el abismo y hacia el innegable placer de perder el control, cruzando la delgada línea que separa lo civilizado de la brutalidad. Asomborsa sí, pero ante todo salvaje.
¿De qué va?
Vulnerables ante una realidad alterada e imprevisible, los personajes de Relatos salvajes cruzan la frontera que divide la civilización de la barbarie. Una historia sobre una decepción amorosa, un retorno, una tragedia en la que incluso la violencia de un detalle cotidiano es el detonante que puede conducir a estos personajes hasta el abismo, hasta el innegable placer que produce perder el control.
¿Quién está detrás?
Dirige el responsable de "Tiempo de valientes", produce Almodóvar.
¿Quién sale?
Actores de primera línea del cine argentino como Ricardo Darín, Darío Grandinetti, Leonardo Sbaraglia o Diego Peretti.
¿Qué es?
Una descerebrada puesta al día de "Cuentos Asombrosos", precisamente lo que pide nuestro día a día.
¿Qué ofrece?
El mejor antídoto contra la crisis que el cine hoy día nos puede brindar. "Relatos Salvajes" insufla de mala leche y humor negro la cartelera comercial con una película coral tan absolutamente descarriada como rabiosamente actual. Llevándose con derecho propio el reconocimiento al comienzo más explosivo y pasado de vueltas que hemos visto (y probablemente veremos) durante este año, Damian Szifrón enarbola, nunca mejor dicho, una 'puesta al día' de los "Cuentos Asmobrosos" de Spielberg. Tan nostálgica referencia no impide que el director argentino no muestre piedad alguna hacia ninguno de sus protagonistas, llevándoles a situaciones dementes y grotescas, cuya causa no se sustenta tanto en lo fantástico, como en esta caótica realidad en la que hoy día subsiste como puede, nuestra hastiada sociedad. "Los amantes pasajeros", "El diablo sobre ruedas", "Un día de furia" o "Very Bad Things", son algunas de las referencias que a botepronto se me ocurren para sus cuatro mejores segmentos, aquellos que además de inesperados y ocurrentes, también resultan estridentemente desbocados y retorcidamente escacharrantes. Las delirantes interpretaciones de Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia o Dario Grandinetti como sus ilustres (y fatídicos) mártires ponen la guinda. Disparatados dislates que en una época pasada se antojarían tan paranormales como hoy posiblemente reales. El mundo está loco, loco, loco. Le puede pasar a cualquiera. Y por cierto, menudo desahogo. Toda una experiencia. Brutal.