"Oculus" al final del espejo con mucho miedo

Fuente: filmin

Causó furor en la madrugada de Toronto y estaba destinada a hacer lo propio en Sitges, tras su arrollador paso por el SXSW. De hecho, hay quien ya señala "Oculus", hoy estreno en filmin, como una de las películas más aterradoras del cine americano de los últimos tiempos. Una muestra de de terror inteligente, un relato absolutamente estremecedor, onírico e irreal, que bebe a partes iguales de la literatura de horror cósmico de Lovecraft y filmes clásicos de horror, desde "Al Final de la Escalera" hasta "El Orfanato", pasando por el terror gótico.

Causó furor en la madrugada de Toronto y estaba destinada a hacer lo propio en Sitges, tras su arrollador paso por el SXSW. De hecho, hay quien ya señala "Oculus", hoy estreno en filmin, como una de las películas más aterradoras del cine americano de los últimos tiempos. ¿Razones?

¿De qué va?

Tim abandona el hospital psiquiátrico en el que ha pasado los últimos 10 años, traumatizado por haber matado a su padre. Al reencontrarse con su hermana Kaylie, esta tratará de convencerle de que la tragedia fue causada por un espejo maligno. Un objeto nefando al que deberán enfrentarse nuevamente.

¿Quién está detrás?

Producida por el responsable “Paranormal Activity” e “Insidious”, "Oculus" está dirigida por Mike Flanagan, nueva promesa norteamericana del cine de terror inteligente.

¿Quién sale?

Karen Gillan, Katee Sackhoff o Brenton Thwaites. Actores e interpretaciones no tan destacables y reconocibles como puede resultar su mero reflejo en un espejo. Espejito mágico...

¿Qué es?

Bebe a partes iguales de la literatura de horror cósmico de Lovecraft y filmes clásicos de horror, desde "Al Final de la Escalera" hasta "El Orfanato", pasando por el terror gótico.

¿Qué ofrece?

Un midnight hype de cocción lenta, de tono turbio y siniestro que también resulta particularmente hilarante y sutilmente gamberro. Un inmejorable ejemplo de cine de terror cuya principal virtud no es otra que destacar y sorprender transitando los lugares comunes del mánido subgenero que aborda los objetos malditos y las casas encantadas. Quizá sea por el hecho de no valerse de simples golpes de efecto, de no sustentarse en los meros sustos en beneficio de construir una atmósfera que se siente tan amenazante, incisiva y perversa como imprevisible y enfermizamente magnética. O quizás sea también por su insólita capacidad para conjugar dos tiempos en uno, dos historias paralelas que acaban convergiendo en un clímax cuya construcción se antoja tan inaudita y lúcida como agresiva y explosiva. En fin, virtudes que no hacen más que confirmar que estamos ante un nuevo fenómeno que cumple con todo aquello que "Annabelle" prometía y definitivamente no fue. Y es que, toda decepción debería ser procedida de una estimable sorpresa. "Oculus" es una inmejorable prueba de ello. Ojalá siempre así fuera.

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios