"Nuestra vida en la Borgoña" entre vino y cine
En días de otoño, cine y vino. Nuestros compañeros de Avalon y Wanda se alían para estrenar en nuestras pantallas la última película del francés Cédric Kapisch, un enamorado de la Borgoña y la bebida de los dioses que proprocionan sus viñedos. Un drama poderoso pero templado que nos enseña como nosotros, al igual que el vino, necesitamos un lento y algunas veces doloroso proceso de maduración en nuestro recorrido por la vida.
¿De qué va?
Jean, el mayor de los tres hermanos, vuelve a su Borgoña natal después de casi 10 años fuera de casa y sin comunicarse con su familia. El motivo de su vuelta; la repentina muerte de su padre justo antes que empiece la recogida de la vendimia, y eso provocará que los tres hermanos se encarguen del negocio familiar. Durante un año: Jean, Juliette y Jéremie crecerán al ritmo de las cuatro estaciones a la vez que irán evolucionando y madurando como el vino que producen.
¿Quién está detrás?
De "Nuestra vida en Nueva York" a "Nuestra vida en la Borgoña". Cédric Klapisch regresa a la dirección tras cinco años de ausencia para retomar uno de los temas predilectos de su filmografía, la familia. El director francés es muy reconocido por su empeño y minuciosidad a la hora de grabar aquellos pequeños detalles en los que nadie se fija, aunque también se le considera un director que da mucha importancia a la música y al sonido de la película.
¿Quién sale?
“Nuestra vida en la Borgoña” cuenta con un magnífico reparto compuesto por: Pio Marmaï que encarna el papel del hermano mayor, Jean, un trotamundos que después de mucho tiempo decide regresar a su Borgoña natal dejando en Australia a su mujer Alicia (representada por nuestra querida María Valverde) y a su hijo al enterarse de la inminente muerte de su padre. Al morir éste, Jean tendrá que quedarse a ayudar a sus hermanos Juliette (Ana Girardot) y Jéremie (François Civil) con la recogida de la vendimia que no tardará en empezar y que ayudará a los tres jóvenes para que se reencuentren y vuelvan a estrechar lazos.

¿Qué es?
"Beautiful Girls" + "Entre copas"
¿Qué ofrece?
El uso del vino como metáfora para poder explicar cómo es la vida, cómo una familia se enfrenta a la realidad y al destino que les toca, sin dejar de reflexionar en quiénes son. Cedric Klapisch revive a través de su película la historia de cómo su padre le enseñó a amar el vino, hablando de todo aquello que heredamos de nuestros padres y que a la vez transmitimos de generación en generación. La producción vinícola que "Nuestra vida en la Borgoña" transita a lo largo de 12 meses nos permite ser testigos directos de cómo las relaciones van cambiando y creciendo, de la misma forma que lo hacen las estaciones del año. Y es que el vino es mucho más que uva. Un preciado elixir que requiere un especial cuidado, el mismo cuidado que el francés impone en un rodaje que presta gran atención por el detalle humano, lo que nos lleva a un entrañable drama con inspirados apuntes de comedia que también plasma los problemas más corrientes entre familias, las disputas entre los hermanos: quienes se quedaron, quienes se fueron, quienes lo dieron todo para tirar adelante, aquellos más sensibles, los que se callan hasta más no poder...
Como hace el buen vino, "Nuestra vida en Borgoña" cuenta la manera en que madura la relación de los tres hermanos dejando su necesario espacio para la evolución interior de cada uno de los personajes, de cómo eran antes y cómo después de la muerte de su padre han tenido que crecer y superar sus carencias. Desde un Jean que no puede superar el poco afecto que su padre le mostró cuando era pequeño, una Juliette que no sabe si está hecha para llevar el negocio familiar, hasta un Jéremie que no quiere causar problemas y para ello nunca llega a decir su opinión. Otoño y vino, nunca mejor dicho.
