"Nebraska" una historia verdadera de Alexander Payne
Hoy estrenamos la película más ansiada de Alexander Payne que paradojicamente, es también la más pequeña, sencilla y humana. Bruce Dern se echa a la carretera, y a pata, en busca de un millón de un dólares que su cogorza le asegura haber ganado. Obtenga premio o no, con "Nebraska" tenemos premio asegurado.
¿De qué va?
Un 'viejo rockero', además de padre alcohólico, está empecinado en viajar desde Montana a Nebraska para recoger lo que cree que es un premio de un millón de dólares. Su hijo no tendrá más remedio que acompañarle en busca de su particular sueño americano.
¿Quién está detrás?
Un pope del indie norteamericano que todo lo (poco) que toca lo convierte en oro. Hablamos del director de "Election", "Entre Copas", "A propósito de Schmidt" y "Los Descendientes".
¿Quién sale?
Nominado al Oscar por su adorable interpretación, Bruce Dern vuelve a primera plana junto a su 'hijo' Will Forte, acompañado por ilustres secundarios de lujo como Stacey Keach y Bob Odenkirk, dicho de otra forma para los fans de "Breaking Bad", ¡it's Saul Goodman!
¿Qué es?
"Una historia verdadera" por Alexander Payne
¿Qué ofrece?
El proyecto más ansiado de Alexander Payne, curiosamente significa su película más pequeña y sencilla, aunque también la más humana y entrañable. Rodada a corazón abierto, en embriagador blanco y negro, "Nebraska" se traduce en una melancólica road-movie que nos habla, desde la habitual ironía que empapa toda la filmografía del director de "Election", de las ilusiones rotas y el peso de la conciencia en la vejez. Y lo hace con agridulce ternura, partiendo de la relación paterno-finial, pero desembocando tanto en la esfera familiar así como en las relaciones de amistad. Poblada de una gran comicidad, pero profundizando más aún en el dramático proceso de redención que atraviesa su principal protagonsita, la película del millón de dólares no promete un premio en metálico, aunque si experimentar una gran emoción desde una hilarante diversión. "Nebraska" probablemente no cumpla las expectativas de aquellos que esperen la película más grandilocuente de Payne, aunque si lo hará, sin duda, de quienes esperen asistir de su obra más desnuda, sincera y personal.