"Las Inocentes" de diosas y hombres

Autor: Filmin Fuente: Filmin

Muchas de las grandes películas sobre la guerra son aquellas que basculan sobre hechos y tragedias poco conocidas. Sucesos tan aterradores como desoladores que afectan aquellas personas no implicadas directamente en el acto bélico. Es el caso de la impactante "Las Inocentes", película de una contundencia formal y argumental demoledora, que nos descubre el horror de las salas de maternidad donde había mujeres (monjas, sí, pero ante todos mujeres) que acababan de dar a luz o que iban hacerlo y cuyos hijos eran fruto de las violaciones de los soldados soviéticos; en los conventos se perpetraron muchísimas violaciones individuales y también colectivas. Madeleine Pauliac prestó asistencia médica a esas mujeres. Les ayudó a sobrellevar la carga y a salvar sus conventos. Esta es su historia.

¿De qué va?

Un monasterio cerca de Varsovia (Polonia) alberga un oscuro secreto. Mathilde Beaulieu es una joven médico enviada por la Cruz Roja con el fin de garantizar la repatriación de los prisioneros franceses heridos en la frontera entre Alemania y Polonia. Pero la sorpresa llega cuando descubre que una gran parte de las hermanas del convento están embarazadas por soldados del Ejército Rojo. Aunque Mathilde es inexperta, deberá aprender a sacar adelante esta inusual situación y ayudar a las hermanas.

¿Quién está detrás?

Anne Fontaine, directora de "Nathalie X", "Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel" o "Primavera en Normandía".

¿Quién sale?

Un trío de emergentes estrellas formado por la protagonista de "Respira" Lou de Laâge, la protagonista de "Ida" Agata Kulesza y ese secundario de lujo que siempre es Vincent Macaige ("La chica del 14 de julio)".

¿Qué es?

"De Dioses y Hombres" + "Ida"

¿Qué ofrece?

Según las notas que tomó Madeleine Pauliac, la médico de la Cruz Roja en quien se inspira "Los Inocentes", los soldados soviéticos violaron a 25 monjas en su convento y a algunas de ellas hasta 40 veces seguidas. Veinte murieron asesinadas y cinco se quedaron embarazadas. Este hecho histórico no habla muy bien de los soldados soviéticos, pero es la verdad; una verdad que las autoridades se niegan a hacer público, aunque varios historiadores saben lo que ocurrió. Estos soldados no creían que estaban cometiendo un acto reprobable: sus superiores les autorizaban como recompensa a su sacrificio. Por desgracia, este tipo de brutalidad sigue ocurriendo en la actualidad. Las mujeres continúan siendo el blanco de esta falta de humanidad en países en conflicto de todo el mundo y Anne Fontaine es la encargada, no solo de recordárnoslo, sino de abrir una forma constructiva de enfrentarse a tan deleznables actos, aquellos que conllevan la explotación humana en tiempos de guerra, ya sean sobre mujeres o niños. Y lo hace desde una pulcritud formal sencillamente abrumadora, con una puesta en escena poderosamente austera y un tratamiento emocional tan contenido como definitivamente sobrio y honesto con el que huye de todo posible exceso melodramático. Y aún y así, "Las Inocentes" encoge el corazón y corta el aliento.




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