"La Doctora de Brest" después de Erin Brokovich

Autor: Filmin Fuente: Caramel Films

¿De qué va?

En el hospital de Brest (Francia), la neumóloga Irène Frachon descubre una conexión directa entre una serie de sospechosas muertes y un medicamento aprobado por el estado. Comenzará entonces una solitaria lucha por descubrir la verdadera naturaleza del fármaco. Basada en el libro autobiográfico "MEDIATOR 150 mg: Combien de morts?", ésta es la historia de Irène Frachon, que destapó el escándalo MEDIATOR, uno de los más sonados de la historia reciente en Francia.

¿Quién está detrás?

Emmanuelle Bercot le está cogiendo el gusto a la silla de directora, presentando con "La Doctora de Brest" su quinto largometraje. Una historia que gracias a su bagaje médico, no en vano su padre es un prestigioso cirujano de París, ha sabido trasladar con precisión quirúrgica, apostando por un realismo inusitado en este tipo de producciones, con escenas muy detalladas de operaciones a corazón abierto o una desgarradora autopsia.

¿Quién sale?

Sidse Babett Knudsen, quien nos tiene acostumbrados a trabajos más contenidos, es aquí una antítesis de sus anteriores personajes en el papel de una arrojada y luchadora mujer bretona. La actriz danesa, que domina a la perfección hasta tres idiomas (sin poder deshacerse de un marcado acento), va camino de cerrar un año dorado con su incorporación al rodaje de "Westworld", otro pequeño triunfo en la televisión tras arrasar con "Borgen". También ha conseguido enamorar a Francia, donde el año pasado recibió el Premio a Mejor Actriz gracias a su trabajo en "El Juez".

¿Qué es?

Justamente tildada por todos como una "Erin Brokovich" francesa.

¿Qué ofrece?

El caso del Mediator, desafortunadamente, no es la primera ni será la última de las negligencias cometidas a manos de las empresas farmacéuticas. Prueba de ello es el documental "50 años de vergüenza", que destapa el caso de la Talidomida en España, una sustancia que provocó nacimientos de bebés con graves malformaciones. Como bien apuntó Woody Allen en "El Dormilón" al adelantarse a todos y declarar, que en un futuro, la soja será cancerígena, o como pensábamos antes de los años 60, que el tabaco no era peligroso para la salud, estos fallos nocivos para la humanidad no son descubiertos hasta mucho más tarde, cuando el daño ya está inevitablemente hecho. Es uno de los problemas de confiar nuestra salud a una maquinaria capitalista cuyo único objetivo no es el bienestar de las personas, si no los beneficios al cerrar el trimestre fiscal. Pero aún hay pequeños héroes, personajes que podrían estar sacados de la mente de David Simon, que aún son capaces de reunir fuerzas para levantarse y dar una batalla más.

Es el caso de la incansable neumóloga bretona Irene Sachon, que destapó uno de los mayores escándalos farmacológicos de Francia. Lo tuvo todo en contra: al gobierno francés, las grandes farmacéuticas e incluso a los médicos, totalmente sobornados y sometidos, pero eso no le impidió resistir y cambiar el sistema, desde dentro. Su éxito aún anda lejos de quedar materializado por completo, como bien advierten los títulos de crédito, pero su lucha no ha pasado desapercibida para nadie, y mucho menos tras su adaptación cinematográfica. Emmanuelle Bercot muy sabiamente decide focalizar su punto de atención en la protagonista, sin desviarse ni un segundo en el camino para enzarzarse en complicadas tramas políticas que estudian los hechos tras el telón. "La Doctora de Brest" es la historia de Irene, sus dudas, miedos y preocupaciones durante las noches pasadas con su familia, es Sidse Babett Knudsen que ofrece una interpretación realista y plagada de matices, acompañada de un cásting muy excelentemente elegido (aquí no hay guapos de Hollywood, si no personas normales y corrientes). Con la peligrosa espada del telefilm pendiendo de sus cabezas, Bercot y Sidse Babett aprueban con nota en este biopic de superación que no solo denuncia, si no que también homenajea la vida de estos héroes anónimos.




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