James Coburn, un tipo duro contra la artritis

Fuente: Héctor Prats (vía Personas Que)

Cowboy, espía y eterno soldado sobresaliente que no llega a héroe por la voluntad propia de su gesto canalla. El actor James Coburn trazó una remarcable carrera mediática de 45 años en la cual tuvo unos 70 papeles en películas de cine y apreció más de 100 veces en televisión. Sus rasgos más memorables son sin lugar a dudas su carisma de madurez, su ancha sonrisa repleta de fuertes dientes blancos y unas facciones duras y severas aunque muy dadas a la carcajada. (También podéis leer el artículo en la revista de Personas Que).

Otra de las cosas por las cuales se recuerda a James Colburn, nacido en Nebraska en 1928 y difunto en 2002 por un ataque de corazón, era su coexistencia con la enfermedad articular de la artritis reumática. La dolencia le fue diagnosticada a principios de la década de los 80: “De repente no podía caminar”, dijo Coburn. “Quiero decir, sí que podía caminar, pero era muy doloroso. Y ponerse de pie era algo terrible... pensé: 'Dios mío, aquí algo va mal’”. El primer período de la enfermedad fue el más duro, y condicionó en gran medida la carrera cinematográfica de Coburn, que por razones obvias hacía muchas menos apariciones y mucho más limitadas en los medios: “No podía tenerme en pie sin romper a sudar. Los movimientos rápidos eran muy dolorosos. No importaba lo que estubiera haciendo, ni si estaba de pie, sentado o moviendo los brazos. Solía hacer pequeñas cosas como cameos en los cuales no tenía que moverse mucho. Sólo podía hablar”.

No obstante ese parón necesario en su carrera, Coburn volvió a la carga con fuerzas renovadas hacia los años 90, recuperando papeles de western, metiéndose en embrollos cómicos y haciendo más cameos que nunca como él mismo. El propio actor anunció que su recuperación era debida a la medicina holística. La terapia alternativa que siguió fue a base del compuesto MSM (Metilsulfonilmetano). La efectividad y consecuencias de esta substancia no están plenamente probadas, pero es evidente que la creencia del actor en su propia cura hizo una parte importante del trabajo.

En el año 1998 protagonizó uno de los papeles más trabajados y reconocidos de su trayectoria, el del padre alcohólico y abusivo de Nick Nolte, en la película “Affliction”, dirigida por Paul Schrader. Su interpretación mereció el Óscar al Mejor Actor de Reparto, además de dos premios que también reconocían su papel otorgados por el Sindicato de Actores y los Independent Spirit Awards.

A lo largo de toda su carrera, James Coburn apareció muchas veces como secundario, pero sus representaciones marcadas de carácter nunca pasaban desapercibidas. Si hacía un cameo, era de aquellos actores a los cuales el público aclamaba en cuanto su tez morena aparecía en pantalla, y como personaje secundario dejó interpretaciones memorables. En la película “Charada”, dirigida por Stanley Donen en 1963 y protagonizada por Cary Grant y Audrey Hepburn, Coburn tenía el papel de uno de los antagonistas. Siempre funcionó como malo, con su porte desgarbado de forajido, alguien peligroso pero que atrae a una perdición de polvo y sangre. En su papel como Tex, representa a uno de los perseguidores de la fortuna robada del difunto marido de Reggie (Audrey Hepburn), y sus maquinaciones traicioneras estallarán en todas direcciones a lo largo de la película. Una perfecta muestra del carácter de tan merecido actor.

Publica un comentario

unnamed

Sin comentarios