"I Am Divine", la persona tras el disfraz
La historia de uno de los drag queens más famosos e infames del celuloide, y de la historia, se cuenta en un enternecedor documental que desgrana la vida de Harris Glenn Milstead, la persona que se ocultaba tras el rostro de Divine. Eternamente vinculado al irreverente cineasta John Waters y a cierta escena de "Pink Flamingos", la historia de Divine no es otra que la de un outcast que persigue el sueño americano para acabar brillando con luz propia.
¿Quién está detrás?
Jeffrey Schwarz es el director de más de un centenar de documentales para televisión entre los que destaca "Vito", un aclamado documental de la prestigiosa cadena de cable norteamericana HBO sobre el activista gay Vito Russo. Amante empedernido del cine de John Waters desde su más tierna infancia y posterior adolescencia, uno de sus sueños se hará realidad cuando consiga colaborar con el director más escatológico de todo Baltimore y parte del reparto de su "Hairspray" en los extras del DVD del mismo. Es aquí donde surgirá la idea de un homenaje a Divine en forma de documental, la mejor forma de descubrir a las nuevas generaciones a la genial figura de la musa de Waters.
¿Quién sale?
Los protagonistas del movimiento underground norteamericano de los 70 van desfilando en un sinfin de entrevistas entre las que destacan las partes en las que John Waters, genio y figura en si mismo, hace acto de presencia.
¿Qué es?
Una oda a Divine y a Harris Glen Milstead que deleitará tanto a los fans más acérrimos como a aquellos que se acerquen por primera vez.
¿Qué ofrece?
Un luminoso y ágil recorrido por la vida de Harris Glenn Milstead, un niño marginado por su sensibilidad y sexualidad que al final acabó riéndose de sus acosadores gracias a un personaje del que luego, en cierta medida, no querría más que huir. Víctima de su propia fama, Divine intentaría durante la parte final de su vida separar al personaje de la persona, una cara que solo consideraba como un trabajo pero que era la única que el público parecía ver. Nunca renegó de su personaje, pero sí de la asociación que el público realizaba debido a su papel en "Pink Flamingos", e hizo lo imposible para poder labrarse una carrera independiente como actor, ya fuera en papeles femeninos o masculinos. Una persona que traspasó las barreras del género y dejó su huella en la historia al ser uno de las primeros drags que huía de toda estilización y utilizaba su voluminoso cuerpo para enfatizar lo grotesco de su caracterización. El reconocimiento llegaría demasiado tarde, tras el éxito crítico de "Hairspray", donde interpreta a una sentida madre. Una vida cargada de excesos le pasaba factura en forma de ataque al corazón que sesgaba su vida a la aún temprana edad de 42 años.