El futuro de "Her" se impone al de "Minority Report"
Spike Jonze desembarca en filmin con una de las grandes películas de 2013. Ganadora del Oscar a Mejor Guión Original, Jonze nos ha regalado con "Her" la respuesta tecnológica al "Lost in Translation" de Sofia Coppola. Toda una carta de amor metalingüística. El romance que surge entre un escritor solitario y la voz femenina del sistema operativo que el mismo ha diseñado, es el motor de vida de la película que simboliza el regreso del mejor Jonze, aquel que nos abría una prieta pero también desbocada vía de entrada a la psique de John Malkovich, o rodara junto a Nicolas Cage una de las metaficciones más delirantes de la pasada década.
El amor en tiempos de internet es lo que vendría a ser "Her", que también supone uno de nuestros estrenos más esperados para este 2014. Joaquin Phoenix se enamora de la voz de Scarlett Johanson en lo que significa la romántica y cautivadora reflexión que el director de "Donde viven los monstruos" dedica a nuestra relación con la tecnología (y los demás seres humanos). Una declaración de intenciones que nuestros compañeros de Wired diseccionan y desglosan hasta llegar a una sugerente conclusión. "Her" superará a "Minority Report" en el dominio del diseño de interfaces. ¿Razones? Elllos mismos nos las cuentan:
Uno de los grandes retos que Spike Jonze ha debido afrontar con su nuevo film, ha sido diseñar una producción en el que la tecnología no ha desaparecido, más bien se ha disuelto para envolver nuestro día a día. Es por ello que "Her" no es una película que nos habla de tecnología, tanto como lo hace de seres humanos. El responsable de afrontar tan exicitante reto bajo el mando de un genio libre y desatado, no es otro que KK Barrett, es decir, el responsable de dar vida al imaginario de Sofia Coppola en "Lost in Translation" y "Maria Antonieta", o al propio Jonze en "Donde viven los monstruos". La pregunta del millón, aquella a la que KK Barrett debe encontrar respuesta y dar forma es: ¿en un mundo en el que puedes comprar una Inteligencia Artificial al instante, como es el resto de la tecnología?. Para ello, "Her" plasma el retrato, no tan imaginario, de la evolución de las relaciones humanas y la incidencia que las nuevas tecnologías han tenido en ellas, desde un futuro no tan lejano.
Dicho esto, es evidente que "Her" es ante todo, una película que habla sobre tecnología. Lo es tan solo por el hecho de presentar a uno de sus dos principales protagonistas como un nuevo sistema operativo basado en el modelo de Inteligencia Artificial, y diseñado para satisfacer todas las necesidades del usuario. O lo que es lo mismo, una conciencia artificial con voz propia enteramente construída a partir de códigos. Una clave que también ha supuesto un reto único para el director de "Adaptation" y su equipo de producción. Han debido pensar como ingenieros y diseñadores, asumiendo como operaría la tecnología creada por la propio IA (su nombre propio es lo único tangible que podemos atribuir a la magnética voz de Scarlett Johanson), como sería su relación con el usuario, y definitivamente, como explicar con sencillez la vida que adquiere un interlocutor omnisciente de lo humano en el otro extremo del auricular.
Para que nos entendamos, estamos ante una película que nos habla de tecnología, que no se siente la tecnología como mera tecnología, sino como un ente acoplado en plena armonía a nuestro día a día. De hecho, la tecnología está constantemente presente pero no es precisamente palpable, ni mucho menos tangente, en "Her". Es decir, envuelve pero no se ve, ni tampoco se toca. Ejemplo de ello es que el propio Theo Twombly, un escritor que qu escribe cartas de amor al servicio de Beautiful Handwritten Letters.com, sigue sentándose, como cada día,en su puesto de trabajo, auqnue raramente se pone frente a la pantalla (y cuando lo hace no hay teclado, tan solo le habla). Sin embargo, sea con el sistema operativo, o sus propios compañeros, en todo momento le vemos hablando a través de un pequeño e insignificante auricular.
Queda confirmado. En tan avanzado, pero también tan poco aparatoso futuro, la tecnología escasea allá donde mires, pero también se siente allá donde estés. Los rascacielos de este futurista Los Ángeles no se han convertido en centellantes paneles audiovisuales a lo "Blade Runner". De hecho, no son más que meros rascacielos de hormigón construidos a la vieja usanza. Incluso la propia casa de Theo luce un mobiliario muy cool y elegante en su sala de estar, pero sin embargo, carece de televisión ni de pantalla plana alguna. Una película que habla sobre tecnología en la que la tecnología es invisible. Así es "Her", y no por ello significa que estemos ante una película simplemente focalizada en la gente, más bien ante una película en la que la tecnología está implementada de forma implícita en las personas. El futuro que nos pinta es uno en que la tecnología ha reculado, en el que el péndulo se balancea hacia el lado contrario, en el que una nueva generación de diseñadores y consumidores han aceptado que la tecnología ha tocado su propio techo, y lo ha hecho transformándose en ese mundo real al que supuestamente debemos estar conectados.
Y no será por falta de ejemplos en los que apoyarse. El Smart Home que habita Theo es una inmejorable prueba de ello. Lo que le hace inteligente no es tanto la tecnología que la construye, como la presupuesta utilidad que le imprime. Las luces se encienden y se apagan según Theo se mueve por la casa, y lo hace sin la necesidad de que haya ningún tipo de aplicación ni panel de control que lo regule. Todo es automático, "es tan solo una forma eficiente e inteligente de vivir en una casa" como bien afirma Barrett.
Factores que, todos ellos, contribuyen para dar forma a esta persuasiva y cohesiva visión del futuro que no acostumbramos a ver moldeado en este tipo de películas. Más bien presenta el contrapunto al tipo de futuro que nos pintan los films de índole futurista, algo así como un anti-Minority Report. Imaginando que su mundo no ha sido frontalmente sometido a las nuevas tecnologías tal y como las conocemos hoy, recabando en aquellos lugares donde la tecnología pudiera emerger desde un segundo plano, integrándose en nuestra sociedad de una forma mucho más sutil y constante, que brusca y evidente. Al fin y al cabo, construyendo un (retro)futuro que se asemeje más a nuestro pasado. Y es que, como bien afirma el propio Barrett, "mi labor ha sido desmembrar lo diseñado".
Uno de los principales síntomas que representa esta suerte de retrocesado avance, es que los ordenadores no tienen teclado alguno, ni exigen que estés sentado pendiente de la pantalla, tal y como ocurre hoy día. Se diferencian de éstos de la misma forma que la música se diferencia del cine. Te permiten operar a 360 grados de forma complementaria, no te exige que toda tu atención esté pendiente de ella. En otras palabras, Theo vive en un futuro donde todo, no tan solo su iPad, simplemente funciona.
Y no podemos olvidar que el tema central del diseño invisible de "Her" es la voz de Scarlett, que también supone la compañera sentimental de Theo. Un romance entre un sistema operativo artificiosamente inteligente y un ser humano, que se siente tan natural que incluso, podemos llegar a olvidar que se trata de un software arificial y no de una persona real. De hecho, la tensión dramática de "Her" no bascula sobre como nos puede emular la inteligencia artificial. Más bien, todo lo contrario: se centra en destacar aquellos aspectos intrínsicamente humanos por los que jamás podrá llegar a imitarnos.
Diseño alternativo ilustrado por Sam Smith (The Dissolve)