"El caso Fritz Bauer" heridas de guerra
Fue Premio del Público en el último Festival de Locarno y una de las principales protagonistas en los Premios del Cine Alemán con sus 9 nominaciones. Razones para semejante triunfo no le faltan, más bien le sobran. Hoy llega a nuestras salas "El caso de Fritz Bauer", o lo que es lo mismo, un extraordinario thriller histórico que tiene el descaro de manifestar sin tapujo alguno el eterno problema que Alemania ha tenido siempre para afrontar su traumático pasado. A ella.
¿De qué va?
Alemania, 1957. El Fiscal General Bauer recibe una prueba fundamental sobre el paradero de SS-Obersturmbannführer Adolf Eichmann. Todo apunta a que el teniente coronel responsable de la deportación en masa de los judíos, se esconde en Buenos Aires.
Desde que regresó de su exilio en Dinamarca, Bauer, que también es judío, intenta llevar ante los tribunales a los criminales del Tercer Reich. Pero hasta el momento no ha tenido ningún éxito ya que Alemania se opone con firmeza a sacar a la luz ese siniestro capítulo de su historia. Fritz Bauer desconfía de sistema judicial alemán así que contacta con el Mossad israelí y, al hacerlo comete traición. Bauer no busca vengar el Holocausto, lo que le preocupa es el futuro de Alemania.
¿Quién sale?
Un fiscal que cambió un país entero: Con su obstinada batalla contra el olvido, Fritz Bauer dejó huella en la joven República Federal de Alemania. Llevó los crímenes de los nazis a los hogares alemanes, rehabilitó a los luchadores de la resistencia que combatieron contra un régimen injusto, persiguió a Adolf Eichmann, e inició el gran juicio de Auschwitz en Frankfurt, uno de los casos penales más sonados de la posguerra. Hubo un tiempo en que él mismo escapó a duras penas de los secuaces de Hitler y ahora era el quien les perseguía. Pero no le interesaba la venganza sino la justicia.

¿Qué es?
Phoenix + Hannah Arendt
¿Qué ofrece?
"En Alemania como siempre, anteponemos la restauración a la revolución". Es una de las frases aleccionadoras que, presa de una acongojante frustración, recita el íntegro y críptico Fritz Bauer en un momento clave del extraordinario thriller histórico que nos regala Lars Kraume, aquella que quizás mejor defina el corazón del revelador retrato crítico de la Alemania de Posguerra que yace en "El caso Fritz Bauer". Un thriller histórico cuidadosamente ambientado, prodigiosamente interpretado, maravillosamente narrado, que tiene el descaro de manifestar sin tapujo alguno el eterno problema que Alemania ha tenido siempre para afrontar su traumático pasado. Heridas de guerra que jamás llegarán a supurar básicamente, porque jamás se han llegado ni tan siquiera a tratar o mejor dicho, ni tan siquiera se quieren reconocer. Algo que nuestro obstinado protagonista parece tener bien claro, tanto es así que lidia su propia guerra prácticamente en solitario, contra su propio país (pero sobre todo a favor de él) con la única intención de dignificarlo. Un trayecto redentor que sin embargo, podría no admitir billete de vuelta, en el que su principal meta no es otra que erosionar los opresivos ambages político-ideológicos sobre los que renace, o más bien se bloquea, una sociedad devastada, en la que incluso la represión sexual hace acto de presencia. Mala señal. Estamos hablando, en otras palabras, de uno de los estigmas que actualmente acucia a nuestra hastiada Europa de hoy: una memoria histórica que bien haríamos en recuperar, que jamás debimos dejar marchar. Demasiado tarde quizá, o no. Casos como el de Fritz Bauer son los que destripan aquellos tabús que nunca debieron ser. Los que vienen a demostrarnos que el individuo está por encima del colectivo a la hora de señalar aquel factor que puede cambiar el destino de una sociedad apesadumbrada. Es lo que hay.
