"Después de Lucía" Haneke en las aulas
Tres años después de triunfar en "Un Certain Regard" del Festival de Cannes, Michel Franco regresa a la Croisette con "Cronic", pero esta vez lo hará en toda una Sección Oficial. Para celebrarlo, volvemos a estrenar "Después de Lucía", su segunda película y la justamente merecedora del premio gordo en la tercera edición de de nuestro Atlántida Film Fest.
"Después de Lucía" es un estremecedor retratoteen que tiene el bullying, los teléfonos móviles, el sexo y la polémica, mucha (y necesaria) polémica, como principales estiletes. Resumiendo, una incendiaria high school movie que bien podría ser rodada por Michael Haneke.
¿De qué va?
Alejandra y su padre abandonan Puerto Vallarta y llegan a Ciudad de México con la intención de superar la muerte de 'mamá'. Sin embargo, la joven Alejandra cae en un instituto en el que será constante objeto de bullyng y de las más degradantes atrocidades tras ser grabada con un teléfono móvil manteniendo sexo con uno de sus compañeros.
¿Quién está detrás?
La segunda película del mexicano Michel Franco lo ha convertido en uno de los nombres más destacados del nuevo cine latinoamericano. Tras ganar el Premio a Mejor Película en "Un Certain Regard" por "Después de Lucía", vuelve a Cannes en Sección Oficial con "Chronic", la historia de un enfermero, protagonizado por Tim Roth, que ayudará a sus pacientes terminales a morir.
¿Quién sale?
Una adolescente víctima de bullying, un padre incapaz de superar la muerte de su esposa, una relación familiar que es cristal quebrado, silencio permanente.
¿Qué es?
Una high school movie rodada por Haneke.
¿Qué ofrece?
La pregunta es obvia, cuando todo está roto, ¿cómo reconstruirlo? Hay respuesta, solución. "Después de Lucía" es un film de narrativa poderosa y secuencias imborrables, cuyo portentoso rigor formal basado en extenuantes planos secuencia e imponente frontalidad, se traduce en una áspera y extremadamente violenta high school movie que bien podría ser vista por el minucioso y austero ojo de Michael Haneke. Polémica, controversia, para su degradante violencia, en la que no corre la sangre, pero sí el más absoluto e incómodo sufrimiento. Situaciones desgarradoramente reales que no tiene piedad del espectador, cuyo destino no es otro que quedar traumáticamente impresas en vuestra retina para ser recordadas como una inolvidable muestra de obscenidad social preocupantemente real. Un juego de niños, no tan divertidos que, sin embargo, guardan un imborrable guiño a "Funny Games", y volvemos a Haneke. "Despúes de Lucía" la vida en las aulas jamás volverá a ser igual. O sí. En definitiva, una mirada necesariamente brutal. Suena la alarma. Al cole.