Crónicas Diplomáticas: Hablamos con Bertrand Tavernier
Tras el revolcón de Hollande, llega hoy a filmin una maravillosa sátira política de la Francia de hoy a cargo de uno de sus mejores directores. Basada en una novela gráfica de gran éxito, "Crónicas Diplomáticas" hará las delicias a los seguidores de "The thick of it". Dirigida por el ilustre Bertrand Tavernier, tuvimos la ocasión de compartir una breve pero igualmente interesante charla con él a su triunfal paso por el Festival de San Sebastián, donde se hizo con los Premio al Mejor Guión. Con él os dejamos.
1. LA POLÍTICA DE ASUNTOS EXTERIORES QUE LA LÍA PARDA
"Al principio quería abordar un ministerio francés con problemas franceses, pero que fueran problemas franceses con muchos países extranjeros incluidos, ya que es un ministerio que se ocupa de situaciones internacionales. Creo que es precisa y resonbde a nuestro tiempo porque también habla de cosas que ocurren hoy. Nunca valoré la posibilidad de buscar un ministerio que fuera internacional, es decir, el guión era originalmente internacional porque se trataba de luchar contra los neoconservadores americanos, los ingleses, obtener la alianza con Alemania, y con otros países europeos. Y por lo tanto, obligatoriamente, era una película internacional".
2. LA POLÍTICA DEL TROMPICÓN FORMA DE (IN THE) LOOP
"Ese era el reto y también la esencia del tema, como al igual que L.627, como igual que la película empieza hoy. Es un drama de ficción basado en la repetición. Hechos que empujan a los personajes, que les obligan a reaccionar. Si hay que ser honrado con este tipo de temas, la repetición es obligada, y en vez de considerarlo como un problema, hay que intentar también utilizarlo como ventaja. Encuentro que hay algo muy divertido en el lado cómico de la repetición. Son personas que se aferran a una crisis, a otra, y hay que dar la impresión de que nunca para, de que su trabajo nunca se detiene. Hay muchas películas en las que solo se escribe una situación, en esta están con siete o ocho temas diferentes todo el tiempo. A mi, personalmente, es la dramaturgia lo que me entusiasma, lo que me da ganas de seguir, y ha funcionado en muchas películas de las que he hecho".
3. SU PRIMERA ADAPTACIÓN DE CÓMIC
"Bueno, es un poco, a la vez, igual y diferente que enfrentarte a la adaptación de un libro. No me ha resultado muy complicado. Es más, me ha parecido tan entusiasmante como adaptar una novela o transformar una novela de 20 páginas de Madame de Lafayette en una película de dos horas y diez minutos. Cada vez es un trabajo diferente pero igualmente excitante. Ya valoré en su momento la idea de adaptar algún cómic, concretamente el de "Blueberry", pero la adaptación que finalmente se le brindó fue horrible. Es lo que pasa habitualmente, aquellos quienes compran los derechos hacen lo contrario a lo que la esencia del cómic apunta y nunca utilizan el talento de la gente que lo ha creado. Por ejemplo, los guiones de Blueberry eran muy elaborados, muy documentados, pero nunca le ofrecieron a su creador que participara en la película. Hicieron un guión de ineptos, que no lo aceptaría ni un director de serie Z. Es muy difícil, he visto varias adaptaciones de cómics muy malas. Los Lucky Luke, Gaston Lagart,... Sin embargo, hay novelas gráficas que han dado pie a buenas películas. No hay reglas, no hay nada escrito. Lo que a mi me ha servido es que el guión y los diálogos de (el guionista del cómic) eran fantásticos y me ayudó mucho".
4. LA COMEDIA SATÍRICA COMO ARMA DE DENUNCIA
"Es imposible, claro, contestar. Lo espero, desde luego. Pero ha habido casos en el que películas documentales o dramáticas han cambiado las cosas del mismo modo que también ha habido comedias que han hecho temblar otras. Creo que la primera ambición que uno debe tener cuando se hace una película así no es cambiar el mundo, es primero, ser divertido, ser exacto y después, la película se convertirá en lo que el público hará con ella. Si hay hombres políticos que la ven, puede que les de ideas para cambiar y en este sentido, yo espero que la película pondrá fin a una práctica vergonoza en la vida política francesa. Y es que les preguntas las sesiones públicas del congreso están escritas por el gabinete del ministro, nunca por los diputados o los senadores. Espero que algún día volvamos a la práctica de los alemanes. En el congreso alemán, los mismos diputados hacen sus preguntas, las suyas, no les dan, pero aquí los ministros quieren estar preparados, y para estarlo, su gente escribe las preguntas. Que es lo opuesto a la democracia".
