Crónica Sitges 2013: "Grand Piano" toca a Hitchcock y De Palma con clase
Tal y como avisamos en la previa, el corredor sin retorno que Sitges supone este año abre fuego con "Grand Piano", un thriller trepidante, hábil y tremendamente estiloso que llevará a más de uno a tener la sensación de que es un Brian de Palma en plena forma quien juega a ser Alfred Hitchcock tras la cámara, y no quien realmente lo hace. Tócala otra vez...Eugenio Mira.
¿De qué va?
Han pasado unos años desde que el gran pianista Tom Selznick se retiró tras un desastroso concierto. Cuando Tom vuelve por fin al escenario, encuentra un mensaje en la partitura: si fallas una sola nota, morirás. Sin apartar las manos de su piano, el protagonista deberá lidiar con esta situación en medio de un auditorio lleno.
¿Quién está detrás?
El director de "Agnosia" (ver online)
¿Quién sale?
Elijah Wood dando la nota en el mejor sentido de la palabra, como si de James Stewart bajo las órdenes de Hitchcock se tratara, y teniendo a John Cusack de comparsa.
¿Qué es?
Brian de Palma haciendo de Alfred Hitchcock
¿Qué ofrece?
El director de "Agnosia" da con las notas correctas y afina un thriller de suspense a la vieja usanza, articulando así un artefacto formalmente tan preciso y milimétrico como categóricamente elegante y sutilmente ostentoso. "Grand Piano" es un prodigio técnico que se revela con narrativa de vértigo, que tiene la gran virtud de evocar el cine de suspense más clásico y emblemático. Delicados movimientos de cámara para planos imposibles que se sienten tan bellos y ampulosos como turbiamente hipnóticos. Giros argumentales tenues y perspicaces que no se imponen a la penetrante cadencia con la que se desarrolla su intensa trama. Lo dicho, como si a de Palma le diera por hacer de Hitchcock y tuviera al mimísimo Bernard Herrman al piano. Es la mejor definición que se me ocurre a un referente que aúna entretenimiento con sabiduría y clase. Pura cinefilia, clásica y de género. Empezamos bien.
Nota: 7 / 10