Blockbusters que nunca serán: "Another Year" dirigida por Peter Docter
De un modo alleniano, o casi, Mike Leigh nos presentaba con su penúltima película, unos personajes encantadores e impregnados de comedia, aunque tras verla, uno se quedara comiendo su propia sonrisa como si la deshojara. En “Another Year” se cuenta un año de los personajes: por estaciones, de la primavera al invierno, y sitúa el centro del escenario en la vida de un matrimonio ya de cierta edad, Tom y Gerri, que son justo lo contrario que el gato y el ratón de los dibujos animados. Dos personajes tan imgaintivamente entrañables que directamente nos llevan al maravilloso mundo de Pixar. Precisamente al de "Up". Y a volar.
"Another Year" dirigida por Peter Docter
Título alternativo:
"Up Year"
¿Cuál sería su tagline?
"Un amor de altura"
¿Cual sería su espejo?
"Up" + Woody Allen
¿Qué pasaría?
Tom y Gerri son como habría que ser, dicen lo que habría que decir y piensan y sienten lo que habría que pensar y sentir. Todos y siempre. Son el fiel retrato de una balanza en la que entran y salen la soledad, los desamparos y los demonios de sus amigos y familiares; en definititiva un bálsamo para la amiga solitaria y vencida o el amigo de la infancia, también solo y que come, bebe y fuma compulsivamente. Pues bien, con ganas de dar un giro final a su feliz existencia, un buen día Tomy Gerri deciden llevar a cabo el sueño de su vida: enganchar miles de globos a su casa y salir volando rumbo a América del Sur. Pero ya estando en el aire y sin posibilidad de retornar la entrañable pareja descubre que viaja acompañado del séquito de amigos y familiares que precisamente, pretendían dejar atrás.
¿Quién la protagonizaría?
Jim Broadbent y Ruth Sheen convertidos en personajes animados
La anécdota
Pixar en la vida real. Mezclaría actores de carne y hueso con imagen animada.
¿Qué dirían de ella?
Lo que ya se dijo tanto de "Up", como de "Another Year", en su momento: "obra maestra".
¿Qué nos perderíamos?
La crítica fue unánime en destacar la calidad y profundidad de "Another Year". Todo es conmovedor y espumoso en estan exquisita obra, pero las interpretaciones (de carne y hueso) lo son más aún, estando entre lo emotivo, lo turbador y lo patético. Jim Broadbent y Ruth Sheen, el matrimonio, o Lesley Manville, la amiga, construyen momentos de una verosimilitud y de una carga afectiva y perturbadora insólita con emociones que saltan de la pantalla con escenas veraces, sinceras y honestas (dos personajes en silencio, o en una mesa con comida y miradas, o de los propios balbuceos del corazón de los personajes...etc.). A nivel de guión, también nos perderíamos unos diálogos rebosantes de ingenio, algunos de ellos tremendamente cómicos pero que en esa misma comicidad esconde un terrible dramatismo, una tristeza infinita y una cierta visión simplista de una vida que sólo se puede vivir felizmente en pareja. "La vida es un desastre", reconoció el director, que sin embargo mandó al psicólogo a una periodista que le criticó esa idea de que las personas solteras son más tristes o vulnerables.
