"Black Coal" la bestia negra de "Boyhood"
Los restos de un cuerpo mutilado van apareciendo de forma intercalada en los diferentes vagones de una mina de carbon. Primero el brazo, luego la pierna, y así hasta la cabeza. Aunque lo parezca, no hablamos de una película de Fincher ni de una superproducción americana. Más bien del thriller "Black Coal", o lo que es lo mismo, el noir chino que hoy mismo tenemos el honor de estrenar en filmin tras privar a todo un "Boyhood" de hacerse con el Oso de Oro ¿Razones?
¿De qué va?
En 1999, un empleado de una cantera es asesinado, y su cuerpo, repartido por los rincones de Manchuria. El inspector Hang se encarga de la investigación, pero debe abandonarla rápidamente tras resultar herido durante la interpelación a los principales sospechosos. Cinco años más tarde, se cometen dos nuevos asesinatos en la región, ambos relacionados con la esposa de la primera víctima. Convertido en agente de seguridad, Zhang decide retomar su servicio. Su investigación le lleva a acercarse peligrosamente a la misteriosa joven.
¿Quién está detrás?
Inédito hasta ahora España, "Black Coal" significa la tercera película de Diao Yinan así como su primer Oso de Oro. También es el guionista de "La ducha", aclamada comedia y hype festivalero que sí llegó a estrenarse en nuestras salas.
¿Quién sale?
Protagonizada por el Mejor Actor de Berlín 2014, Fan Liao (Ocean Flame). Le acompañan Lun Mei Gwei (Gf*Bf) y Xuebing Wang (The Silent War).

¿Qué es?
Un thriller policíaco que sigue la senda iniciada por Jia Zhang-ke con "Un Toque de Violencia".
¿Qué ofrece?
Lo que podría ser una carta de presentación redundante y ultramanida, resulta estimulante y singularmente novedosa en el caso de "Black Coal". Hablamos de un robusto y solvente thriller criminal cuyo comienzo bien podría significar la nueva película de David Fincher, o por que no, un nuevo capítulo de CSI. Pero no es el caso, ésta es una película que habla mandarín y sucede en China, a pesar de que es cine detectivesco, cine de misterio que se aplica de forma sagaz los códigos del género, en el que los asesinatos son mútiples y violentos, así como los giros sofisticados e inesperados. Por haber, tiene hasta elementos tan característicos del cine de género occidental como lo son un antihéroe en forma de policía alcohólico y una misteriosa femme fatale.
Siguiendo la senda iniciada por Jia Zhang-ke y "Un toque de violencia", aunque alejándose más del contexto social para abrazar de lleno el género o incluso, coquetear con la comedia más desternillante, esta inesperada sorpresa me gana por ser una de esas miradas sin grandes ambiciones que sin embargo, abarca mucho más de lo que incluso pretende. Formalmente pulcra y contundente, argumentalmente sólida y sorprendente, y ante todo, presentando un ADN particularmente exótico, estamos ante una irrebatible muestra de género que funciona a todos los niveles. Sin grandes alardes, pero con grandes logros. Como quien diría; That's entertainment.