American Portraits: RAYMOND LOEWY, hasta el infinito y más allá

Fuente: filmin

Con las musas de Diana Vreeland y los edificios de Frank Lloyd Wright ya presentados, nos disponemos a re-descubrir al gran Raymond Loewy y sus revolucionarios diseños. Gracias a Seagram’s Gin y la colección American Portraits podemos ofrecer gratuitamente en filmin el revelador documental “Looking Back to the Future”, todo un homenaje a una de las mentes más lúcidas y activas del pasado siglo.

Si pensamos en una mente inquieta, incombustible e inabarcable, no queda otra que evocar a Raymond Loewy, el hombre que jamás descansaba, la cabeza detrás de la clásica botella de Coca-Cola, el Sky-lab, el Concorde y una lista interminable de diseños que cambiaron nuestra vida y nuestro futuro. Raymond Loewy fue uno de los primeros representantes del diseño industrial en imponer la norma del “menos es más” y la depuración total para conseguir atraer al consumidor y hacer la tecnología adaptada al hombre y que no tuviera que ser a la inversa.

Todo lo que modificaba Raymond Loewy se convertía en un éxito automático, y es por ello que la influencia de sus diseños no ha pasado desaparecibida para el mundo del cine y muchos diseñadores de arte. Hacer una lista de todos los coches de Loewy que han pasado por el celuloide sería una tarea titánica, como el Studebaker o el Avanti entre muchos otros. Pero es en los trenes donde sí podemos encontrar una referencia más directa. Y si no que se lo digan a “Snowpiercer” y sus estilizadas formas que parecen beber directamente de los innovadores diseños que realizó Loewy en los años 40. 

Lo mismo podríamos decir de “2001: Una odisea del espacio”, realizada en 1968, tan solo un año después de que Loewy se incorporara en el programa espacial de la NASA para diseñar integramente el Skylab. Uno de los principales retos con los que se encontró Raymond Loewy fue adaptar una tosca nave espacial a la compleja vida humana. ¿Cómo se sentarían los astronautas para comer? ¿Habría ventanas? Preguntas que podrían resultar superfluas pero que marcaron la diferencia para la que estaba destinada a ser la primera estación espacial de la historia. En ella se realizaron numerosos experimtos sobre cómo afectaba la gravedad en los seres humanos así como el aislamiento espacial.

Durante este período no solo dedicó su tiempo al Skylab, y es en todos los diseños paralelos que realizó para la NASA donde contemplamos más reminiscencias con la película de Kubrick. Y es que al igual que la obra magna del director americano, los diseños de Loewy ayudaron a reducir la brecha entre la ciencia ficción y la ciencia real, y aunque la NASA no pudo aplicarlos todos, sí que la ayudó a entender el camino a seguir en el diseño industrial aplicado al espacio y a lo que hoy podemos ver en películas como “Gravity” o incluso la reciente “Interstellar”.  

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