12 claves para rodar tu ópera prima sin morir en el intento
A propósito del estreno en filmin de "Cheap Thrills (Juegos Sucios)", compartimos con vosotros doce lecciones que da su director E. L. Katz a aquellos que quieran atreverse a dirigir su primera película. Una misión que a priori puede parecer imposible, pero tal vez estos consejos extraídos de la experiencia del director os puedan servir de ayuda. Tened la claqueta preparada, porque sus entusiastas palabras os harán querer empezar a rodar nada más acabar de leer el post.
A pesar de que en los puntos que leerás a continuación, Katz parece referirse al rodaje de "Cheap Thrills" como uno especialmente accidentado, la cosa no le salió nada mal. Su (por ahora) única película es, sin lugar a dudas, uno de los debuts más gamberros, delirantes y divertidos que han pasado nunca por nuestro catálago. También parece ser una de las principales cabezas visibles de un nuevo subgénero indie, el mumblegore, al que acabamos de dedicar un post. Y, si de verdad estáis interesados en el árduo oficio del cineasta, podéis contrastar los consejos que da este prometedor debutante con las 50 reglas de oro de Wim Wenders, toda una leyenda viva del cine. ¿Preparado?

1. Un buen guión es el mejor amigo de todo director. Con poco dinero, tiempo o poca experiencia, dudosamente estés capacitado para hacer una buena película sin un guión sólido en la mano. No importa si las cosas en el rodaje se vuelven muy jodidas -y créeme, lo harán-, si tienes un buen guión todavía tienes oportunidades. El público perdonará todo tipo de imperfecciones técnicas o limitaciones de presupuesto siempre y cuando haya una buena historia que sustente la película.
2. Cuando desgloses el guión, intenta aislar los momentos clave de cada escena. Hacer una lista de tomas es importante, pero también es importante saber por qué una toma está por encima de otra. En un horario limitado, a veces todo lo que estaba previsto se va al carajo porque no tienes el tiempo suficiente, así que es bueno conocer las necesidades básicas de cada escena y hacerte preguntas como "¿qué se supone que transmite esta escena?". En ocasiones puedes conseguir lo que necesitabas con una única toma en vez de cinco, si el momento más importante o emotivo es capturado de forma adecuada.
3. Escoge una aproximación estética o cinematográfica que puedas lograr con el tiempo que dispongas. Yo decidí filmar “Cheap Thrills” cámara en mano, no sólo porque quisiera que tuviera un sentimiento naturalista y alcoholizado, también porque sabía que realmente no tenía tiempo para un rodaje más complicado. Te puede llevar una eternidad preparar una toma con dolly o con steadycam. El resultado puede verse genial, pero necesitas saber si tu horario se lo puede permitir. Si tu película se va a centrar en la actuación y en diálogos potentes, necesitas enfocarlo de tal manera que des a los actores más flexibidad y libertad para hacer su trabajo. Cosa que a veces es muy complicado. Excederte en los alardes técnicos puede hacer que le prestes más atención a la complejidad y a la téncica que a tus propios actores.
4. El trabajo más importante es reunir el reparto y el equipo correcto. Honestamente, tomarás las decisiones más relevantes antes de que grabes nada. Quieres gente espabilada, hábil, apasionada y que luchen por hacer la mejor película posible. Sin apenas tiempo eso es lo que realmente necesitas.
5. ¡VENGA, VENGA, VENGA! Cuando tienes cientos de cosas por hacer en un sólo día de rodaje, a veces lo único que puedes hacer es tirarte a la piscina y empezar a grabar. Guárdate lo intelectual para la sala de montaje, ahora no hay tiempo para eso. Confía en un instinto y en el de tus colaboradores.
6. Incluso si crees que tienes la toma buena, consigue otra de todos modos. Creeme, cuando llegues a la sala de montaje te alegrarás de haberlo hecho. No es que la primera sea mala de por sí, pero a veces, cuando tu equipo lleva trabajando largas horas, se les puede escapar errores técnicos. En muchas ocasiones deseamos tanto que la toma salga bien que el cerebro nos la puede jugar. Uno no quiere vovlerse loco y grabar veinte tomas de cómo alguien abre la puerta, pero -incluso cuando la adrenalina se disipa y te asalta el sentimiento de que queda mucho por hacer-, asegúrate de repetir la toma para estar seguro.
7. Si filmas durante demasiado tiempo, estás oficialmente loco. En algún momento, después de muchas horas, no importa qué estés haciendo, probablemente hayas perdido la perspectiva. Nuestro último día rodamos por la madrugada y tuvimos que concentrarnos al máximo para que no se nos fuera de las manos. La gente podía reírse sin razón alguna o simplemente nos quedábamos empanados mirándonos los unos a los otros. Son momentos en los que tienes que tirar adelante y esperar que lo que estás filmando no refleje tu confusión mental. También es bueno mirar el monitor un par de veces antes de filmar nada.
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8. Si tu rodaje va a durar catorce días, asegúrate de que el cásting y tu equipo te reserven quince días. Filmamos en uno de los veranos más calurosos de la historia reciente de Los Angeles y, durante el ensayo de la escena de una pelea, hubo un apagón eléctrico. No podíamos hacer nada. Eso supuso perder, literalmente, la mitad de un día. Al final pudimos conseguir luz en sólo una esquina de la casa, cosa que me obligaba a grabar en una única dirección y en un espacio muy limitado. Debido a la falta de tiempo, eso inició una reacción en cadena: las cosas que no podíamos hacer eran pospuestas para el día siguiente, que luego se pospusieron para el día siguiente… Y, en definitiva, eso derivó en que el plan de trabajo del último día de rodaje en la casa estuviera excesivamente poblado: grabamos más de doce páginas en un día (y fueron horas extra). Cuando ruedas con una agenda muy apretada y no cumples con lo que tenías previsto… Todavía tienes que recuperar esas cosas que olvidaste grabar en algún momento, para las que necesitarás desplazarte a algún otro lugar y generalmente en el momento más inoportuno posible. Asgúrate de que tienes un plan de emergencia, un día extra en el que poder solucionar los imprevistos con los que te topes. En nuestro caso, ni los actores ni el equipo podían hacer un hueco en su calendario después de las fechas planeadas, por lo que fue imposible añadir ninguna fecha más por culpa de no haber barajado esa posibilidad desde el principio. Piensa siempre que las cosas irán mal, porque seguramente así suceda, y si en un rodaje de pocos días no tienes margen de error probablemente fracases.
9. No hay película sin los miembros de tu equipo. Durante el rodaje perdimos algunos de los archivos de vídeo, concrétamente aquellos en donde Pat Healy se arranca su propio dedo. Los del equipo fueron amables y se quedaron hasta tarde para volver a grabar la escena. Y no tenían porqué hacerlo. Si no hubieran aceptado, hubieramos tenido una escena incompelta. Siempre debes agradecer y apreciar el trabajo de tu equipo de rodaje. Al fin de cuentas, la película está en sus manos. Si los tratas mal, no sólo eres un imbécil: seguramente seas un imbécil con una película incompleta.
10. Los FX llevan muchísimo tiempo. No importa cuán sutiles sean, te que quitarán MUCHO tiempo. Se tardó más de seis horas para darle a Pat el aspecto que luce al final de la película. El problema fue que nuestro calendario no era nada realista y buena parte del tiempo de aquel día lo pasamos esperando. Siempre que tengas planeado maquillaje fx, piensa en cualquier otra cosa que filmar mientras tanto o, por lo contrario, estarás pagando a un montón de gente por estar sentada.
11. No bebas al final del día. Está bien que quieras sentirte unido a tu equipo en el bar, pero debes entender que ellos prefieren antes a un director funcional que a uno resacoso y aturdido. Alguna gente puede hacerlo, pero ten en cuenta que tu cerebro debe estar en buen estado para hacer malabares con todo tipo de decisiones hechas a última hora y capacitado para resolver problemas varios. Eres responsable de un gran número de cosas y, aunque puede ser tentador relajarte con unas copas después de un día estresante, probablemente te vaya mejor ir directamente a la cama.
12. Mantente positivo. No importa si las cosas se vuelven muy locas, no importa cuán imposible pueda parecer todo, siempre y cuando intentes sonreír y aguantar y te enfrentes a cada escena con entusiasmo, corazón y concentración. Sólo de esta manera conseguirás llegar hasta el final del día, el final de la semana, el final del rodaje y, con suerte, también conseguirás una película acabada.
