10 razones para ver..."Luther"
Los criminales vuelven a campar a sus anchas por los arrabales de Londres. Las callejuelas se convierten de nuevo en escenarios de sangre encharcada y las esquinas amanecen con cadáveres cercenados. El cielo de la capital británica casi siempre está encapotado, pero desde que el inspector jefe John Luther ya no puede dar caza a los asesinos de mente perturbada que pueblan la ciudad, la sombra del peligro se cierne sobre la metrópoli con un velo plomizo. No habrá cuarta temporada para una de las series más aclamadas de los últimos años: Luther.
La noticia ha resultado ser devastadora para los ciudadanos ingleses, que dejan al descubierto sus propias vidas sin nadie que vele por su seguridad. El público de la serie también se resiente por la desaparición de un exitoso drama psicológico criminal que parió la BBC –como no podía ser de otra forma- ahora hace tres años; tiempo suficiente para llegar a ser catalogado como producto de culto. Sin embargo, algo de luz puede atisbarse entre tanta oscuridad, pues en filmin uno puede relamerse ante su televisor mientras goza de las dos primeras temporadas con las que cuenta la producción.
Existen muchos motivos para ver la serie, pero hemos escogido 10 que consideramos indispensables para una adecuada conversión al lutheranismo:
1. Producto de la BBC:
En el artículo anterior, en el que apuntamos diez razones para ver Sherlock, ensalzamos las virtudes de la BBC como la prestigiosa fábrica de productos de calidad que todos conocemos, aunque no la mencionamos como uno de los motivos para ver la serie. Si nos regimos por su inmensa reputación y por la elaboración de sus ficciones, entre ellas Luther, esta cadena de televisión pública merece ocupar el primer puesto de las razones que nos atan al sofá. Porque la BBC mima lo que hace, lo cuida con esmero y el resultado habla por sí solo. Esta serie demuestra que los británicos están a la vanguardia de la ficción audiovisual; si son los dueños de este proyecto, debemos dedicarle toda nuestra atención.
2. Neil Cross firma el guión:
La obra de este escritor y guionista inglés se caracteriza por su capacidad de envolver sus historias en un halo oscuro, con personajes desgarrados y escenarios intrigantes. Tal vez las novelas negras y de género criminal con las que alcanzó notoriedad y un buen puñado de lectores son consecuencias de su propia infancia, atestada de pasajes sombríos y dolorosos. Nadie mejor que quien ha vivido ciertos traumas para hablar sobre ellos; para rellenar páginas de vidas destruidas y entornos turbios. La crítica se ha referido a él como uno de los autores más intensos y personales de la narrativa británica. Este inglés nacido en 1969 ha escrito el guión de las temporadas 6 y 7 de una serie tan aplaudida como Spooks, y ha sido nominado al célebre premio Booker en 2004. También ha estampado su firma en varios guiones de diversos largometrajes, colaborando incluso con Guillermo del Toro. Cuando la BBC le propuso escribir un thriller policiaco, este talento oriundo de Bristol creó una serie que ha batido récords de audiencia.
3. Originalidad de los casos: La extensa variedad de casos a los que debe enfrentarse el protagonista de la serie es uno de los aspectos más remarcables de Luther. Lejos de parecerse entre ellos, los misterios que debe resolver el inspector jefe están preñados de una originalidad digna del mejor guionista. Es posible que los dementes perseguidos por la policía reúnan los típicos síntomas de cualquier homicida que hayamos visto en otras producciones –tanto cinematográficas como televisivas- pero los motivos que los empujan a cometer tales atrocidades y su modus operandi son el reflejo de mentes retorcidas e ingeniosas, ofreciendo en ocasiones su lado más humano. Desde el chalado fetichista hasta el asesino hundido en la locura, John Luther deberá exprimirse la sesera para dar con ellos.
4. Giros argumentales:
En todo thriller policial deben existir puntos de giro –un elemento inherente a esta tipología de ficción- y Luther no es la excepción que confirme la regla. Aunque lo que llama especialmente la atención en esta serie son los cambios de rumbo que se producen en las tramas personales e íntimas del personaje principal, que muchas veces se acoplan al hilo argumental de cada capítulo. John Luther es la cabeza pensante que dirige las operaciones diseñadas para detener a los criminales que siembran el terror en la ciudad, y cada caso ocupa un episodio entero de la serie (a veces incluso se alarga a más de uno), pero lo que realmente sorprende son los giros bruscos que se llevan a cabo en otras tramas. Lo que quita el hipo y deja al espectador con los ojos como platos es la facilidad con la que Neil Cross mezcla el trabajo y la vida personal de sus personajes para desorientar al público. He aquí un gancho narrativo para el espectador.
5. Suburbios de Londres:
Muchos de los que habrán viajado a Londres conocerán la parte más turística de la capital, y aquellos que no lo hayan hecho sabrán reconocer los lugares más emblemáticos de la ciudad después de haberlos visto infinidad de veces en fotografías y películas. El río Támesis que cruza la metrópoli, el Big Ben como protagonista de alguna postal, el Ojo de Londres iluminado en plena noche… A pesar de que tales sitios también aparezcan en esta ficción de la BBC, no pueden definirse como imágenes representativas de Luther. El detective se mueve por ambientes lóbregos, y las callejas se convierten en los territorios donde medran los indeseables. John Luther realiza sus investigaciones bajo puentes de barrios marginales, sumidos en la penumbra. De esta manera, la serie concede al espectador una visión sórdida de Londres, alejándose de sus enclaves más populares. Ideal para que uno sienta lo que respira el particular héroe de la serie.
6. Duración:
La serie está compuesta por tres temporadas: la primera de seis capítulos y las dos restantes de cuatro. Estamos hablando de una producción que, como muchas otras inglesas y a diferencia de las norteamericanas, se caracteriza por tener un recorrido más bien breve. Los capítulos se acercan a la hora de duración, aunque su ritmo dinámico hace que uno tenga la sensación de que el tiempo corra veloz. Los episodios combinan las tramas autoconclusivas que se deciden al final con aquellas que pueden estirarse a lo largo de temporadas enteras. Luther cuenta con el compuesto necesario para que uno se sienta apegado a su historia, y deja al espectador la satisfacción deseada cuando un episodio concluye. No obstante, esa satisfacción a veces se reemplaza por un regusto amargo cuando sus personajes ven frustradas sus intenciones, aspecto que puede solucionarse engullendo otro capítulo de ritmo vertiginoso. Desgraciadamente, todo acaba en la tercera entrega, aunque eso puede convertirse en un beneficio si alguien busca una serie de corta duración.
7. Será llevada al cine:
Después de multitud de rumores, Neil Cross ha confirmado lo que tantos adeptos a Luther ansiaban: la serie será llevada a la gran pantalla. En el punto anterior decíamos que perderíamos el rastro del inspector jefe y sus correrías en televisión, pero su creador asegura que ya tiene el guión del largometraje escrito, por lo que se espera que la película pueda rodarse el año que viene. El proyecto reflejará los primeros días de la carrera de John Luther, y su secuencia final coincidirá en el tiempo con la primera de la serie. En filmin disponemos de las dos primeras entregas realizadas por la BBC, por lo tanto, si uno desea acudir al cine para disfrutar de la película no se puede perder lo que se hizo previamente para la pequeña pantalla.
8. Un John Luther lleno de contradicciones:
El personaje que soporta todo el peso de la serie, el ingrediente que provoca que el público se estremezca y que busque –en muchas de sus facetas- su identificación con el protagonista tiene un nombre: John Luther. La serie arranca con una secuencia que define el carácter controvertido del personaje, y lo hace in media res, con un caso que está llegando a su final y que pone en entredicho los procedimientos poco ortodoxos del detective inspector jefe de la unidad de delitos graves. Este suceso mancha el currículo de Luther, y acosa al protagonista a lo largo de toda la temporada. Nos encontramos ante un héroe que tiene multitud de aristas contradictorias que lo hacen asombrosamente humano. Cross aseveró que cuando construyó el personaje se basó en Sherlock Holmes y en Colombo; cuando uno visualiza los capítulos de la serie debe felicitar a su creador por su puntería. Con una metodología deductiva pasmosa, apasionado de su trabajo hasta la médula, con graves problemas emocionales que lo llevan casi a la demencia; a veces se toma la justicia por su mano y desoye a sus superiores. Nos encontramos ante un personaje de extremos. Sus propios tormentos a veces le nublan el juicio, pero al mismo tiempo alberga una habilidad indiscutible para resolver los casos que se acumulan sobre su mesa. Su corpulencia y su intelecto conforman un personaje especial que en ocasiones utiliza la fuerza bruta para desahogarse. Una rara avis que conecta con el público como pocos.
9. El personaje de Alice Morgan:
Todo héroe tiene su némesis, y John Luther lo encuentra en uno de los personajes principales de la serie que aparece en el primer capítulo: la enigmática Alice Morgan, interpretada notablemente por Ruth Wilson. Esta chica de belleza extraña y mirada fría está dotada de un coeficiente intelectual que sobrepasa los límites de la normalidad. Se matriculó en Oxford a los trece años para doctorarse en astrofísica, y pasa a formar parte de los casos de Luther cuando, inexplicablemente, asesina a sus padres. Alice es una incomprendida, un bicho raro que es incapaz de socializarse con nadie. La relación que se establece entre los dos personajes es una constante a lo largo de la primera temporada. Parece que se necesitan el uno al otro, se repelen y se atraen; se llaman por teléfono para confesarse sus miedos y buscan refugio en el otro cuando sus inseguridades los desbordan. Ambos personajes se complementan a la perfección a pesar de sus diferencias, pero a medida que Neil Cross escudriña en su interior, uno se da cuenta de que se asemejan más de lo que querrían. Si Hannibal Lecter hubiese tenida una hija, esa sería Alice Morgan.
10. Idris Elba:
Seguramente The Wire ocupa un puesto privilegiado en el olimpo de los elegidos cuando uno empieza a enumerar las mejores series que haya visto. En medio de aquel espectacular entramado de personajes que tenía la serie podemos hallar a alguien que acude a nuestra mente de modo incuestionable: Russell “Stringer” Bell. Pues bien, el actor que daba vida a aquel criminal culto e inteligente que controló todo el movimiento de droga que corrió por Baltimore durante años es quien encarna a John Luther. Y el personaje le viene que ni pintado. El físico de Elba encaja perfectamente con el de alguien que, en función de su expresión facial, puede aparentar la más absoluta tranquilidad, pero en menos de un segundo puede contraer el rostro en una mueca que desprenda todo el odio que esconde para explotar como una granada. Idris Elba llena la pantalla, con esos primeros planos en los que ladea la cabeza mientras escucha la coartada del delincuente que tiene delante. Escruta los ojos de su interlocutor para saber si miente o si dice la verdad. El público siente empatía hacia el personaje que interpreta Idris Elba, actuación por la que recibió un Globo de Oro como mejor actor de miniserie en 2012 y que confirma su innegable talento.