The Man
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Mesteren

País

Dinamarca

Año de producción

2017

Género

Drama

Sobre la película

Estreno exclusiva simultáneamente con el Festival de Rotterdam. Cuando el hijo del mundialmente conocido artista Simon aparece y se muda con él, las cosas empiezan a ponerse tensas. ¿Es solo una crisis de la mediana edad, envidia profesional o sospechas justificadas? ¿Qué quiere realmente Casper? Sátira y thriller se conjugan en un drama filmado con fluidez que se sitúa en el mundo artístico de la siempre fotogénica Copenhagen.

Simon, un hombre de mediana edad en pijama de diseñador y con las gafas tintadas, es reputado artista mundial. Aún tiene la atención de las damas más jóvenes y vive y trabaja en un enorme estudio en Copenhagen, con muchísimos asistentes que le ayudan en su trabajo pictórico. Es un lugar donde la vida privada y el trabajo se unen. Esto queda mucho más claro cuando su hijo, Casper, se muda con él. Padre e hijo no se conocías. Y para desgracia de Simon, Casper no es solo atractivo, si no que también es artista, y talentoso. Simon está escéptico. ¿Cuáles son las intenciones de Casper? ¿Atención, amor paternal o venganza? Charlotte Sieling hábilmente engrandece el clásico drama padre e hijo añadiéndole suspense y una hilarante crónica del mundo del arte actual. El arte puede ser una puerta al alma, pero también un espejo de confrontación. Y para crear, debes realizar sacrificios.

Dirección y reparto

¿Cómo valoras esta película?

Es sin duda una manifestación de la rebeldía o la indiferencia a través de la creación. En sí esta gran realización de Charlotte Sieling es un puzzle visual encantador y poético, crudo, a veces, limpio, otras. Destacar las brillantes interpretaciones y originales interpretaciones de Jakob Oftebro (hijo) y Søren Malling (padre).

01 febrero 2017 (Editado)

Tuve ciertos reparos antes de verla, pero decidí hacerlo y la verdad que fue una hora y media muy buena. La película sorprende. Sorprende como el arte más abstracto. No puedo dar más detalles porque no quiero fastidiarle a nadie el visionado. La película podríamos calificarla como una suerte de meta-arte-ficción. Los componentes visuales de la misma así como la decoración y la dirección artista son impecables, perfectos. Cada objeto está ahí para hablarnos y decirnos algo, que va más allá de toda metáfora razonable. La fotografía y los planos de la ciudad de Copenhagen son maravillosos. Esta cinta es un ejercicio visual implacable, pero también y lo más importante, es la relación entre padre e hijo, las rivalidades absurdas en un mundo, el del arte contemporáneo, tan incomprendido como exhibicionista y narcisista.

01 febrero 2017 (Editado)