Repulsión
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Repulsión

Repulsion

Audio y subtítulos

Versión en Español

Versión Original con Subtítulos en Español

País

Reino Unido

Año de producción

1965

Estreno en cines

26/12/74

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IMDB

Sobre la película

Segundo largometraje de Roman Polanski (‘El baile de los vampiros’, ‘La semilla del diablo’), ganador del Premio FIPRESCI del Festival de Cine de Berlín de 1965. Nuevo máster en alta definición.

Carol Ledoux es una bella y reprimida joven belga que vive con su hermana Helen en un apartamento de Londres. Carol experimenta sentimientos simultáneos y contradictorios de atracción y repulsión hacia los hombres y en el momento y en el momento en que su hermana y su pareja deciden marcharse de vacaciones, carol comienza a experimentar oscuras y terroríficas alucinaciones. Agobiante drama de tintes psicológicos y auténtico descenso a los infiernos de una mente maltrecha y desquiciada. 

NR < 18 años

Dirección y reparto

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  • Avatar de mplanet

    Obra maestra

    9,5 9,5
  • Avatar de juanjo675

    Fabulosa la Deneuve.

    8,5 8,5
  • Avatar de taniabu

    Me ha parecido una maravilla

    9,5 9,5
  • Avatar de noctambula

    Me quedo con la interpretación de Catherine Denevue. El resto muy mejorable en muchos aspectos técnicos y narrativos. Mucho más creíble e interesante son El quimérico inquilino, La muerte y la doncella, Lunas de hiel, Chinatown, La semilla del diablo, El pianista...

    5 5
  • Michael Atkinson

    de Village Voice

    Repulsion is the most overtly psychoanalytical: an afternoon trapped in a flat with Deneuve's quiet walking wounded, and her snowballingly psychotic worldview: cracking walls, rotting rabbits, dream rapists, murdered corpses. But even in the shadow of Conrad and Richard Matheson (co-written, though, by Polanski and crony Gérard Brach), the movie's shake-and-bake mix of "reality" and crumbling subjectivity is too deliberate to be about character—it is, rather, a game of movieness, a masquerade of Grand Guignol–as-psyche, virtually a parody of the surrealist's notion of consciousness bagged and tagged on celluloid. A viewer's empathic bond is never solicited, merely his/her voyeuristic weakness, and willingness to be bruised. At least then, Polanski was a full-on, post-Hitchcockian misanthrope, and Deneuve only aroused him as a plastic ideal to be harried, flogged, and made ugly. (He never succeeded.) The famous, final Rosebud-like shot—dollying in to a family photo oozing with suggested menace and sick history—is exactly the "dime-store Freud" Orson Welles always claimed Citizen Kane's riddle- solution fillip to be. But by then we've been played, the ordeal we and Polanski craved for Deneuve turned out to be just a sport, and we were the ball—just as we'd hoped. We learned nothing about her, only a little about our taste for suffering.

    9.0 9.0