8,2

Mi cena con André

· 111min.

Obra clave de Malle, guionizado por Wallace Shawn y André Gregory, que reunidos en una cena empezarán a divagar sobre temas como el arte, el teatro o la propia vida.
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Sobre la película

Un título fundamental en la filmografía de Louis Malle, guionizado por los actores y autores teatrales Wallace Shawn y André Gregory, que reunidos en una cena empezarán a divagar sobre temas tan diversos como el arte, el teatro o la propia vida. 

Dándose vida a si mismos, los actores y autores Wallace Shawn y André Gregory, quedan una noche a cenar. Como buenos amigos, se empiezan a contar múltiples experiencias personales a través de las cuales comienzan a surgir los grandes temas de la existencia. Dirigida por Louis Malle, y con guión creado por los dos protagonistas, 'Mi cena con André' nos invita a enfrentarnos a lo que de verdad pesa en la vida.

Dirección y reparto

Dirección:
Louis Malle

Premios y nominaciones

Audio y subtítulos

Versión Original con Subtítulos
Audio: Inglés • Subtítulos: Español

Más información

Título original:
My Dinner with Andre
Géneros:
Clásicos, Drama
Recaudación: 7.449,00 €
Espectadores: 5.050

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Otra gran obra de Mallé, que evidencia que para hacer buen cine, no es necesario un presupuesto desorbitado, sino ser capaz de crear belleza a través de la cámara, en este caso, redondeado por el que sea posiblemente, uno de los guiones más filosóficos y profundos de la historia. Al final, y reduciendo a lo más básico el argumento, lo que vemos es el confrontamiento entre dos formas de ver la vida, una nihilista y supersticiosa, (que domina la mayor parte del largometraje) y otra por contra, empírica y teleológica. Brillantes actuaciones y guión impecable, así como una dirección sútil por parte de Mallé, cuyo principal objetivo es que nuestra atención no se desvíe de la conversación. Mencionar por último el brillante toque musical del final. Que mejor que emplear las Gymnopedies de Satie, el músico bohemio francés por excelencia, para cerrar un discurso que bien podría haberse ambientado en el Montmartre de la Belle Epoque...

(Editado)
atticus88

Realmente deslumbrante. Increíble el texto e increíbles los actores, capaces de mantenerte durante más de hora y media pegados a su conversación. A veces puede pecar de excesivamente reflexiva, pero ciertos momentos de esta conversación adquieren una intensidad hipnótica. Dos caras, dos interpretaciones del mundo, una más prosaica otra más espiritual. No sé por qué pienso en el Woody Allen de "Melinda y Melinda" (película injustamente olvidada). Sin duda los diálogos de esta película serían del gusto el director neoyorquino. Las notas de Satie al final, con ese trayecto "existencial" en taxi por las calles de Nueva York son sublimes. De esas películas que dejan un poso extraño, el de plantearse el valor de nuestras existencias, como podría ocurrir con los Dublineses de Huston. Un caramelo ciertamente envenenado, que deja un poco hecho polvo.

(Editado)

No sé qué pensar... La he visto porque Vania en la calle 42 me pareció una obra maestra, pero ésta me ha parecido un rollo. Wallace Shawn está muy bien, pero el tal André es insufrible desde el minuto uno, y toda la primera media hora de conversación, con las chorradas que hacía en Polonia, etc., es difícil de atravesar. Luego la conversación mejora, pero no deja de ser una crítica de la sociedad con muchos clichés y bastante manida.

(Editado)

Para el espectador al que le guste pensar, tenga inquietudes profundas sobre el significado del verbo vivir como ser humano, o traviese una crisis existencial. Para mi ha significado un antes y un después. Sobretodo la segunda parte.

rarunx

La performance y al acontecimiento están totalmente presentes en el diálogo de André, en un intento del personaje de reflexionar sobre las cosas reales y luchar contra la modorra que arrastramos en la vida diaria. Una película maravillosa.

(Editado)

Sorprendente película sobre la emancipación, que bajo la aparente forma de una conversación entre dos amigos, se propone dialogar con el espectador para conducirlo hacia una "iluminación": la de descubrir que podemos emanciparnos de los relatos, del opinar usual, de nuestra identidad y del lenguaje. Si el espectador participa activamente del diálogo, podría experimentar al final, en un momento clave, el "quiebre" que sirve de trampolín a esta emancipación. Lo que sorprende es que un planteamiento que parece tan sencillo como una simple conversación pueda tener este efecto. A excepción de este quiebre la conversación se desarrolla, como es natural, dentro de la confusa ensalada de conceptos más propia del opinar usual que del pensar -y por ello no hay que tomar muy en serio el debate, ni creer que hay allí dos posiciones enfrentadas-, pero esto solo hace más interesante que en el clímax la conversación llegue a un misterioso instante de lucidez compartida. Muy recomendable.

(Editado)

Una pieza interesante en la filmografía de Malle, aunque en este caso esté libre del estilo y carácter del autor francés. Los infinitos diálogos de André se retuercen sobre si mismos llevando al límite la capacidad de atención del espectador, dicho de otra manera, André es un poco pesado y un flipado.

Pues menos mal que al final pagó la cuenta André, porque si no era como para cortarle el cuello con el cuchillo de la mantequilla. No obstante, reflexionaré sobre está película en mi próximo viaje al Perú para tomar ayahuasca y trazar pistas de aterrizaje de naves extraterrestres. Le reconozco a los guionistas su superioridad sobre Platón en su incursión en el género del diálogo: me he reído lo que nunca me he reído leyendo a Platón.Ahora les dejo, mi profesor de sitar está al caer para nuestra lección semanal.

(Editado)