Madame de...
Madame de...

Madame de...

Audio y subtítulos

Versión en Español

  • Audio: Español
  • Subtítulos: Español

Versión Original con Subtítulos

  • Audio: Francés
  • Subtítulos: Español y Catalán
dirección

Max Ophüls

Países

Italia, Francia

Año de producción

1953

Ver ficha

IMDB

Sobre la película

Drama de enredo sobre la alta sociedad y los problemas económicos que atraviesa la Condesa (Danielle Darrieux), que se ve obligada a empeñar unos pendientes.

Urgida por la necesidad de dinero para cubrir sus cuantiosos gastos, una condesa vende unos pendientes que le regaló su marido, y a éste le dice que los ha extraviado. El joyero, indiscreto, le cuenta al conde lo sucedido, y le vende la joya que, tras distintos avatares, llegan a manos de un diplomático italiano.

Dirección y reparto

Títulos similares

¿Cómo valoras esta película?

Ésto sí es cine romántico en su más brillante expresión. Amor, humor, drama y tragedia, unido a la elegancia y la sutileza en todas sus vertientes.Una de esas películas que se saborean de principio a fin.

10 agosto 2019 (Editado)
sublibrarian

Es increíble cómo Ophüls parece reinventar el cine en cada uno de sus vigorosos planos-secuencia. Es capaz de narrar con todo: iluminación, sonido (¡importantísimo verla en VO!), dirección de actores. Además, a lo largo de la película va cambiando el tono y con él género: de una sofisticada alta comedia a una encantadora comedia romántica, de ahí al melodrama y [spoiler] la tragedia al final.

26 agosto 2018
hannibal64

Grandísimo Ophüls, excelente puesta en escena, vestuario, decorados.. y enormes Boyer, de Sicca y la hermosa Danielle Darrieux.

14 julio 2018
atticus88

"Madame De.." es la historia de unos pendientes de diamante, la cámara los acompaña desde el armario de la condesa, hasta la casa del joyero, ambos escalan un escaleras de caracol (deslumbrantes, como siempre los movimientos de cámara). Excelente el trío actoral en esta joya del romanticismo y de la elegancia. Cuando veo a la bellísima Danielle Darrieux no puedo dejar de pensar en nuestra Conchita Montes (no hubiera desmerecido el gran Edgar Neville). Ciertas escenas son para quitarse el sombrero, como la de los bailes encadenados (inmensos los travellings de los bailes),o la de los trozos de papel que se convierten en copos de nieve, perfectas elipsis, perfectas metáforas del doloroso paso del tiempo. Vista de nuevo, también me he acordado de Billy Wilder, en las escenas de humor y en la concepción del romanticismo, compartida por ambos creadores. En definitiva, una obra de arte tan imperecedera como Ana Karenina. Un tipo de cine ya desaparecido, pero siempre nos quedará Paris...

26 junio 2018 (Editado)

Con todos mis respetos, alvaro03, la fotografía y el vestuario no son más que los accesorios de una película redonda, narrativamente impecable, y densa en el contenido: lo que articula el film es precisamente el paso de la "insustancialidad" a la "transcendencia" a través del cambio de valor que adquieren unos pendientes.

23 julio 2015 (Editado)

Maravillosa película. Toda suavidad y elegancia, y toda circular. O más bien en caracol, como la escalera de la casa del joyero. Como el vals central que se repite todo el tiempo y que al final se convierte en música f... tocado por las campanas.
Espléndida Danielle Darrieux,(es la femineidad absoluta) y estupendos ellos: Boyer y De Sica.
Es una de mis favoritas.

23 julio 2015 (Editado)
alvaro03

Vacia, insustancial y tediosa como la sociedad que refleja, la buena fotografia y vestuario son meritos insuficentes para concederle un aprobado para el muy sobrevalorado Ophuls. Nota: 4

23 julio 2015 (Editado)
10.0

"One of the most mannered and contrived love movies ever filmed. It glitters and dazzles, and beneath the artifice it creates a heart, and breaks it."

Roger Ebert de Chicago Sun Times

9.0

"Three good reasons you should see The Earrings of Madame de ... are the presence and performances of Danielle Darrieux, Charles Boyer and Vittorio De Sica. This celestial triangle has never been surpassed in grace, charm and, yes, wit and humor."

Andrew Sarris de New York Observer