La Vida Dulce
La Vida Dulce
La Vida Dulce

La Vida Dulce

La Vida Dolça

Audio y subtítulos

Versión Original con Subtítulos en Español

Versión Original

dirección

Marta Alonso

País

España

Año de producción

2012

Género

Documental

Sobre la película

Miguel es un panadero artesano de barrio, de los que quedan pocos, que ha anunciado un final amargo: el cierre de un establecimiento centenario, un símbolo para el barrio, para Palma y toda Mallorca. Ubicado en el casco antiguo de la ciudad, es uno de los últimos comercios tradicionales supervivientes en una barriada antes viva de un tejido comercial. Con más de 49 años de trabajo, se ha dedicado toda la vida, en cuerpo y alma, a repartir alegría y crear instantes de felicidad a través de sus dulces. Cientos de turistas y vecinos han disfrutado de sus dulces, e incluso clientes conocidos como el artista Miquel Barceló y los cantantes María del Mar Bonet y Joan Manuel Serrat. Seguramente, el éxito de la panadería Can Miquel recae en su dueño, Miguel Pujol, un personaje cálido, humano y con sentido del humor, pero a la vez descarado, sin pelos en la lengua y con una filosofía de vida, hoy, en peligro de extinción.

Dirección y reparto

¿Cómo valoras esta película?

neusnius

I ara què faig jo sense haver tastat aquests cremadillos i aquestes ensaïmades? Una delícia.

31 diciembre 2017

!Maravilloso documental! Sin embargo, el subtitulado es muy deficiente. Hay trozos sin subtitular y los tiempos mal calculados, pues en ocasiones no da tiempo a leer. Es una pena que algo tan dulce se estropee por la falta de profesionalidad de la gente. !Qué lástima y qué falta de respeto hacia Mikel!

23 julio 2015 (Editado)
pelegrin

Genial. Emociona con sobriedad, sin sentimentalismos baratos. Una dirección y guión a la altura de un personaje profundamente sensible, que no pusilánime. Una pequeña pieza que demuestra que el docu español puede sacar músculo

23 julio 2015 (Editado)
fb10000039323

Preciosa película que muestra la vida de un barrio a través de una panadería. Ver a Miquel amasar y dar forma a las ensaimadas, ver las múltiples entradas al horno, de tantas manos que han pasado por allí, manos de tantas nacionalidades: argentinos, uruguayos, argelinas, chinos y taiwaneses, como una universidad del pan. Ver ese horno tan antiguo, con tanta historia. Ver todas estas imágenes te da un regocijo indescriptible, te hace sentir los sabores, los aromas, te hace sentir que como dicen los franceses, según Miquel, el corazón está muy cerca del estómago y si el estómago está contento el corazón también lo está. Las relaciones que muestra la película, entre los vecinos y Miquel en ese lugar que ha estado vivo por más de 500 años y que sin duda tiene más historias de las que podríamos saber y recordar.

23 julio 2015 (Editado)
9.0

"A partir de la primera secuencia, la cámara avanza hacia el retrato intimista de un hombre que cierra la verja del negocio, enfocando sus pies, ese lento caminar que tiene Miquel del forn por la enfermedad que le aqueja hace años. Ese avance de caracol es una hipérbole más en un documental que no cae en el sentimentalismo fácil sino que es un retrato fiel a toda una vida labrada a muchos grados de temperatura, la necesaria para hornear ¿cuántos panes, cuántas ensaimadas, cuántos cremadillos? Avanza como el carrusel de La Ronda de Max Ophüls, incluso se mete en su dormitorio mientras el protagonista duerme ayudado por un respirador. Es una de las imágenes más dramáticas de este documental que reitera que "la vida siempre es dulce, que siempre hay un momento dulce", dicho por el propio panadero."

Lourdes Durán de Diario de Mallorca