8,3

El paso suspendido de la cigüeña

· 136min.

El periodista Alexandre (Gregory Patrikareas) viaja hasta la “Sala de espera”, al norte de Grecia en la frontera con Albania.
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Sobre la película

El periodista Alexandre (Gregory Patrikareas) viaja hasta la “Sala de espera”, al norte de Grecia en la frontera con Albania, donde refugiados de diferentes países esperan un permiso para regresar a su país y abandonar ese lugar. El periodista y su equipo de televisión van a filmar la vida de toda esa gente y, casualmente, creen reconocer entre la multitud a un político griego desaparecido años atrás de forma misteriosa.

Premios y nominaciones

Audio y subtítulos

Versión Original con Subtítulos en Español
Audio: Griego

Más información

Título original:
To Meteoro Vima Tou Pelargou
Géneros:
Clásicos, Drama
País:
Grecia

A comienzos de la década de mil novecientos noventa descubrí el cine de Theo Angelopoulos (Paisaje en la niebla, El retorno de Ulises) en los cines Alphaville de Madrid. Las constantes de este director inclasificable se mantienen intactas al margen de modas y conformismos. Su sintaxis fílmica es poesía como su fotografía y sus historias, sustentadas en imágenes hipnóticas. Los tonos fríos de la película están en consonancia con la acritud de la historia. Un placer, maestro.

atticus88

Caí rendido con la poesía del cine de este señor con la preciosa "La eternidad y un día" (bueno, también con Bruno Ganz en esa película). En poco directores actuales o pasados se puede observar tal confianza en el plano largo, alargado hasta alcanzar lo sublime. Sin duda está cerca de Ozu en su gusto por el estatismo y la pura belleza de la imagen. En los últimos tiempos pensamos en Kiarostami, claro. Centrándonos en la película me gusta esa mezcla entre la composición artística y el realismo más acuciante, dentro de una historia colectiva e individual, sobre la búsqueda de la identidad del ser humano. Plagada de momentos imperecederos, me quedo con esa boda clandestina donde los novios están separados por el río (y el pope llegando en bici), perfecta metáfora de la separación de los pueblos, y de la tragedia de la inmigración, y aún más, perfecto ejemplo del cine como memoria. Si le sumamos a Jeanne Moureau y a Marcello Mastroianni, nos encontramos con una obra maestra con mayúsculas.

Aunque no llega a las cotas del mejor Angelopoulos, cosa que resulta prácticamente imposible incluso para el propio Angelopoulos, sí que tengo que decir que es una de sus mejores películas. Contiene algunas escenas dignas de reverencia, y prueba de esto es su inabarcable final. Mil gracias al genio heleno y mil gracias a la inmortalidad de este.

Una gran puesta en escena de una película pretenciosa que no ha envejecido bien.

jjaz

La escena de la boda es realmente de las más intensas que he visto en un film. Impresionante.

alfonsonorte

Lo mejor: el plano secuencia de la boda más triste jamás filmada. Lo peor: la insulsa interpretación del periodista (Gregory Karr). Sería injusto acusar a Angelopoulos de buenismo progre de los problemas de la emigración, gracias a que adopta una filmación distante, pero necesaria, como la grisura invernal de la frontera norte de Grecia con Albania. Casi veinticinco años después del film, la ausencia de fronteras dentro de Europa no ha solucionado los problemas heredados de una larga historia de desunión. El tono de cierta abstracción y extrañamiento de lo concreto, por el carácter secundario de las historias nacionales y el decidido acercamiento a las historias personales, ha beneficiado la pervivencia de los films de este gran director.

(Editado)