7,4

El gran viaje al país pequeño

· 106min.

Un exhaustivo seguimiento de dos familias de refugiados de guerra sirios en Uruguay pone en evidencia que empezar una nueva vida en un país en paz no es fácil.

Sobre la película

Disponible a partir del 22 de mayo a las 20:00h hasta el 25 de mayo a las 23:59h.

En 2014, José Mujica puso en marcha un programa de ayuda humanitaria para acoger a refugiados de guerra sirios en Uruguay. Pero un largo y exhaustivo seguimiento de dos familias beneficiarias de esta ayuda pone en evidencia que empezar una nueva vida en un país en paz no es nada fácil. Descubrimos el duro proceso de adaptación a una realidad desconocida donde el abandono y la indefensión son compañeros de viaje inesperados. 

¿Cómo es posible que los sueños y las idealizaciones de un futuro mejor lejos de la guerra se transformen en decepción? La gestión de la frustración por las promesas no cumplidas del gobierno de Uruguay y la difícil adaptación a unas nuevas costumbres, llevan al límite los ánimos de los refugiados, que desearían no haberse ido de Siria. La persistente entrega de la directora Mariana Viñoles pone luz a las vidas de los protagonistas de esta entrañable historia, un autentico monumento a la solidaridad y al intercambio cultural honesto.

Premios y nominaciones

Audio y subtítulos

Versión Original con Subtítulos
Audio: Varios • Subtítulos: Español y Inglés

Más información

Género:
Documental
País:
Uruguay

La historia no te deja indiferente, y hace que los personajes hablen por si mismos, aunque a mi me falta el punto de vista del otro lado. La directora mira a esos protagonistas desde una ventana lejos de integrarse al 100% en esas vidas de intentan empezar una nueva etapa. El caracter de refugiado choca con cierto desagradecimiento. Le falta ritmo en la realización en la mesa de montaje desde la presentación fria de esa familia en un plano general en su etapa libanesa antes de emprender viaje a Uruguay sin dar muchos mas detalles, de edades de los niños y que la mujer está embarazada. Sin profundizar en la vida que tenian en Siria, no sabemos que tipo de familia, cultural o economicamente hablando eran en su país, pudiendo haber ahondado más, las preguntas se quedan planas, desde el inicio.

(Editado)

Historia bien explicada. Algo lenta (demasiado metraje). Te hace entender las tensiones por las que pasan los emigrantes y refugiados de guerra. Es curioso cómo cuando la gente emigra sigue pensando que dejamos atrás el paraíso, aunque sea en realidad un infierno (Siria). A estos refugiados les costó algunos años llegar a la conclusión que habían sido unos afortunados. De obligada visión para todos los europeos.

Pienso que se le habría podido sacar mucho más jugo a estas historias, pero de todas maneras muy valioso el documental. Como "transplantado" —por voluntad propia, eso sí— me reconozco en muchos estados de ánimo de los protagonistas. Y ¡es tan sano ver la historia desde la perspectiva "opuesta"! En mi caso, que el país y la cultura anfitriones son los míos y los que se sienten perdidos, desarraigados, engañados, y paulatinamente, adaptados, esperanzados y "llevándola" (un especial elogio a Ibrahim por aprenderse esa expresión tan uruguaya) sea "el otro".

Voy a utilizar una cita muy manida pero que en este caso encaja a la perfeccion....este documental tendría que ser de obligado visionado en los institutos, Universidades y demás Centros culturales, para que todos nos demos cuenta de como se vive exiliado. Por último se les podría dedicar a todos esos que pasan por la vida pensando que sólo tienen derechos, derechos y más derechos sin asumir ningún tipo de sacrificio

No profundiza apenas en la adaptación pero resulta interesante como reflexión sobre la fuerza de la añoranza y su idealización, también en torno a los métodos de una política de acogida algo disparatada.
Los protagonistas acercan muchísimo la historia con su humanidad. La metáfora sobre Europa y el acento sudamericano del sirio hablando español, imperdibles.

(Editado)
8

"Nos alegra que uno de los retratados incorpore un uruguayismo como el “llevándola” cuando se le pregunta cómo le va en el trabajo, pero a su vez nos damos cuenta de que, más allá de los paños fríos, el dolor y el horror siguen latiendo del otro lado del mundo."

Agustín Acevedo de La diaria