7,8

El escritor de un país sin librerías

· 79min.

La historia reciente de Guinea Ecuatorial a través del escritor Juan Tomás Ávila Laurel, que tuvo que refugiarse en España por denunciar la dictadura de Teodoro Obiang.

Sobre la película

Guinea Ecuatorial se independizó de España hace 50 años y ahora se ha convertido en uno de los países más aislados de África. Nos adentramos en él en compañía del escritor más traducido del país, Juan Tomás Ávila Laurel, que en 2011 tuvo que refugiarse en España por denunciar la dictadura de Teodoro Obiang, la más longeva del mundo. A través de sus libros descubrimos un rincón de África que vive aún bajo el impacto de dos siglos de dominación colonial.

Dirección y reparto

Dirección:
Marc Serena

Premios y nominaciones

Audio y subtítulos

Versión en Español
Audio: Español

Más información

Título original:
The Writer from a Country Without Bookstores
Géneros:
Documental, Biopic
País:
España

Me habeis descubierto una parte de la historia que no conocía. Me encanta la peli y como avanza, por su sensibilidad, y por dejar al espectador que pueda pensar. El mejor plano para mi es de la mujer que pide un taxi en Malabo para ir... al Móstoles. La banda sonora con los raperos, Concha Buika, Pau de Nut... maravilla. Gracias Filmin por acercarnos esta realidad que algunos quieren esconder.

Como protesta acerca del régimen de Obiang en Guinea y la indiferencia de España respecto al tema, aporta algo positivo; como documental, ni nos descubre demasiado acerca de la realidad de Guinea Ecuatorial (es más superficial que un documento a fondo), ni tampoco sobre la vida y obra del escritor que protagoniza el título. El montaje es un poco funcionarial (con ese estilo tan propio de los documentales de "grabo lo que pase por aquí, sin que la historia fluya en ningún sentido, para que parezca auténtico"), y aunque las secuencias de animación no están mal, tampoco equilibran un conjunto con el cual he visto muchas imágenes de Guinea Ecuatorial, pero no siento que sepa más de ella. En fin, no me quiero meter con una película que sin duda no tendrá medios ni presupuesto, sólo decir que es más fácil estar de acuerdo con aquello de lo que se queja que de cómo lo cuenta.

(Editado)

Pude ver el documental en una sala de cine.

Desconocía muchos de los datos y de las experiencias que aporta. Imprescindible para entender una parte de nuestra historia (de España) y de la evolución de Guinea Ecuatorial.

Me encantó la mezcla entre imagen real y animada.

Bárbaro documental, bien currado, buen guión, maravilloso diseño gráfico que va intercalándose a lo largo de la cinta, fotografía impecable, qué colores, qué gentes, qué estupenda estructura narrativa, y plagado de unos detallazos increíbles que están a la altura del buen hacer, cosa que no ocurre siempre y sobre todo en estos últimos años en que el género del documental se ha disparado. A mí me ha cautivado ese lúcido juego de alternar silencios con testimonios. Esos silencios son precisamente la misma arma que utiliza la dictadura guineana y que puestas al servicio del séptimo arte son al mismo tiempo un instrumento de combate ideal. Chapó por esta reivindicación, por la obra de Juan Tomás Ávila y por ponernos sobreaviso a quienes apenas conocemos de la realidad de un país como Guinea Ecuatorial.

Me parece un documental muy necesario para conocer la existencia de este país "dejado de la mano de Dios" que fue colonia española. Siento pena y vergüenza de ver lo mal que nos portamos, aunque también esperanza porque el propio pueblo esté poco a poco despertando contra la dinastía dictatorial y torturadora que lleva décadas gobernando y expoliando Guinea Ecuatorial. Al mismo tiempo, me ha parecido curioso conocer un poquito más de su cultura, de su lengua, de la belleza de sus paisajes, de su alegría al cantar, bailar y compartir y, sobre todo, de su lucha por un futuro mejor; con menos violencia y criminalidad tanto estatal como particular, con mejores infraestructuras, con colegios y hospitales, para llevar al pueblo una mejor educación y asistencia sanitaria. La única pega es que se me ha hecho corto. ¡Enhorabuena por la valentía de alzar la voz contra un régimen de miedo y opresión! Ojalá pueda leer los libros del señor Juan Tomás Ávila Laurel y otros compatriotas suyos.

Me ha gustado mucho. Se piensa muy poco en Guinea desde aquí y resulta muy familiar lo que se describe si has crecido con la dictadura franquista. Se oye mucho castellano en la televisión, casi tanto como aquí. Resulta grotesco el control sobre los medios, la economía, la cultura en general. Comprendo el desánimo del protagonista y de sus amigos. No parece que haya la violencia de otros países africanos, pero es una paz falsa. Aun así, me han entrado ganas de ir y conocer más ese país. Las imágenes son hermosas.

El documental, más que ofrecer un perfil del escritor, propone un regreso a su isla natal, Annobón, un reencuentro con la identidad propia, esa identidad que fue arrebatada a los guineanos durante la colonización española, pero que ahora también es arrebatada por un gobierno corrupto. Mientras el hijo del presidente se retrata en las redes sociales con vehículos de lujo, Guinea Ecuatorial se divide entre pobres y más pobres. El trabajo del director zozobra a veces enfocándose en elementos tangenciales que no aportan demasiado a la historia, y falta ritmo en la narración, pero es una propuesta valiosa en su concepto.

Para mi gusto es un doc aburrido y mal diseñado. He tenido q luchar para no dormirme. A veces ya no sabes de qué están hablando y, honestamente, ya cansa que Españita tenga la culpa de todos los males de la humanidad. El sátrapa q tienen alli robándoles es guineano, no español. La esquizofrénica actitud anticolonialista, pero a la vez de amargura por la indiferencia de España hacia ellos, es algo que carece de toda coherencia.

(Editado)
9

"Película que tiene el gran mérito de adentrase con una cámara en un territorio proscrito. La película no solo pone en evidencia la indiferencia de España con su excolonia sino la indecente opulencia de la familia Obiang. "

Elsa Fernández-Santos de El País

7

"El certero título de este documental ilustra a la perfección lo que supone vivir en un país culturalmente aislado y raquítico. De perfil didáctico, la película combina imágenes reales con material de archivo. "

Quim Casas de El Periódico