El crimen del señor Lange
El crimen del señor Lange

El crimen del señor Lange

Le crime de Monsieur Lange

Audio y subtítulos

Versión Original con Subtítulos en Español

dirección

Jean Renoir

País

Francia

Año de producción

1936

Sobre la película

Inscrita en la etapa politizada de su director -un año más tarde realizaría "La vie est à nous", producida por el PC francés-, se trata de una fábula política que se encubre bajo la apariencia de un melodrama popular. Sus evidentes excesos discursivos quedan compensados por la habilidad que siempre tuvo Renoir para trascender la anécdota en categoría.
Batala es un truhán que dirige una ruinosa imprenta en París. Acuciado por las deudas, decide imprimir unas historias del Oeste escritas por Lange, uno de sus empleados. Sin embargo, acosado por sus acreedores, se ve obligado a huir de la ciudad, y aprovechando un aparatoso accidente ferroviario, decide simular su propia muerte. Al conocer la noticia, sus empleados acuerdan formar una cooperativa, que empieza a dar beneficios gracias precisamente a los relatos de Lange.

Dirección y reparto

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Desde el primero al último minuto nos arrebata su ritmo endiablado, su puesta en escena colectiva y acelerada (en el buen sentido, a mí me hizo pensar en Berlanga) y en constante movimiento,sus brillantes diálogos (detrás está la mano de Jacques Prevert, claro), con una libertad moral que los haría modernos actualmente. Por momentos destila una ironía salvaje y un humor negro que son deslumbrantes y hasta chocantes (no desvelaremos nada más). Tremendo Jules Berry, clava los personajes despreciables, sin ninguna suerte de ética (más tarde en "Al despertar el día" de Carné lo bordaría también). La lectura política es inevitable, pero está muy bien hilvanada, en ningún momento se le ve las costuras, y creo que el tono irónico y nada condescendiente contribuye al resultado. Obra maestra, sin duda.

31 mayo 2018 (Editado)
8.0

"Jacques Prevert's screenplay has wit and economy, but it is the multiplicity of points of view implied in Renoir's fluid direction that lifts the film from propaganda to art."

Dave Kehr de Chicago Reader