7,4

Cabeza Borradora

· 85min.

Primer largometraje de Lynch. Incorpora elementos procedentes de la ciencia ficción y la pesadilla, construyendo una sorprendente historia dotada de un poder visual extraordinario.
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Sobre la película

Este primer largometraje de David Lynch incorpora elementos procedentes de la ciencia ficción y la pesadilla, construyendo una sorprendente historia dotada de un poder visual extrordinario, fiel reflejo del estilo que el realizador ha desarrollado en sus obras posteriores.

Cuando Henry Spencer es invitado a cenar a casa de su amiga Mary, se entera de que ha sido padre de un bebe prematuro e inhumano. Mary y el extraño bebé se instalan en casa de Henry, donde un escenario iluminado tras el radiador revela la presencia de una mujer. Las fantasías de Henry le conducen a ser decapitado sobre el escenario. Su cerebro será utilizado para fabricar gomas de borrar.

Dirección y reparto

Dirección:
David Lynch

Premios y nominaciones

Audio y subtítulos

Versión Original con Subtítulos en Español
Audio: Inglés

Más información

Título original:
Eraserhead
Estreno en cines:
28/02/97
Recaudación: 87.316,66 €
Espectadores: 44.636
Ver ficha:
IMDB

Técnicamente espectacular (sonido, iluminación y ambientación de 10)... Verla por escenas vale la pena, pero la película como un todo no cuaja por ser demasiado pretenciosa; se nota la falta de una mejor construcción de personajes y un mejor guion. Aunque eso sí, logra transmitir la pesadez, la confusión, la angustia y la sensación de vacío de la historia. Una extraña experiencia onírica.

(Editado)

Vamos por orden.

A pesar de toda la locura de imágenes, luces, y escenografía que se nos plantea. Lo que para mi más brilla es sin lugar a dudas los sonidos. Encontramos una mezcla de sonidos diegéticos y sintéticos tan cuidada que se adapta perfectamente a la locura de la obra. Cabe destacar su uso para poder transicionar entre escenas, entrar y salir de la mente del personaje, o simplemente añadir un punto extra de perturbación.

Una vez dicho esto pasemos a hablar de lo que yo considero una historia del miedo de un padre primerizo, contada de la forma más abrupta y escalofriante. Precisamente por eso me parece tan magistral. Consigue hacerte descubrir fuertes sentimientos, aunque no precisamente bonitos.

La dirección de actores (muy particular y marcada), la iluminación (tan abrupta y dura como la historia), la cinematografía (digna de un maestro con Lynch) y la escenografía (tan trabajada que parece totalmente descuidada) crean de esta una experiencia única .

magistral pero a la vez una rallada desasosegante que se te meterá en la mente para siempre.

una increíble ida de olla, surrealismo elevado a la enésima potencia... tal vez seguramente no tenga mensaje ni significado... pero una obra maestra. cine onírico en estado puro.

Rodar una película como de cine mudo, con una imaginería robada a los experimentos surrealistas y al expresionismo alemán de principios del siglo XX; con un personaje central mezcla de Harold Lloyd y Roscoe Fatty Arbuckle no es serio. Menos es que constantemente nos muestre sus pajas mentales; las retorcidas y escabrosas imágenes que pueblan su cerebro, las escenas crípticas que no hay Dios que entienda... Ni sé qué vio Mel Brooks en Lynch para hacer posteriormente la formidable historia del "Hombre Elefante". Lynch es un director notable, su factura es impresionante; pero sus idas de pelota son monumentales y como a la gente le gusta eso de hacerse los exegetas de su obra pues ha hecho varias totalmente infumables, como la que nos ocupa. Una pérdida absoluta de tiempo, por muy bien hecha que esté.

Tenía mucha curiosidad por esta película. Hay que alabar la intención de Lynch de hacer un cine experimental, que se aparte de las historias convencionales. Fuera de la capacidad de crear un mundo imaginario, con coordenadas propias. La película se hace pesada, y no puedo más que colocarla en el apartado de rareza, sin mayor aporte cinematográfico.

9

"Surrealista filme surgido del subconsciente o de las obsesiones de un autor fascinado por la deformación de la realidad."

Francisco Marinero de El Mundo