After
After

After

País

España

Año de producción

2009

Estreno en cines

23/10/09

Género

Drama

Ver ficha

IMDB

Sobre la película

Las vidas de Manuel, Ana y Julio, amigos desde la adolescencia, son una impostura. Pese a estar muy cerca de los cuarenta años y haber alcanzado todo aquello que la sociedad supone que les haría felices, buscan desesperadamente una solución para su soledad e insatisfacción. Sus vidas se cruzan una noche de verano en la que vuelven a encontrarse después de un año, y juntos emprenden un viaje hacia el corazón de la noche: sexo, droga, alcohol y excesos; una huida a la adolescencia como única forma de eludir la realidad.  "AFTER" es la última parada, el último bar abierto. El final del trayecto.
 

NR < 18 años

Premios

Dirección y reparto

Avatar por defecto de un usuario no logueado
Los comentarios despectivos y los spoilers serán moderados. Si tienes cualquier problema escríbenos a contacto@filmin.es
  • Avatar de luismanhattan

    luismanhattan

    Pretenciosa y aburrida, es una de las películas españolas recientes que menos me ha gustado. Pretende ir de experimento sociológico, pero es obvia, remarca las respectivas frustraciones de los personajes y tiene dosis de sexo gratuito. Quiere ser profunda, pero trata al espectador como a un adolescente. Prefiero su nuevo trabajo, 'Grupo siete', aunque tampoco es gran cosa.

    4 4 2012-06-05 01:01:57
  • Carlos Reviriego

    de Cahiers du Cinema

    Para empezar, Rodríguez  logra inyectar a su tercer largometraje un tono característico, diríamos que intransferible, una cadencia, una música propia que va más allá de los temas de Micah P. Hinson y Smog, sonando como una letanía a lo largo del film (...) En su desarrollo argumental, el film se postula dentro del cine español como una auténtica lección sobre el punto de vista narrativo (...) Alberto Rodríguez reflexiona sobre la imposibilidad del relato unívoco y sin dobleces para explicar el mundo.

    8.7 8.7
  • Sergio F. Pinilla

    de Cinemanía

    Entrelazándose con el naturalismo propio del realizador, se dan cita en la movida hispalense la ralentización y la sugerencia del cine asiático (Wong Kar-wai), y el endiablado engranaje argumental de los filmes de Iñárritu y Arriaga. (...) "After" se convierte así en una de las películas de la temporada, ya que sabe transmitir la desazón, la sensualidad y la verdad de una generqación sentimental desahuciada. 

    8.5 8.5
  • Carlos Boyero

    de El País

    Y estoy cansado de cine tan digno como bienintencionado. Necesito historias que me remuevan algo, que me hagan salir con buen o mal cuerpo de la sala. Lo segundo lo ha logrado la española After, perturbadora descripción del mal rollo que desata el gran pasote cuando la existencia anda íntimamente a la deriva, cuando la noche desbocada hace aflorar las miserias, la soledad, la angustia o la desolación que intentan disfrazar las apariencias.

    8.0 8.0
  • Mirito Torreiro

    de Fotogramas

    Cruda mirada sobre a dónde han ido a parar algunos miembros de la Generación X, esos casi cuarentones que buscan aún pasar una noche loca de alcohol, drogas y sexo, solo para encontrarse con su imagen menos presentable. El film termina construyendo un inmisericorde retrato generacional de personas sin rumbo, atrapadas entre un mundo confortable, pero que no les gusta (o no les satisface) y unas pulsiones descontroladas y a menudo autodestructivas. Y aunque Blanca Romero descolla entre sus partenaires, no por ello hay que dejar de apuntar los magníficos trabajos de Toledo y Ulloa, a quien los años le están haciendo mucho, mucho bien.

    7.5 7.5
  • Javier Ocaña

    de El País

    Estamos ante la historia de una juerga. Pero hay tres puntos de vista, expuestos de forma consecutiva. Y, por tanto, tres visiones, a veces opuestas. El hilo conductor, la potentísima imagen de cada uno de ellos, ciegos de whisky y drogas, bailando por encima del mundo, es la viva imagen de la falsedad. After, comandada por tres soberbias interpretaciones, es una colección de símbolos de gran efectividad, a veces demasiado marcados (el síndrome de Peter Pan, con Guillermo Toledo gritando "¡Hoy es Nunca Jamás!"). Eso sí, Rodríguez no pontifica. La película es un chute hasta su desolador plano final.

    7.5 7.5