Martin Scorsese
  1. Martin Scorsese

    Estados Unidos · 1942

    4 títulos
    disponibles
    63 premios
    recibidos
Biografía

Ampliamente considerado como uno de los directores más influyentes de su generación y de la historia del cine en general, Scorsese es uno de los fundadores de la World Cinema Foundation y fue condecorado con la Legión de honor francesa en 1987. Sus películas abordan principalmente los temas de la vida italo estadounidense y los conceptos de culpa y redención católicos romanos, el machismo, y la violencia endémica en la sociedad norteamericana. Es también conocido por su afición a la música, mundo al que ha dedicado alguna de sus películas. Ganó un premio MFA por su obra como director de cine otorgado por la prestigiosa Escuela de Cine de la Universidad de Nueva York. Tras múltiples nominaciones a lo largo de su carrera, ganó finalmente el Oscar al Mejor Director y a la Mejor Película por “Infiltrados” en 2007. Nacido en Flushing, New York, Scorsese planeaba ordenarse como sacerdote, lo que se nota en muchas de sus películas, que reflejan una estricta educación católica. Se sintió atraído por el cine desde muy joven. Siendo un niño enfermizo, pasaba mucho tiempo de convalescencia en casa, observando desde su ventana lo que ocurría en la calle. Gran parte de su infancia la pasó en cines, lo cual contribuyó a su determinación de ser cineasta. Martin Scorsese pertenecía a una familia de clase trabajadora, su padre era planchador de pantalones. La vida familiar es el tema central de su documental “Italianamerican”; sus padres han realizado numerosas apariciones como actores secundarios en su cine. Durante varios años, su madre trabajó como la proveedora oficial de comida en todas las producciones de Scorsese, mientras su padre colaboraba en el departamento de vestuario. Scorsese asistió a la Universidad de Nueva York, obteniendo una licenciatura en la escuela de cine en 1964 y una maestría en la misma disciplina en 1966. Realizó su primer largometraje, “Who's That Knocking at My Door?” (¿Quién llama a mi puerta?, 1969) con su compañero de estudios Harvey Keitel, y a partir de entonces formó parte de la "banda" de cineastas de la década de 1970 encabezada por los Francis Ford Coppola, Brian De Palma, George Lucas y Steven Spielberg. De Palma fue quien le presentó a Robert De Niro, lo cual dio pie a una estrecha amistad que los llevó a compartir muchos proyectos. En este periodo, Scorsese también trabajó como editor de la película “Woodstock” y realizó el documental “Street Scenes” (1970). En 1972 Scorsese dirigió “El tren de Berta” por encargo del productor de películas de serie B Roger Corman, quien había ayudado a muchos directores a comenzar sus carreras, entre otros a Francis Ford Coppola, James Cameron y John Sayles. Con esta película, Scorsese aprendió a rodar filmes de forma eficiente y económica, lo cual le preparó para su primera película con Robert de Niro (aunque éste aún encarnaba a un personaje secundario y el protagonista seguía siendo Keitel), “Malas calles” (1973). Hasta esta película Scorsese no se sentía satisfecho con su trabajo, pero aquí fraguó finalmente un estilo personal e intransferible. No resultó un éxito de taquilla, pero llamó poderosamente la atención de la crítica, y Scorsese y De Niro comenzaron a sonar con gran fuerza en los circuitos de Nueva York. Entonces la actriz Ellen Burstyn escogió a Scorsese para dirigirla en la película “Alicia ya no vive aquí”, de 1974. Burstyn ganó un Óscar a la mejor actriz por este trabajo. Scorsese demostraba con este drama realista que podía moverse en muchos registros sin ningún problema. Dos años después, en 1976, Scorsese asombró al mundo con “Taxi Driver”. Sobre un libreto de Paul Schrader, uno de los guionistas más brillantes de las últimas décadas del siglo XX en EEUU, quien se inspiró en varias noches noctámbulas que vivió tras su divorcio, Scorsese se vio catapultado al estrellato con esta perturbadora historia, que protagonizó magistralmente un Robert De Niro en plenas facultades. La película se alzaría con la Palma de Oro del Festival de Cannes y generaría un creciente prestigio que se mantiene hasta el día de hoy. Su enorme fama le dio coraje para afrontar un atípico musical, su primera producción de alto presupuesto: “New York, New York”. La pareja protagonista estuvo formada nuevamente por De Niro, en su tercera colaboración con el director, y una incombustible Liza Minnelli. Ambos daban cuerpo a un dúo -él saxofonista, ella cantante- que a lo largo de varias décadas mantuvieron una relación amorosa mientras trabajaban juntos en varios espectáculos musicales. Contó con un gran trabajo de decorados a cargo de Boris Leven, Harry Kemm y Robert De Vestel, pero no fue suficiente para atraer al público a las salas y amortizar el alto coste del filme. Este tributo musical a la ciudad natal de Scorsese fue un rotundo fracaso de taquilla, pero su canción principal, "New York, New York", alcanzó la categoría de clásico en la versión cantada por Frank Sinatra. Para entonces, Scorsese ya había desarrollado una grave adicción a la cocaína. Entre su adicción y la depresión provocada por el último filme, Scorsese aún encontró la creatividad suficiente para hacer “The Last Waltz” (El último vals, 1978), un documental bellamente fotografiado sobre un concierto de The Band. Convencido de que estaba haciendo su última película, Scorsese invirtió todas sus energías en “Toro Salvaje” (1980) sobre la vida y la carrera pugilística del violento y perturbado Jake LaMotta, de nuevo con guión de Paul Schrader, que adaptaba libremente las memorias del deportista. Scorsese decidió rodar en blanco y negro, en parte para atenuar el rechazo a la enorme violencia del filme y en parte para hacerlo más realista, pero también perdió así gran potencial comercial. Robert De Niro interpretó con gran talento a LaMotta (ganaría su segundo Oscar por este papel), y Joe Pesci a su hermano. Además, esta obra supone el comienzo de la colaboración con la montadora Thelma Schoonmaker, viuda de Michael Powell, a la que conoció trabajando en los documentales “Street Scenes” y “Woodstock”, y que desde entonces ha sido fiel colaboradora en todos sus proyectos, ayudándole a cristalizar sus ideas sobre montaje. La película no alcanzó ningún éxito de público, pero afianzó nuevamente a Scorsese en el podio de los realizadores más poderosos del panorama norteamericano, a la vez que de los más arriesgados, en pleno momento de crisis, con los estudios radicalizando sus ideas y con los autores en estado de sospecha tras los fracasos de directores como Michael Cimino y Francis Ford Coppola. Recuperado por tanto de sus adicciones, Scorsese empezó la nueva década con una película votada la mejor de la década de 1980 por la revista británica Sight and Sound. Tres años después de su drama sobre el boxeo, Scorsese estrenaría una de sus películas menos conocidas y más reivindicables, la comedia negra “El rey de la comedia” (1983) de nuevo interpretada por De Niro, que daba vida a un fanático de un cómico encarnado por Jerry Lewis. Nuevo fracaso de taquilla. En 1985 regresa a Nueva York para rodar un filme más acorde a lo que generalmente se espera de él, un retrato de los bajos fondos neoyorquinos. “After Hours” representa, en cierta medida, un retorno a ambientes en los que él se maneja a la perfección, aunque esta ocasión se trata de un relato con tintes kafkianos, en el que un pseudo yuppie vive una delirante pesadilla dentro de los límites más perturbadores del Soho. La película obtendría un más que digno resultado en taquilla y le reportaría a Scorsese el premio al mejor director en el Festival de Cannes. En 1986 dirigió “El color del dinero” protagonizada por Paul Newman, Tom Cruise y Mary Elizabeth Mastrantonio. El filme es una secuela de “The Hustler” (El buscavidas, de Robert Rossen), en la que Paul Newman ya interpretó al jugador de billar Eddie Felson. En esta ocasión se trata de un homenaje, y a la vez, segunda parte de aquel mítico filme, pero en color y proponiendo una aventura plenamente scorsesiana, con un ya maduro Felson redimiéndose de su pasado. Segundo Oscar para Newman, éste como Mejor actor después de que el año anterior ganara uno como homenaje a toda su carrera. Finalmente Scorsese pudo filmar “La última tentación de Cristo” en 1988, con un presupuesto modesto pues sabía que el filme no iba a arrasar en las taquillas. Sin embargo, no anticipó el furor y la controversia que iban a desatarse cuando el filme fue estrenado al año siguiente. Las protestas en todo el mundo se reflejaron en la quema de varias salas y en su prohibición durante más de quince años en algunos países. Por este filme Scorsese recibió su siguiente nominación al Oscar al mejor director, que tampoco ganó. Sin embargo, el respaldo que varias figuras del mundo político le dieron a esta película otorgó credibilidad y prestigio al filme. En 1989 se reunió con sus amigos Francis Ford Coppola y Woody Allen para rodar el filme colectivo “Historias de Nueva York”, en el que cada uno de ellos dirigiría un mediometraje. El primero es precisamente el de Scorsese, y quizá el mejor: “Life Lessons”, sobre las relaciones amorosas de un pintor deprimido (interpretado por Nick Nolte), quien intenta inspirarse gracias a la presencia de Rosanna Arquette. En 1990 Scorsese dirigiría su primera película sobre la mafia desde “Malas calles”. Con “Uno de los nuestros” regresa al aprendizaje acumulado en Little Italy para contarnos la historia verídica del exmafioso Henry Hill, interpretado por el entonces emergente Ray Liotta. En tono elegíaco, crispado y cínico, narra tres décadas en la vida de un trío de gangsters (Liotta, un recuperado Joe Pesci y De Niro) que trabajan para una familia siciliana asentada sobre todo en los alrededores del aeropuerto de Nueva Jersey. Considerada por muchos analistas como una de las películas más importantes sobre la mafia que se han hecho, “Uno de los nuestros” propone una irónica versión del sueño americano, pervirtiéndolo a través de los ojos de Hill. La cinta obtuvo un sinfín de alabanzas y era la favorita para los premios Oscar, largamente codiciados por Scorsese dada su cinefilia, pero perdió contra “Bailando con lobos”, aunque Pesci se alzó con la estatuilla a mejor actor de reparto. Scorsese prosiguió su carrera haciendo un remake de una película clásica que protagonizó Robert Mitchum en 1962: “El cabo del miedo” contó con De Niro como Max Caddy, Nick Nolte como Sam Bowden, Jessica Lange como su mujer y una debutante Juliette Lewis como la hija de ellos. Resultó el mayor éxito económico de su director hasta la fecha, aunque teniendo en cuenta que iba en principio a ser dirigida por Steven Spielberg mientras él estaba haciendo “La lista de Schindler” (luego se intercambiaron proyectos), y teniendo en cuenta que Spielberg ganaría el Oscar por ésta, supuso una nueva decepción más respecto al codiciado premio. En 1993 Scorsese regresaría a un cine mucho más personal y arriesgado con la adaptación de Edith Warthon, en uno de sus textos más célebres: “La edad de la inocencia”. Con Daniel Day-Lewis, Michelle Pfeiffer y Winona Ryder, muchos se sorprendieron de ver a Scorsese en un proyecto a lo Visconti, no sabiendo quizá lo mucho que admira él al director italiano. La película goza de una gran consideración crítica, y se mantiene hoy como un discurso más de su director dentro de la ciudad de Nueva York. En 1995 rodó una nueva historia de gangsters, con un dúo conocido (De Niro y Pesci), y la sorprendente aportación de una fenomenal Sharon Stone, “Casino”, sobre los casinos controlados por la mafia en los años 70 y 80 en la ciudad de Las Vegas. Tres horas de melodrama en la línea de sus aportaciones al género y con un tono melancólico desconocido hasta el momento. 1997 sería el año de otro proyecto no muy bien recibido por sus admiradores: “Kundun”, sobre la vida y exilio del decimocuarto Dalái Lama, una película que algunos sectores críticos intentan reivindicar. En 1999 estrenó “Al límite”, que viene a ser como la otra cara de la moneda de la pesadilla urbana de “Taxi Driver”, con un paramédico (Nicolas Cage) noctámbulo, incapaz de olvidar que una noche no pudo salvar a una yanqui, que intenta redimirse. La película fue acogida con frialdad. En 2002 Scorsese por fin dirigió uno de sus más ansiados proyectos, “Gangs of New York”, la cual fue su empresa más arriesgada hasta el momento, con presupuesto superior a los cien millones de dólares, el más alto en la carrera de Scorsese. La reacción de la crítica hacia la película fue moderadamente positiva y a pesar de su alto coste consiguió recuperar gastos e incluso produjo beneficios, por lo que la aventura se saldó con éxito. Además, recibió diez nominaciones al Oscar, incluyendo Mejor película, Mejor director, y Mejor actor (para Daniel Day-Lewis). Scorsese perdió nuevamente, esta vez frente a Roman Polanski y su “El Pianista” y frente a “Chicago”. Significó el comienzo de su alianza con Leonardo DiCaprio. El siguiente filme de Scorsese fue “El aviador”, película biográfica del excéntrico multimillonario y pionero de la aviación Howard Hughes. El filme fue lanzado a finales de 2004, con polarización de la crítica. Ganó tres Globos de Oro, incluyendo el de Mejor película dramática. En la entrega de los premios Óscar, “El aviador” fue la película con más nominaciones (once, incluyendo Mejor película, Mejor director y Mejor actor para Leonardo Di Caprio). Esta vez Scorsese también salió con las manos vacías al ver a Clint Eastwood llevarse el Oscar al mejor director y a la Mejor película con “Million Dollar Baby”. Después de presentar su documental sobre Bob Dylan en 2005, “No Direction Home”, sorprendió a todos en 2006 con su galardonada “Infiltrados”, cosechando numerosos elogios. En esta cinta policíaca se reunió nuevamente con Leonardo Di Caprio y, por primera vez, con Jack Nicholson. Por fin Hollywood le entregaba el Oscar al Mejor director (y otros tres más, entre ellos el de Mejor película) con lo que se hacía justicia con uno de los más grandes directores de los EEUU, que había sido nominado 8 veces y nunca había ganado, ni como director ni como guionista. Sin embargo muchos seguidores suyos opinan que no es más que un premio de consolación para una película menor en su brillante filmografía. En 2008 realizó el documental “Shine a Light”, sobre el grupo de rock Rolling Stones. En el aspecto personal, cabe destacar que Scorsese ha estado casado con Helen Morris desde 1999, es su quinta esposa. Tienen una hija, Francesca, quien aparece en “Infiltrados” y en “El Aviador”. FILMOGRAFÍA DESTACADA “Who’s that knocking at my door?”, 1967 “El tren de Bertha” (serie TV), 1972 “Malas calles”, 1973 “Alicia ya no vive aquí”, 1974 “Taxi driver”, 1976 “New York, New York”, 1977 “El último vals”, 1978 “Toro salvaje”, 1980 “El rey de la comedia”, 1982 “After hours”, 1985 “El color del dinero”, 1986 “La última tentación de Cristo”, 1988 “Uno de los nuestros”, 1990 “El cabo del miedo”, 1991 “La edad de la inocencia”, 1993 “Casino”, 1995 “Kundun”, 1997 “Al límite”, 1999 “Gangs of New York”, 2002 “El aviador”, 2004 “Infiltrados”, 2006 “Shutter Island”, 2009

Premios de sus películas