Andrei Tarkovsky
  1. Andrei Tarkovsky

    Rusia (1932 - 1986)

    9 títulos
    disponibles
    19 premios
    recibidos
Biografía

Andréi Arsénievich Tarkovsky fue un director de cine, actor y escritor ruso reconocido como uno de los más importantes e influyentes autores del cine soviético y uno de los más grandes de la historia del séptimo arte.Nacido en la localidad de Zavrazhe, Ivánono, Unión Soviética (ahora Rusia). Su padre fue el reconocido poeta Arseni Tarkovski.   En su juventud estudió música, pintura y escultura, y aprendió lenguas orientales en Moscú antes de interesarse por el cine; también trabajó como geólogo por un tiempo en Siberia. Se inscribió en la aclamada Escuela de Cine VGIK (Instituto Estatal de Cinematografía de todas las Rusias), bajo la enseñanza de Mijaíl Romm. Realizó cortometrajes y conoció a quienes serían sus mejores amigos y compañeros de clase, Sergéi Parajanov y Mijaíl Vartanov; al tiempo que estudiaba cine, también estudiaba violín, al punto que el film con el cual obtuvo la graduación es “La aplanadora y el violín”. Tarkovsky pronto fue el centro de atención de todo el mundo con su primer largometraje, “La infancia de Iván” (1962), que obtuvo el León de Oro del Festival de Cine de Venecia (ex-aequo con Cronaca familiare de Valerio Zurlini). Sin embargo, pronto Tarkovsky cayó bajo la estricta vigilancia de las autoridades rusas, que temían que sus siguientes filmes no siguiesen la normativa del Partido Comunista de la Unión Soviética (no mostrar imágenes religiosas, p. ej.) y mostrasen el otro rostro de la Unión Soviética, de este modo se le recortó el presupuesto para filmar “El idiota” de Fiódor Dostoyevski y se le negó enteramente el rodaje de una película dedicada al Evangelio de Lucas. Eran los años de la Guerra Fría y cualquier denuncia —ya fuera de manera directa o velada— hacia el régimen en cualquiera de las facetas artísticas era pronto reprimida. Como resultado de esa vigilancia, el siguiente film de Tarkovsky, “Andréi Rublev” (1966), fue prohibido hasta 1971. “Andréi Rubliev” fue exhibida a las cuatro de la mañana del último día en el Festival de Cine de Cannes, Francia, por orden expresa de las autoridades rusas con el fin de evitar cualquier posible nominación a los premios (de hecho, no ganó ninguno) y fue distribuida parcialmente para salvaguardar las apariencias. A pesar de que no tenía control sobre el destino final de sus filmes, Andréi Tarkovsky siguió filmando. Su siguiente filme, “Solaris” (1972), fue pronto aclamado en el Este y considerado por muchos como la respuesta soviética a la película “2001: Una odisea del espacio”, del director estadounidense Stanley Kubrick, aunque Tarkovsky siempre afirmó que no la había visto. De acuerdo a su libro póstumo “Esculpir el tiempo” y a su propio testimonio dentro del documental “Tempo di viaggio”, Andréi Tarkovsky consideraba “Solaris” como su película menos lograda porque no había conseguido escapar de las reglas del género de ciencia ficción. Sin embargo, trabajar en la Unión Soviética significaba trabajar siempre con las limitaciones, tanto creativas como cinematográficas, impuestas por las autoridades rusas. Sobrepasar tales limitaciones significaba graves problemas para cualquier cineasta ruso. En 1975, Tarkovsky tuvo un problema con las autoridades que por poco le costó la cárcel, a raíz de su película “El espejo” (1975), una densa y autobiográfica película con una radical e innovadora estructura narrativa. Su siguiente película, de corte fantástico, “Stalker” (1979), tuvo que ser filmada de nuevo con una dramática reducción económica en la producción después de que un accidente en el laboratorio destruyese totalmente la primera versión filmada. “Nostalgia” (1983), filmada en Italia, fue su última película realizada bajo la estricta vigilancia de la Unión Soviética, ya que poco después de su filmación Tarkovski huyó con su esposa a Suecia, cansado de las maniobras represivas de las autoridades hacia su obra cinematográfica.
Su última película, “Sacrificio” (1986), fue filmada en Suecia con la ayuda de los colaboradores habituales del cineasta sueco Ingmar Bergman, ganó cuatro premios en el Festival de Cannes, un hecho sin precedentes en la historia del cine ruso. Sin embargo, en esos meses Andréi Tarkovsky estaba sufriendo los estragos del cáncer y le fue imposible asistir a recoger el Premio Especial del Jurado que obtuvo esta película, y fue su hijo Andriushka quien lo recogió ante un aplauso general que se prolongó durante varios minutos. Andréi Tarkovsky, a la edad de 54 años, completamente alejado de su tierra natal y meses después de la filmación de “Sacrificio”, murió de cáncer pulmonar el 29 de diciembre de 1986 en París y fue enterrado en un cementerio para inmigrantes rusos en Francia en el pueblo de Sainte-Geneviève-des-Bois, en Isla de Francia. Su amigo Sergei Parayanov filmó en 1992 la película “La última primavera”, que retrata la amistad entre él y Tarkovsky. El más famoso director soviético desde Serguéi Eisenstein es uno de los máximos representantes del cine ruso, cuyas películas son intensamente íntimas, ocasionalmente controvertidas, siempre hermosas en cada fotograma; y es por eso por lo que es considerado como un poeta del cine. Él se mostraba interesado en el hombre y su búsqueda existencial, la decadencia de la verdadera espiritualidad en la sociedad moderna y la incapacidad de la humanidad para responder adecuadamente a las demandas de la tecnología, que domina cada vez más todo el espectro de la vida humana. Ingmar Bergman, hablando sobre “La infancia de Iván”: «Es un verdadero milagro. Me sentí conmovido cuando descubrí que todo lo que yo siempre quería contar, pero que no sabía cómo expresarlo, estaba en esta película». Andréi Tarkovsky consideraba que su película “Andréi Rublev” era el mejor ejemplo para mostrar a la gente cuál es el verdadero rol y la responsabilidad real del artista en la sociedad, aludiendo a que él mismo, como cineasta, no tenía por qué ser obligado a ser un mero trabajador del estado ruso que reflejase simplemente las maravillas de la política rusa. Interesado en ir más allá del lenguaje cinematográfico —tal y como hiciera Serguéi Eisenstein a comienzos del siglo XX—, Tarkovsky exploró nuevas formas de narrativa cinematográfica, que influyeron en la nueva generación de cineastas, y desarrolló una interesante teoría cinematográfica, a la que llamó «Esculpir en el tiempo». Él mismo destacaba una característica del cine: la capacidad de fijar el tiempo. A partir de esta idea, el cineasta debe esculpir un bloque de tiempo para dejar al descubierto la imagen cinematográfica. Después de “El espejo”, Tarkovsky anunció que se dedicaría completamente a seguir las premisas dramáticas del filósofo Aristóteles: concentrar totalmente una historia en un sólo lugar bajo un sólo día "solar" (es decir, desde que sale el sol hasta que vuelve a hacerlo) en algún momento del tiempo. “Sacrificio” (en la que se filmó una escena de 10 minutos de duración, algo completamente inédito en la historia del cine mundial) es considerada por muchos como el perfecto reflejo de la legendaria teoría cinematográfica de Andréi Tarkovsky. Los archivos documentales de Tarkovsky —que incluyen guiones, fotografías, artículos escritos por él mismo, entre otras cosas— se conservan en la actualidad en la Fundación Andréi Tarkovsky, dirigida por Andréi Tarkovsky hijo, que tiene sus sedes en Moscú, Florencia y París. FILMOGRAFÍA DESTACADA “La infancia de Iván””, 1962
“Andrei Rublev”, 1966
“Solaris”, 1972
“El espejo”, 1975
“Stalker”, 1979
“Nostalgia”, 1983
“Sacrificio”, 1986

Premios de sus películas

Sus títulos disponibles