Un emocionante homenaje a la proyección del celuloide
Las cabinas de proyección de cines a lo largo y ancho del planeta comienzan a verse suplantadas por al era digital. Es un hecho, lo que supine un trauma para muchos, un ataque de nostalgia para otros tantos (y un alivio para algunos). Por ello, no está de más recordar que durante mucho tiempo, concretamente a lo largo de 85 años, hubo siempre una persona velando por cada uno de los planos que proyectaba el celuloide en una sala de cine durante cada sesión.
Y es precisamente lo que nos ha recordado el fotógrafo neoyorkino, Joseph O. Holmes, al dedicar un monográfico a los proyeccionistas de la ciudad, y sus ya mitólógicos lugares de trabajo. La galería se expone actualmente en el Museo de la Imagen en Movimiento de Nueva York, pero para todos aquellos que no tengamos la Gran Manzana al alcance de la mano, también ha editado un vídeo dedicado a homenajear la sala de proyecciones.
Es el inmejorable complemento a su exhibición (titulada "The Booth"). Holmes ha editado un cortometraje de 12 minutos titulado, “Projection: 85 Years of The Projection Booth In Movies" tirando de todo tipo de ejemplos cinemáticos que incluyen títulos como “Cinema Paradiso," “El terror no tiene forma", “Gremlins” o "Malditos Bastardos". Todos ellos tienen algo en común: mostrar el acto de la proyección como algo misterioso, surreal e increíblemente entrañable y seductor.